CONFIANZA QUE VENCE EN EL SILENCIO DE DIOS Dios escucha nuestras oraciones, pero también mira nuestras manos. Manos que se levantan para orar, pero que también se extienden para servir. No basta pedir bendiciones si no estamos dispuestos a ser bendición para otros. Porque quien ora con fe y actúa con caridad jamás será vencido, ya que Dios mismo sostiene su caminar. La oración nos eleva, nos fortalece y nos llena de esperanza, pero es la caridad la que hace visible esa fe en nuestra vida diaria. Cuando oramos y, al mismo tiempo, practicamos obras de misericordia, ayudar al necesitado, consolar al triste, perdonar de corazón, compartir el pan con quien tiene hambre nuestra fe deja de ser sólo palabra y se convierte en acción concreta. La fe verdadera no se encierra en el templo; se manifiesta en la calle, en el hogar, en el trabajo, en cada gesto de amor. En este camino espiritual, comprendemos que no existe derrota cuando vivimos unidos a Dios y comprometidos con el pró...
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Hermano GABRIELITO… Quiero decirte algo con respeto y cariño. A veces, cuando estamos bajo presión económica, emocional o de pareja nuestra visión se reduce. Empezamos a pensar que alejarnos de la familia es la solución, que cortar vínculos traerá paz. Pero la verdadera paz no nace del aislamiento, sino del orden interior. La fe no se usa para dividir. La fe auténtica une, sana, reconcilia y enseña humildad. Y la humildad no significa ceder ante presiones, sino reconocer que necesitamos consejo, comunidad y apoyo. Ninguna relación debería empujarte a romper con tus hermanos. Al contrario, quien te ama de verdad respeta tus raíces. No te hablo desde el enojo, sino desde la preocupación sincera. Las decisiones tomadas bajo presión o influencia intensa rara vez reflejan lo mejor de nosotros. Respira. Ora. Busca silencio. No tomes decisiones definitivas desde emociones temporales. No estás en guerra con nadie. No tienes que probar nada. No tienes que elegir entre amor y fam...
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Mensaje de ánimo y esperanza para mi hermano querido GABRIELITO He leído lo que escribiste y quiero hablarte desde el corazón. No como juez, no como crítica, sino como alguien que te ama profundamente. La vida no es una carta de despedida. No es un punto final. Es un camino que a veces pasa por desiertos, sí… pero los desiertos no son el destino, son etapas. Todos atravesamos momentos de presión, de dudas, de enfermedades cargas económicas, emocionales y espirituales. Pero no podemos permitir que la tristeza nos robe la esperanza. La tristeza prolongada nubla la mirada y nos hace pensar que todo está perdido… y no es verdad Hno, la vida es hermosa a pesar de los desiertos, ¿crees que para mí fue fácil soportar cáncer por dos veces y una cirugía a corazón abierto? Pero ahí estaba Dios dándome fortaleza y floreciendo aún más mi fe mantenida hasta hoy dia. La Palabra de Dios siempre nos recuerda que después del desierto viene la tierra prometida. No tomes decisiones mo...
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NUESTRA VIDA SE MARCHITA COMO LA HIERBA DEL CAMPO. VIVE HOY PARA LA ETERNIDAD. La vida es frágil. Hoy estamos llenos de planes, sueños y ocupaciones; mañana, como la hierba del campo, podemos marchitarnos. Así lo recuerda la Escritura, nuestra existencia es pasajera, breve como el soplo del viento. Sin embargo, vivimos como si lo material fuera eterno y como si Dios pudiera esperar. Este es un llamado urgente, amoroso y firme. Despierta. No pongas tu corazón en lo que se queda, sino en Aquel que permanece para siempre. La vida es breve… ¿en qué la estamos invirtiendo? Trabajamos, acumulamos, construimos, compramos… pero nada de eso cruzará con nosotros el umbral de la eternidad. Las casas, los títulos, el dinero y los reconocimientos se quedan aquí. Lo único que llevaremos ante la presencia de Dios será: El amor que dimos. El perdón que ofrecimos. La misericordia que practicamos. Las obras hechas por Él y para Él. La pregunta no es cuánto tenemos, sin...
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LA RUTA FINAL. ESTAMOS EN CUARESMA Nuestra vida se marchita como la hierba del campo. Hoy está verde y llena de fuerza; mañana el viento sopla y desaparece. Así es nuestra existencia: frágil, breve, pasajera. No sabemos el día ni la hora en que emprenderemos la ruta final, pero sabemos con certeza que llegará. Vivimos como si el tiempo fuera ilimitado, como si siempre hubiera un “mañana” para cambiar, perdonar, orar o amar. Pero la verdad es que cada amanecer es un regalo y cada atardecer es una observación de que el reloj avanza. Por eso no podemos caminar distraídos ni dormir espiritualmente. La eternidad no se improvisa; se prepara día a día. Estamos en Cuaresma, un tiempo santo que la Iglesia nos ofrece como oportunidad de conversión. No es sólo un período litúrgico, es una llamada urgente del cielo. Es el momento de detenernos, examinar el corazón y preguntarnos: ¿Cómo estoy caminando? ¿Qué estoy acumulando para la eternidad? ¿Llegaría hoy con las manos vacías? La Cu...
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“EN EL DESIERTO DE NUESTRA VIDA, DIOS NOS FORTALECE” ¿Qué nos enseña este domingo el Evangelio según San Mateo 4,1-11 Jesús fue tentado, pero no pecó. Nos muestra que la tentación no es pecado; el pecado es ceder. Este domingo nos invita a: Fortalecer la oración. Practicar el ayuno. Vivir la caridad. Permanecer firmes ante el mal. Jesús, antes de comenzar su misión pública, entra en el desierto. Allí enfrenta tres tentaciones que representan nuestras propias luchas: EL PAN la tentación del materialismo . “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” (Mt 4,4) EL PODER Y LA GLORIA la tentación de la ambición y el dominio . “Adorarás al Señor tu Dios, a Él solo servirás.” (Mt 4,10) PONER A PRUEBA A DIOS la tentación de la soberbia espiritual. “No tentarás al Señor tu Dios.” (Mt 4,7) Todos vivimos desiertos. Desiertos de enfermedad, de problemas económicos, de traiciones, de infidelidades, de incertidumbre, de cansancio i...
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VIVIR LA CUARESMA CON CONCIENCIA Y URGENCIA La Cuaresma es un tiempo santo, un regalo de Dios para detenernos en medio del ruido del mundo y mirar nuestra alma con sinceridad. No es simplemente una tradición anual; es una oportunidad concreta de conversión. Es el llamado amoroso y firme del Señor que nos dice: “Vuelve a mí con todo tu corazón.” Vivimos muchas veces distraídos, ocupados en lo material, preocupados por lo inmediato, corriendo detrás de lo que pasa. Pero la realidad es clara: nuestra vida se marchita como la hierba del campo. Somos frágiles, pasajeros, peregrinos en esta tierra. Y precisamente por eso, la Cuaresma es urgente. La Palabra de Dios nos lo recuerda con fuerza: “Porque él sabe de qué estamos hechos, se acuerda de que somos polvo. Los días del hombre son como la hierba, florece como la flor del campo; pasa el viento y ya no está.” (Salmo 103,14-16) Esta verdad no debe llenarnos de miedo, sino de conciencia. Si la vida es breve, entonces cada día ...