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  LA BELLEZA DE LA SANTA MISA. PASO A PASO…LITURGIA EUCARÍSTICA   PASO 37. La mezcla del Cuerpo y la Sangre de Cristo (Conmixtión) Después del Cordero de Dios, el sacerdote toma un pequeño fragmento de la Hostia consagrada y lo deja caer dentro del cáliz que contiene la Preciosísima Sangre de Cristo. Este gesto litúrgico se llama conmixtión. La conmixtión simboliza la unión del Cuerpo y la Sangre de Cristo y nos recuerda que Jesús ha resucitado y vive glorioso. No recibimos a un Cristo muerto, sino al Señor vivo, vencedor del pecado y de la muerte, realmente presente en la Eucaristía. Este rito también expresa la unidad del sacrificio de Cristo y la comunión de toda la Iglesia reunida en torno al mismo Pan y al mismo Cáliz. Al participar de la Eucaristía, todos formamos un solo Cuerpo en Cristo. Este es un gesto que realiza únicamente el sacerdote y que los fieles contemplan en silencio y oración. ¿Cómo debemos vivir este momento? Permanecer en silencio y recogim...
  LA BELLEZA DE LA SANTA MISA. PASO A PASO…LITURGIA EUCARÍSTICA PASO 34. El rito de la paz Después del Padrenuestro, del embolismo y de la respuesta de la asamblea: “Tuyo es el Reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre, Señor”, el sacerdote pide a Cristo el don de la paz diciendo: “Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: La paz les dejo, mi paz les doy…” Luego invita a los fieles: “La paz del Señor esté siempre con ustedes.” Y el pueblo responde: “Y con tu espíritu.” Si se considera oportuno, el sacerdote añade: “Dense fraternalmente la paz.” El rito de la paz no es un simple saludo social ni un momento para conversar o recorrer el templo. Es un gesto litúrgico mediante el cual expresamos la paz, la reconciliación y la comunión fraterna antes de recibir a Jesucristo en la Eucaristía. El intercambio de la paz debe hacerse con sobriedad, respeto y con las personas más cercanas, sin romper el clima de oración. ¿Cómo debemos vivir este momento? Ofr...
  LA BELLEZA DE LA SANTA MISA. PASO A PASO…LITURGIA EUCARÍSTICA PASO 33. La Doxología Final y el Gran Amén Al concluir la Plegaria Eucarística, el sacerdote eleva el Cuerpo y la Sangre de Cristo y proclama: "Por Cristo, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos." Esta oración, llamada Doxología Final que significa “ palabras de gloria o de alabanza a Dios” , resume toda la Plegaria Eucarística y ofrece al Padre el sacrificio perfecto de Jesucristo. La asamblea responde con un "Amén" solemne y convencido. Este es conocido como el Gran Amén , porque con él confirmamos toda la oración que la Iglesia ha elevado a Dios. No es un "amén" cualquiera. Es el Amén más importante de toda la Santa Misa, pues expresa nuestra adhesión al sacrificio de Cristo y nuestra participación en el misterio de la Eucaristía. Significado espiritual La Doxología nos recuerda...
  LA BELLEZA DE LA SANTA MISA. PASO A PASO…LITURGIA EUCARÍSTICA PASO 30. El relato de la Institución y la Consagración Llegamos al momento más sagrado de toda la Santa Misa. El sacerdote repite las mismas palabras que Jesucristo pronunció en la Última Cena, cuando tomó el pan y el vino y los entregó a sus discípulos. En ese instante, por la acción del Espíritu Santo y el ministerio del sacerdote, se realiza el gran misterio de nuestra fe: el pan y el vino dejan de ser pan y vino y se convierten verdaderamente en el Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo. A este cambio la Iglesia lo llama transubstanciación . Aunque nuestros ojos siguen viendo pan y vino, su realidad más profunda ha cambiado. Jesús está realmente presente: vivo, glorioso y entero en cada especie consagrada. Por eso, durante la Consagración vivimos este momento con profundo silencio, recogimiento y adoración. Si nuestra salud lo permite, nos arrodillamos como signo de humildad y reverencia ante Cris...
  LA BELLEZA DE LA SANTA MISA. PASO A PASO…LITURGIA EUCARÍSTICA PASO 25 . La invitación del sacerdote para que toda la Iglesia participe espiritualmente en el sacrificio de Cristo. Después de preparar el pan y el vino, el sacerdote se dirige a toda la asamblea diciendo: “Oren, hermanos, para que este sacrificio, mío y de ustedes, sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.” Con estas palabras invita a todos los fieles a unirse espiritualmente al sacrificio de Cristo que será ofrecido sobre el altar. La comunidad responde: “El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su Nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.” Este diálogo nos recuerda que la Santa Misa no es una acción exclusiva del sacerdote. Toda la Iglesia participa ofreciendo su vida, sus alegrías, sus sufrimientos, su trabajo y sus oraciones, uniéndolos al sacrificio de Jesucristo. Reflexión: Respondamos con fe y convicción, ofreciendo al Señor todo lo que somos y to...
  HOMENAJE AL PADRE JUAN VEGA BALDIVIEZO El 20 de julio 2025 tiene para los Centinelas del Divino Niño un profundo significado. Mientras celebramos con alegría el cumpleaños del Divino Niño y el 26.º aniversario de nuestra obra, también recordamos, con fe y gratitud, que hace un año el Señor llamó a la Casa del Padre a quien fue nuestro guía espiritual durante casi dos décadas: el PADRE JUAN VEGA BALDIVIEZO . Hoy elevamos una oración por su eterno descanso y rendimos homenaje a su vida sacerdotal, agradeciendo a Dios el regalo de haber contado con un pastor que nos acompañó, nos enseñó y nos ayudó a crecer en la fe. Hay personas que Dios pone en nuestro camino para sembrar fe, esperanza y amor. Para los Centinelas del Divino Niño, una de ellas fue el padre JUAN VEGA BALDIVIEZO. Fue nuestro guía espiritual, nuestro confesor y un verdadero pastor. Junto a él recorrimos las comunidades de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, llevando el mensaje de Jesucristo, participando...
    "PRIMERO APRENDIMOS A ORAR Y LUEGO A SERVIR…  El alma de los Centinelas del Divino Niño. Lo que distingue a esta obra no es sólo la ayuda material, sino que durante 26 años han servido reservadamente, sin buscar reconocimiento. 26 años de oración y acción… una obra de Dios. Hace 26 años emprendimos un camino bajo un lema que nunca ha cambiado: "Oración y Acción". Primero aprendimos a orar y luego a servir. Porque la verdadera oración siempre nos lleva al encuentro del hermano que sufre. Durante estos 26 años caminamos silenciosamente, casi en el anonimato. Sin buscar aplausos ni reconocimientos, asistimos a enfermos renales, personas con cáncer, familias vulnerables, niños, adultos mayores y a todos aquellos que Dios fue poniendo en nuestro camino porque la obra de Dios no es restringida. Cuando la obra de Dios es buena, ésta se expande y cada ayuda nace del amor. Un alimento, un medicamento, una palabra de aliento, una visita, una oración, un abrazo o ...