Entradas

  LAS OBRAS DE MISERICORDIA: EL AMOR DE DIOS HECHO ACCIÓN La vida cristiana no se resume sólo en asistir a la Santa Misa, rezar el Rosario o participar en novenas. Todo ello es indispensable para fortalecer nuestra relación con Dios, pero la fe alcanza su plenitud cuando se convierte en obras de amor hacia el prójimo. Jesús no sólo nos enseñó a orar; también nos mostró cómo vivir. Tocó a los enfermos, consoló a los afligidos, alimentó a los hambrientos, perdonó a los pecadores y acogió a quienes eran rechazados por la sociedad. Él espera que sus discípulos hagan lo mismo. recordamos Por eso, la Iglesia nos propone las obras de misericordia, que son acciones concretas mediante las cuales manifestamos el amor de Dios a quienes más lo necesitan. No son una opción reservada para algunas personas; constituyen una verdadera responsabilidad moral para todo La obra de misericordia recuerda son catorce, ya las recordamos en un tema anterior: siete corporales y siete espirituales. Pr...
  MÁS QUE UNA DONACIÓN, UNA OPORTUNIDAD DE VIDA La Fundación CENDINI-Centinelas del Divino Niño” para su 26° aniversario está preparando una gran rifa solidaria con el propósito de recaudar fondos que nos permitan dar los primeros pasos en uno de los ejes centrales de: impulsar emprendimientos familiares que generen trabajo digno y auto sustento . Nuestro objetivo es otorgar herramientas, insumos y el acompañamiento necesario a familias comprometidas, dispuestas a convertirse en protagonistas de su propio desarrollo. Creemos que la mejor ayuda es aquella que brinda oportunidades para crecer con esfuerzo, responsabilidad y perseverancia, permitiendo que cada hogar pueda asegurar el pan de cada día con el fruto de su trabajo. Invitamos a empresas, comercios, profesionales y personas de buena voluntad a sumarse a esta misión, ya sea con aportes económicos, productos, herramientas, insumos, equipos, servicios o capacitación. Toda colaboración, por pequeña que parezca, puede conv...
¿PARA QUÉ SIRVEN LAS NOVENAS?  NUEVE DÍAS PARA     CAMINAR CON DIOS Los católicos rezamos novenas a diversas advocaciones de la Santísima Virgen María, a San José Dormido, a San Judas Tadeo, a San Expedito y a muchos otros santos que, con su ejemplo de vida, nos enseñan a seguir a Cristo. Sabiendo que ellos no sustituyen a Dios, sino que interceden por nosotros ante Él, como hermanos mayores que ya gozan de su presencia. Muchas personas rezan una novena cuando atraviesan una enfermedad, una dificultad económica, problemas familiares o necesitan tomar una decisión importante. Conviene preguntarnos: ¿qué es realmente una novena y por qué la Iglesia la practica desde hace tantos siglos? La novena consiste en dedicar nueve días consecutivos de oración, con perseverancia y confianza, presentando nuestras necesidades a Dios por la intercesión de Jesucristo, de la Santísima Virgen María o de un santo. El número nueve recuerda a los nueve días que los Apóstoles permane...
  DIOS NECESITA MANOS DISPUESTAS, NO PERSONAS PERFECTAS Hay una pregunta que muchas veces me hago: ¿Qué estamos haciendo con el tiempo y los dones que Dios nos ha regalado? Vivimos preocupados por tantas cosas que, sin darnos cuenta, pasan los días, los meses y los años. Muchas personas dicen: "Que otros lo hagan", "Para eso están las monjitas y los padrecitos", "Cuando mis hijos crezcan tendré tiempo para ayudar", "Cuando me jubile tendré más tiempo para servir", e incluso escuché decir a una prima: "Si algún día enviudo, recién me dedicaré a la Iglesia." Y si llegás a los 90 y aún no sucede, sólo has perdido el tiempo…, creo yo. Y así, la vida transcurre sin dejar huellas de amor. A lo largo de mi vida personal y profesional, el Señor me permitió comprobar una verdad que nunca olvidaré: cuando damos un paso para servir al prójimo, Dios abre caminos que jamás habíamos imaginado. No basta con mirar la realidad de quienes hoy...
  DIOS NECESITA MANOS DISPUESTAS, NO PERSONAS PERFECTAS Hay una pregunta que muchas veces me hago: ¿Qué estamos haciendo con el tiempo y los dones que Dios nos ha regalado? Vivimos preocupados por tantas cosas que, sin darnos cuenta, pasan los días, los meses y los años. Muchas personas dicen: "Que otros lo hagan", "Para eso están las monjitas y los padrecitos", "Cuando tenga tiempo ayudaré", "Cuando me jubile tendré más tiempo para servir", e incluso escuché decir a una prima: "Si algún día enviudo, recién me dedicaré a la Iglesia." Y si llegás a los 90 y aún no sucede, has perdido el tiempo…, creo yo. Y así, la vida transcurre sin dejar huellas de amor. A lo largo de mi vida personal y profesional, el Señor me permitió comprobar una verdad que nunca olvidaré: cuando damos un paso para servir al prójimo, Dios abre caminos que jamás habíamos imaginado. No basta con mirar la realidad de quienes hoy necesitan ayuda y lamentars...
  CUANDO FALTA EL TEMOR DE DIOS Quedé profundamente conmovida cuando un matrimonio llegó a mi casa buscando orientación jurídica. Más que un problema legal, vi el dolor reflejado en sus rostros. En medio de una grave necesidad económica firmaron documentos sin leer ni conocer su contenido y, según me relataron, terminaron perdiendo dos bienes inmuebles mediante procesos judiciales. Lo más triste fue saber que la esposa enfrentaba, además, un tratamiento de quimioterapia y radioterapia por cáncer de mama. Por mi edad y mi estado de salud ya no puedo asumir la defensa de casos como antes, pero sí puedo ofrecer una palabra de esperanza. Les hablé de la misericordia de Dios y les recordé que, aunque la justicia humana pueda tardar, Dios conoce toda la verdad y nunca abandona a quienes confían en Él. Este encuentro me llevó a reflexionar sobre una realidad que se repite con demasiada frecuencia. Hay personas que, aprovechándose de la enfermedad, la pobreza o la desesperación ajena...
  NO PERMITAS QUE TUS OCUPACIONES APAGUEN TU ORACIÓN Muchas veces creemos que por estar ocupados trabajando, ayudando a los demás o cumpliendo nuestras responsabilidades, estamos haciendo suficiente. Sin embargo, incluso las obras más buenas pueden dejarnos vacíos si descuidamos nuestra relación con Dios. Lo comparto por experiencia propia. Que el trabajo no te haga abandonar la oración Hace apenas unos días viví una experiencia que me hizo reflexionar profundamente. Por distintas ocupaciones y porque me quedé dormida un poco más de lo habitual, dejé de hacer varias de mis oraciones, porque ya tengo una rutina diaria. No fue una ausencia prolongada, apenas un par de días con menos tiempo dedicado al Señor. Sin embargo, para mí fue suficiente para sentir algo que no me gustó: una sensación de vacío, de desconexión interior. Quienes tenemos una querencia de oración sabemos que no se trata de cumplir una obligación, sino de mantener viva una relación. Así como una amistad se debilita ...