LA BELLEZA DE LA SANTA MISA. PASO A PASO …LITURGIA DE LA PALABRA PASO 20.- El Credo: profesamos nuestra fe Después de escuchar la Palabra de Dios y la homilía, toda la asamblea responde proclamando el Credo, también llamado Profesión de Fe. Al recitarlo, no repetimos palabras de memoria; afirmamos públicamente en quién creemos. Cada frase resume las verdades fundamentales de nuestra fe cristiana: creemos en Dios Padre, en Jesucristo, en el Espíritu Santo, en la Iglesia, en el perdón de los pecados, en la resurrección y en la vida eterna. Los domingos y solemnidades normalmente se reza el Credo Niceno-Constantinopolitano, aunque en algunas celebraciones también puede utilizarse el Credo de los Apóstoles. Cuando pronunciamos las palabras: “Y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre”, hacemos una inclinación de cabeza en señal de veneración por el misterio de la Encarnación del Señor. Recemos el Credo con atención y conv...
Entradas
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
LA BELLEZA DE LA SANTA MISA. PASO A PASO … LITURGIA DE LA PALABRA Las lecturas bíblicas, el salmo responsorial, el Evangelio y la homilía, forman una unidad que nos ayuda a conocer la voluntad de Dios, fortalecer nuestra fe y preparar nuestro corazón para la Liturgia Eucarística. PASO 17. El Aleluya Es la aclamación que precede o se antepone al Evangelio. Después, el lector o el cantor proclama el versículo antes del Evangelio, tomado de la Sagrada Escritura, y la asamblea vuelve a responder: La forma más sencilla es: V . Aleluya, aleluya. R. Aleluya, aleluya. La palabra Aleluya es un canto de alegría y alabanza porque estamos a punto de escuchar a Jesucristo que nos habla en el Santo Evangelio. Importante: Durante el tiempo de Cuaresma, el Aleluya no se canta ni se dice. En su lugar se utiliza otra aclamación antes del Evangelio, como signo del carácter penitencial de ese tiempo litúrgico. “¡Aleluya! Alaben al Señor desde los cielos; ...
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
LA BELLEZA DE LA SANTA MISA. PASO A PASO … LITURGIA DE LA PALABRA La Liturgia de la Palabra es el momento de la Santa Misa en el que Dios habla a su pueblo a través de las Sagradas Escrituras. No se trata simplemente de leer un texto, sino de escuchar la voz del Señor, que hoy sigue hablando a su Iglesia. Las lecturas bíblicas, el salmo responsorial, el Evangelio y la homilía, forman una unidad que nos ayuda a conocer la voluntad de Dios, fortalecer nuestra fe y preparar nuestro corazón para la Liturgia Eucarística. Por eso, tanto quien proclama la Palabra como quien la escucha debe hacerlo con atención, respeto y espíritu de oración, convencido de que es Cristo mismo quien nos habla y nos invita a poner en práctica su mensaje. "Habla, Señor, que tu siervo escucha." (1 Samuel 3, 10) PASO 14. Primera lectura La Liturgia de la Palabra comienza con la primera lectura, tomada generalmente del Antiguo Testamento; durante el tiempo pascual se lee de los Hechos de los Apó...
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
LA BELLEZA DE LA SANTA MISA. PASO A PASO... PASO 11. El Señor, ten piedad (Kyrie) Después del acto penitencial, toda la asamblea invoca la misericordia de Cristo diciendo: "Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad." La palabra Kyrie significa precisamente "Señor" en griego. Con esta antigua oración reconocemos a Jesús como nuestro Salvador y le pedimos que siga derramando su amor y su misericordia sobre nosotros. No es una repetición sin sentido; es un clamor confiado al corazón misericordioso de Cristo. Cita bíblica: «Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí.» (Lucas 18,38) PASO 12. El Gloria El Gloria es un hermoso himno de alabanza que la Iglesia canta desde los primeros siglos. Con él damos gloria a Dios Padre, reconocemos a Jesucristo como el Cordero de Dios y proclamamos la grandeza del Espíritu Santo. Se canta o se recita los domingos fuera del tiempo de Adviento y Cuaresma, así como en las solemnidades y fiestas. Mientras l...
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
LA BELLEZA DE LA SANTA MISA. PASO A PASO… PASO 8. La señal de la cruz y el saludo inicial La Santa Misa comienza en el nombre de la Santísima Trinidad. Cuando hacemos la señal de la cruz recordamos que pertenecemos a Cristo y renovamos nuestra fe en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Es un gesto que debe hacerse con respeto, sin prisa y con devoción. Después, el sacerdote nos saluda diciendo: "El Señor esté con ustedes", y la asamblea responde: "Y con tu espíritu". Con este saludo comienza oficialmente la celebración, recordándonos que Cristo está presente en medio de su pueblo reunido. Cita bíblica: «La gracia del Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén con todos ustedes.» (2 Corintios 13,13) PASO 9. El acto penitencial Antes de escuchar la Palabra de Dios y participar en el Sacrificio Eucarístico, reconocemos humildemente que somos pecadores y necesitamos la misericordia del Señor. No es un momento para sentir m...
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
LA BELLEZA DE LA SANTA MISA. PASO A PASO… Ritos Iniciales PASO 8. La veneración del altar Al comenzar la Santa Misa, el sacerdote, el diácono y los demás ministros llegan al altar, hacen una profunda inclinación y el sacerdote besa el altar con respeto y veneración. ¿Por qué lo hace? Porque el altar representa a Cristo, la piedra angular de la Iglesia. Además, es el lugar sagrado donde se renovará sacramentalmente el único sacrificio de Jesús en la cruz y donde el pan y el vino se convertirán en su Cuerpo y su Sangre. El beso al altar es un gesto de amor, respeto y veneración a Cristo. Si en el altar se conservan reliquias de santos, ese beso también expresa comunión con quienes siguieron fielmente al Señor y dieron testimonio de su fe. En las celebraciones más solemnes, el sacerdote también inciensa el altar. El incienso simboliza el honor debido a Cristo y representa la oración de la Iglesia que se eleva hacia Dios. Al finalizar la Santa Misa, antes de retira...
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
LA BELLEZA DE LA SANTA MISA. PASO A PASO… PASO 5. La genuflexión y la inclinación: cuándo y por qué En la Santa Misa, nuestros gestos también expresan la fe. La genuflexión y la inclinación no son simples actos de cortesía; son signos de adoración y respeto hacia Dios. Cuando el Santísimo Sacramento está reservado en el Sagrario, al entrar o salir del templo hacemos una genuflexión , apoyando la rodilla derecha en el suelo por un instante. Con este gesto reconocemos que Jesucristo está realmente presente en la Eucaristía. Si por edad o enfermedad no podemos hacerla, realizamos una inclinación profunda con el mismo espíritu de respeto. La i nclinación profunda se realiza como signo de veneración al altar cuando el Santísimo Sacramento no se encuentra en el presbiterio o cuando así lo indican las normas litúrgicas durante la celebración. El altar representa a Cristo, sobre él se renovará sacramentalmente el sacrificio de la Cruz y se ofrecerá el Banquete Eucarístico. ...