el señor es mi pastos

nada me faltara

viernes, 31 de julio de 2026

 "CONOCER EL TEMPLO ES APRENDER A ENCONTRARNOS CON DIOS Y VIVIR COMO IGLESIA."

¡Qué terrible es este lugar! Es nada menos que la Casa de Dios y la Puerta del Cielo." (Génesis 28, 17) En este pasaje la palabra “terrible” expresa el asombro y la reverencia que provoca la presencia de Dios en un lugar santo.

NUEVA ETAPA: CONOCIENDO LOS ESPACIOS DEL TEMPLO

Cuando entramos a un templo católico, no ingresamos a un edificio cualquiera, sino a un lugar sagrado, dedicado a la alabanza y adoración de Dios, donde Él reúne a su pueblo para escuchar su Palabra y alimentarlo con el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Conocer las partes del templo nos ayuda a participar con mayor respeto y comprender mejor lo que sucede en cada celebración litúrgica.

Hasta ahora hemos comprendido la diferencia entre la Iglesia, que somos todos los bautizados reunidos en Cristo, y el templo, que es la Casa de Dios donde la comunidad se congrega para celebrar su fe.

A partir de hoy iniciamos una nueva etapa de nuestra catequesis: Conociendo el templo y sus espacios. Cada lugar tiene un nombre, una función y un profundo significado que nos ayuda a vivir la Santa Misa con mayor fe y comprensión.

Conocer el templo es descubrir que en la Casa de Dios nada está puesto al azar; todo nos conduce a Cristo.

Seguiremos esta secuencia lógica y pedagógica: Así cada persona irá descubriendo el interior del templo:

Atrio (entrada al templo).

Nave (lugar donde se reúne la asamblea).

Presbiterio (espacio reservado para la celebración).

Ambón (mesa de la Palabra de Dios)

Los libros litúrgicos (instrumentos para proclamar la Palabra y celebrar la liturgia).

-         El Leccionario.

-         El Evangeliario.

-         El Misal Romano.

La Sede (lugar desde donde preside el sacerdote)

El Altar (centro de la celebración eucarística).

El Sagrario (donde permanece Cristo sacramentado).

El altar, donde se celebra el sacrificio eucarístico.

El sagrario, donde Cristo permanece sacramentado después de la celebración.

Esta progresión ayudará a comprender un aspecto muy hermoso de la liturgia: primero Dios nos alimenta con su Palabra y luego con la Eucaristía. Por eso, los libros litúrgicos preparan naturalmente el paso hacia el altar y, finalmente, al sagrario, donde Jesús permanece presente para ser adorado y visitado por los fieles.

1. EL ATRIO

Es el espacio ubicado antes de ingresar al templo.

En los primeros siglos del cristianismo era el lugar donde permanecían los catecúmenos y penitentes que aún no podían participar plenamente de la eucaristía.

Hoy representa el paso del mundo exterior hacia la casa de Dios. Al cruzarlo dejamos atrás nuestras preocupaciones para disponernos al encuentro con el señor.

REFLEXIÓN

Cada vez que atravesemos la puerta del templo recordemos que entramos en la presencia de Dios.

Cita bíblica "Entren por sus puertas dando gracias, entren en sus atrios cantando alabanzas." (Salmo 100 (99), 4)

2. LA NAVE

Es la parte principal del templo donde se reúne la asamblea de los fieles.

La palabra "Nave" recuerda una embarcación. La Iglesia ha comparado desde antiguo este espacio con la Barca de Pedro, en la que Cristo conduce a su pueblo hacia la salvación.

Aquí los fieles escuchan la palabra de Dios, oran y participan activamente de la Santa Misa.

No somos espectadores, sino miembros vivos del pueblo de Dios.

REFLEXIÓN:

Cada bautizado ocupa un lugar en esta gran familia que es la iglesia.

Cita bíblica: "Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos." (Mateo 18, 20)

¡CONOCIENDO EL TEMPLO… CRECIENDO EN LA FE!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

Toque Espiritual 

 

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