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  REFLEXIÓN EN TOQUE ESPIRITUAL CUANDO EL DINERO PROVOCA DISCUSIONES EN EL HOGAR El dinero es necesario para vivir, pero nunca debe tener más valor que la paz y el amor de la familia. Cuando las dificultades económicas llegan al hogar, pueden aparecer preocupaciones, reclamos, comparaciones y hasta palabras que hieren profundamente. A veces discutimos porque uno siente que da más, porque otra gasta demasiado, porque las deudas aumentan o porque no alcanza para cubrir las necesidades. Pero debemos recordar que el problema económico es de la familia, no del esposo contra la esposa ni de la esposa contra el esposo. El matrimonio es un equipo. Cuando falta el dinero, no necesitamos buscar un culpable; necesitamos buscar juntos una solución. Hablar con sinceridad, ordenar los gastos, establecer prioridades y tomar decisiones de común acuerdo puede evitar muchas discusiones. No permitan que una dificultad económica divida lo que Dios unió. Cuando el dinero falte, que sobre el d...
  REFLEXIÓN EN TOQUE ESPIRITUAL CUANDO LLEGA LA CRISIS MATRIMONIAL, ¿QUÉ DEBEMOS HACER? Una crisis matrimonial no significa necesariamente que el amor terminó. Muchas veces es una señal de que algo necesita ser atendido, hablado y sanado. Cuando llega la crisis: Detengámonos antes de tomar decisiones definitivas desde la rabia o el dolor. Hablemos con sinceridad, pero sin insultos ni reproches. Aprendamos a escuchar, no solamente a defendernos. Reconozcamos nuestros propios errores y sepamos pedir perdón. Busquemos ayuda cuando sólo no podemos resolver el problema. Oremos juntos, poniendo nuevamente a Dios en el centro del hogar. Protejamos a los hijos, evitando convertirlos en mensajeros o jueces del conflicto. Y, cuando todavía sea posible, luchemos por sanar y reconstruir el vínculo. La crisis puede convertirse en una oportunidad para descubrir qué hemos descuidado y comenzar nuevamente. No se trata de volver a ser la pareja que éramos, sino de aprender a ser una pareja nueva, m...
  REFLEXIÓN EN TOQUE ESPIRITUAL DOS PILARES QUE DEBEMOS PROTEGER: EL MATRIMONIO Y EL SACERDOCIO Dentro de la vida de la Iglesia Católica hay dos realidades que merecen una especial valoración, respeto y cuidado: el matrimonio y el sacerdocio. Ambos son caminos de vocación, entrega y servicio. Ambos requieren fidelidad. Ambos necesitan oración. Y ambos atraviesan hoy grandes desafíos. EL MATRIMONIO: CUNA DE LA FAMILIA El matrimonio cristiano es una alianza entre un hombre y una mujer, fundada en el amor y elevada por Cristo a la dignidad de sacramento. “Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.” Mateo 19, 6 Cuando protegemos el matrimonio, protegemos también a la familia, porque la familia es el lugar donde los hijos aprenden a amar, perdonar, compartir, respetar y descubrir la fe. Por eso debemos trabajar para que los esposos no solamente lleguen al altar, sino que aprendan a permanecer juntos, a superar las crisis, a pedir perdón y a renovar cada día su compromiso. Defende...
  ¿CÓMO NACIÓ TOQUE ESPIRITUAL? Toque Espiritual nació por la gracia del Señor. No nació buscando seguidores, “ likes” , reconocimiento ni beneficio económico. Nació de una oración, de una inquietud en el corazón y del deseo de seguir llevando una palabra de esperanza cuando el mundo parecía haberse detenido. El 22 de marzo de 2020, con el inicio del confinamiento por la pandemia, nuestras vidas cambiaron. Llegaron el temor al contagio, las medidas de seguridad sanitaria, la distancia entre las personas, los zapatos y la ropa que debían quitarse, el uso permanente del alcohol, el cuidado extremo al acercarnos unos a otros y hasta el gesto de saludarnos con una inclinación, porque ya no podíamos darnos la mano. Los templos   se cerraron. Ya no podíamos asistir a la Santa Misa como lo hacíamos habitualmente. Nos quedamos sin esos encuentros comunitarios que alimentaban nuestra fe. Pero comprendimos que la Iglesia también podía hacerse presente en nuestro hogar. Así nac...
                        REFLEXIÓN EN TOQUE ESPIRITUAL CUANDO EL AMOR SE CONVIERTE EN CUIDADO Hay momentos en la vida matrimonial en los que uno de los dos puede enfermar, perder fuerzas o necesitar más atención. Y entonces descubrimos que el amor verdadero no se demuestra solamente en los momentos felice, sino también cuando cuidar al otro se convierte en una misión diaria. Si tienes a tu esposo o esposa enfermo, cuídalo con paciencia y compasión. No permitas que el cansancio te haga olvidar todo lo que han vivido juntos. Dile que lo amas. Tómale la mano. Háblale con ternura. Reza con él. Pregúntale cómo se siente. Dale ánimo cuando esté triste o sin fuerzas. Y cuando haya momentos de tranquilidad, hagan memoria de su historia de amor. Recuerden cómo se conocieron. Cómo comenzó el noviazgo. Aquel primer encuentro. Las dificultades que tuvieron que superar. Las anécdotas que hoy les provocan una sonri...
                       REFLEXIÓN EN TOQUE ESPIRITUAL DEFENSORES DEL DON DEL MATRIMONIO Llamados a vivir según la voluntad de Dios El matrimonio es un don y una alianza de amor confiada por Dios, elevada por Cristo a la dignidad de sacramento. Por eso, como católicos, estamos llamados a conocerlo, valorarlo, defenderlo y vivirlo con fidelidad. Jesús nos recuerda: “Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.” (Mateo 19, 6) Defender el matrimonio no significa atacar, despreciar o humillar a quienes viven de una manera diferente. Toda persona merece respeto, dignidad y amor, porque es criatura de Dios. Pero respetar a la persona no significa que debamos renunciar a nuestras convicciones de fe ni dejar de anunciar aquello que la Iglesia, fundada en la Palabra de Dios, enseña sobre el matrimonio. Como católicos, estamos llamados a custodiar la verdad del sacramento: la unión matrimonial entre un hombre y una mujer...
  REFLEXIÓN EN TOQUE ESPIRITUAL ¡NO RESPONDAS DESDE EL ENOJO! Muchas veces es preferible callar por un momento, pero no significa guardar para siempre lo que sentimos. Significa no responder mientras el enojo está hablando por nosotros. Cuando estamos heridos queremos defendernos, explicar todo y demostrar que tenemos razón. Pero en ese momento podemos pronunciar palabras que hieren profundamente. Después podemos pedir perdón, pero la palabra ya quedó en el corazón de la otra persona. El silencio, cuando nace de la prudencia, no es cobardía ni indiferencia. Es decirse a uno mismo: “Ahora estoy enojado. Si hablo, puedo herir. Mejor espero, me calmo y después hablamos.” Y cuando pase el enojo, sí debemos hablar, pero desde la serenidad: decir lo que nos dolió sin atacar, explicar sin humillar y defender nuestra verdad sin destruir al otro. “El que refrena su lengua protege su vida, pero el que habla demasiado termina arruinándose.” Proverbios 13, 3 Una buena regla par...