Dos maneras diferentes de celebrar el 31 de octubre y dos mensajes que merecen nuestra reflexión como padres, abuelos y educadores.
Cada 31 de octubre, muchos niños
se preparan para celebrar Halloween, mientras que en algunas comunidades
católicas se promueve una alternativa llamada Holywins, cuyo significado es “La
santidad vence”.
Más allá de los disfraces, los
dulces y las fiestas, debemos preguntarnos: ¿Qué valores estamos sembrando en el corazón de nuestros niños?
1.HALLOWEEN:
entre el entretenimiento y el miedo
Halloween se caracteriza por
disfraces de brujas, fantasmas, esqueletos, monstruos y otros personajes,
aunque también hay niños que se visten de superhéroes, animales o personajes
infantiles.
¿Qué pueden aprender los niños?
Pueden desarrollar su imaginación, compartir
con sus amigos y disfrutar de una celebración recreativa. Sin embargo, cuando
predominan imágenes violentas o aterradoras, también pueden acostumbrarse a
presentar el miedo, la muerte o la violencia como entretenimiento.
No significa que un niño que se
disfrace en Halloween esté practicando el mal. Lo importante es que los adultos
acompañen, expliquen y seleccionen
contenidos apropiados para su edad.
2. HOLYWINS: LA SANTIDAD VENCE
Holywins es una iniciativa
católica que invita a los niños a vestirse de santos, ángeles y personajes que
dieron testimonio de su fe.
En lugar de destacar el terror,
busca celebrar la vida, la esperanza y la santidad, en preparación para la
solemnidad de Todos los Santos, el 1 de noviembre.
¿Qué aprenden los niños?
Conocen la vida de San Francisco
de Asís, Santa Teresita del Niño Jesús, San Martín de Porres, San Agustín,
Madre Teresa de Calcuta, Carlo Acutis, San Juan Pablo II, la Virgen María y
muchos otros ejemplos de amor a Dios y al prójimo.
Aprenden que la verdadera
grandeza no está en asustar ni en aparentar poder, sino en amar, perdonar,
compartir, ayudar a los necesitados y vivir con bondad.
REFLEXIÓN PARA PADRES Y ABUELOS
La vestimenta por sí sola no
determina los valores de un niño, pero puede convertirse en una oportunidad
para educarlo.
Como familias cristianas, podemos
enseñarles que no necesitan vestirse de personajes aterradores para divertirse.
También pueden celebrar con alegría, colores, música y disfraces que recuerden
a personas que dedicaron su vida a hacer el bien.
La Iglesia promueve Holywins precisamente como una
oportunidad de transmitir la fe de manera alegre y cercana a los pequeños.
“Sean santos, porque yo soy santo”. (1 Pedro 1,16).
Padres y abuelos:
nuestros niños aprenden mucho de lo que celebramos, admiramos y les enseñamos.
Que nuestras tradiciones les ayuden a descubrir que la bondad, la solidaridad y
el amor a Dios también son motivos de fiesta.
ORACIÓN
Señor Jesús, ilumina a los padres
y educadores para que sepan guiar a los niños por caminos de amor, bondad y
verdad. Que nuestros pequeños crezcan admirando el ejemplo de los santos,
aprendan a distinguir el bien del mal y descubran que la verdadera alegría nace
de un corazón lleno de tu amor. Amén.
Mensaje final: Halloween puede ser una fiesta de
disfraces; Holywins es una
oportunidad para enseñar que todos estamos llamados a la santidad.
¡DIOS TE BENDIGA Y LA
VIRGEN MARÍA SIEMPRE TE ACOMPAÑE!
Tu amiga
Mirtha Villarroel de Rocha
¡
