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  REFLEXIÓN EN TOQUE ESPIRITUAL.  ¡NO ESPERES A QUE SEA DEMASIADO TARDE! A veces, una familia deja de hablarse por una discusión, por una palabra mal interpretada, por un orgullo que nadie quiere reconocer o simplemente porque cada uno espera que sea el otro quien dé el primer paso. Pasan los días… después los meses… y aquella distancia que comenzó con algo pequeño se convierte en un muro. Pero dime: ¿vale la pena perder el tiempo que tenemos por una ofensa? No esperes una enfermedad terminal. No esperes una llamada que llegue demasiado tarde. No esperes estar frente a un ataúd para preguntarte: “¿Por qué no la llamé?” “¿Por qué no fui a buscarlo?” “¿Por qué dejé pasar tantos años?” La vida es demasiado frágil para dejar palabras importantes para después. Tal vez no puedas cambiar lo que ocurrió, pero sí puedes decidir qué hacer a partir de hoy. Busca la manera de acercarte. Haz esa llamada. Envía ese mensaje. Da el primer abrazo. Pide perdón si...
FELICITACIÓN A MONSEÑOR JORGE SALDÍAS PEDRAZA   ¡Felicidades, Monseñor Jorge Saldías Pedraza! Con profunda alegría y mucha gratitud, hago llegar mi más sincera felicitación a usted Monseñor Jorge agradeciendo a Dios por el don de su vida, su vocación y el servicio pastoral que brinda a nuestra Iglesia. Que el Señor continúe iluminando su camino, fortaleciendo su corazón de pastor y concediéndole sabiduría, salud y fortaleza para seguir guiando a nuestra comunidad diocesana. Que la Virgen María, Madre de la Iglesia, lo acompañe siempre y que el Divino Niño Jesús bendiga abundantemente su ministerio. ¡Muchas felicidades, Monseñor Jorge! Con mis oraciones, cariño y mucho agradecimiento por su bondad, le deseo abundantes bendiciones en su misión pastoral. Con cariño y agradecimiento                               Mirtha Villarroel ...
  REFLEXIÓN: CUANDO PARECE QUE DIOS NO RESPONDE Dios escucha nuestra plegaria, incluso cuando sentimos que guarda silencio. El silencio de Dios no significa ausencia; muchas veces significa que está obrando de una manera que todavía no podemos ver. A veces oramos y esperamos una respuesta inmediata: “Señor, dime qué hacer; Señor, ayúdame; Señor, cambia esta situación.” Y no ocurre lo que esperamos. Entonces pensamos : ¿Me estará escuchando? La Biblia nos recuerda: “Clama a mí y te responderé.” Jeremías 33, 3 Pero responder no siempre significa concedernos aquello que pedimos, en el momento que lo pedimos. A veces Dios responde dándonos fortaleza para atravesar aquello que no puede cambiarse todavía; otras veces nos muestra un camino diferente; y otras, sencillamente, nos pide esperar. También Jesús conoció el silencio y la angustia. En Getsemaní oró al Padre y dijo: “Padre, si quieres, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.” Lucas 22, 42 ...
MI PRIMERA ANÉCDOTA...   EL SOLDADO QUE FINGIÓ NO SABER LEER... Y TERMINÓ SIENDO EL AMOR DE MI VIDA   Después de 50 años de matrimonio, puedo mirar hacia atrás y descubrir que algunas de las historias más importantes de nuestra vida comenzaron de una manera sencilla, inesperada y hasta divertida. Esta es una de ellas. Una historia que comenzó cuando yo era una joven maestra y él, un joven aparentemente soldado que, curiosamente, decidió fingir que no sabía leer. Lo que entonces parecía una simple anécdota de aquellos primeros encuentros, con el paso de los años se convirtió en el comienzo de una historia de amor, de familia, de aprendizajes, de dificultades y de muchas bendiciones. Quién iba a imaginar que aquel soldado que fingió no saber leer terminaría siendo el amor de mi vida y el compañero con quien compartiría 50 años de matrimonio. Y así comienza mi primera anécdota…  Ahora sí, ha llegado el momento de abrir la primera página y dejar que los recuerdo...
  " LA SRTA. MIRTHA": CUANDO UNA MAESTRA DESCUBRE QUE SEMBRÓ UNA VIDA ENTERA DE SUEÑOS. ¿Por qué, señorita Mirtha? Durante más de cuatro décadas no sólo enseñé a leer, escribir o resolver problemas. Aprendí junto a mis alumnos que la educación también consiste en escuchar, comprender, corregir con amor, animar cuando alguien quiere rendirse, celebrar los pequeños logros de cada niña y cada niño y por qué no decirlo, aprender de los mismos. Solían decirme simplemente “ Srta. Mirtha ”, y seguramente más de uno se preguntará: ¿por qué “señorita”? En aquellos tiempos no decíamos “ profesora” ; para nuestros alumnos, siempre éramos “señorita” . Y lo curioso es que seguíamos siendo “señorita” aunque nos casáramos, tuviéramos hijos o llegáramos a la escuela con nuestra pancita de embarazadas. ¡Así eran las costumbres de aquellos años! Hoy, al recordarlo, no puedo evitar sonreír. Porque detrás de ese sencillo “Srta. Mirtha” quedaron muchos años de enseñanza, incontables exp...
  " SEÑORITA MIRTHA": CUANDO UNA MAESTRA DESCUBRE QUE SEMBRÓ UNA VIDA ENTERA DE SUEÑOS Hoy quiero abrir mi corazón. Tengo 74 años. Me jubilé como maestra de educación básica a los 60, después de 41 años de servicio. Pensé que con la jubilación terminaba una etapa de mi vida, pero comprendí que un verdadero maestro nunca deja de enseñar ni de vivir en el corazón de sus estudiantes. La Editorial rb.robress, plataforma educativa creativa “ empoderando autores” , de propiedad de mi hija Melissa Rocha Villarroel, tuvo el hermoso gesto de obsequiarme un diario por el Día del Maestro. Aunque un poco tarde, quiero dejar constancia de mi agradecimiento y describir este regalo tan especial. Cuando recibí este hermoso diario, la editorial me explicó que sus páginas estaban en blanco porque el verdadero propósito era que yo escribiera en ellas con puño y letra las anécdotas de mi vida como maestra. Al principio, aquellas páginas en blanco parecían decirme simplemente: “Escrib...
  QUE MI ORACIÓN SIEMPRE ENCUENTRE EL CAMINO HACIA DIOS. Hoy me levanté muy tempranito. Miré por mi ventana y ya comenzaba a amanecer. Hay mañanas en las que uno despierta antes que todos y, en medio del silencio, descubre algo que durante el día muchas veces olvidamos: qué grande es nuestra necesidad de Dios. Y en ese silencio le dije:   Hoy por esta vez no pido nada. Sólo agradecer su compañía, su amor y ese cuidado que tantas veces siento como una caricia de Dios. Después me alisté para ir a misa. Y mientras caminaba hacia el templo, pensé que no lo hago por costumbre, ni por obligación, ni simplemente porque “hay que ir”. Voy por amor al Dador de la vida. Qué grande es la necesidad que tenemos de alimentar también nuestro espíritu. Así como cuidamos nuestro cuerpo, necesitamos detenernos, entrar en silencio, buscar a Dios, escuchar su Palabra y dejar que Él vuelva a poner en orden nuestro corazón. Porque cuando descubrimos que Dios no es una idea distante, sino a...