"CONOCER EL TEMPLO ES APRENDER A ENCONTRARNOS CON DIOS Y VIVIR COMO IGLESIA."
¡Qué terrible
es este lugar! Es nada menos que la Casa de Dios y la Puerta del Cielo." (Génesis
28, 17) En este
pasaje la palabra “terrible” expresa
el asombro y la reverencia que provoca la presencia de Dios en un lugar santo.
NUEVA ETAPA:
CONOCIENDO LOS ESPACIOS DEL TEMPLO
Cuando
entramos a un templo católico, no ingresamos a un edificio cualquiera, sino a
un lugar sagrado, dedicado a la alabanza
y adoración de Dios, donde Él reúne a su pueblo para escuchar su Palabra y
alimentarlo con el Cuerpo y la Sangre de Cristo.
Conocer las
partes del templo nos ayuda a participar con mayor respeto y comprender mejor
lo que sucede en cada celebración litúrgica.
Hasta ahora
hemos comprendido la diferencia entre la Iglesia, que
somos todos los bautizados reunidos en Cristo, y el templo, que es la Casa de
Dios donde la comunidad se congrega para celebrar su fe.
A partir de
hoy iniciamos una nueva etapa de nuestra catequesis: Conociendo el templo y sus
espacios. Cada lugar tiene un nombre, una función y un profundo significado que
nos ayuda a vivir la Santa Misa con mayor fe y comprensión.
Conocer el
templo es descubrir que en la Casa de Dios nada está puesto al azar; todo nos
conduce a Cristo.
Seguiremos esta secuencia lógica y pedagógica: Así cada persona irá descubriendo el interior del templo:
Atrio (entrada al templo).
Nave (lugar donde se reúne la asamblea).
Presbiterio (espacio reservado para la
celebración).
Ambón (mesa de la Palabra de Dios)
Los libros litúrgicos (instrumentos para proclamar la
Palabra y celebrar la liturgia).
-
El
Leccionario.
-
El
Evangeliario.
-
El
Misal Romano.
La Sede (lugar desde donde preside el sacerdote)
El Altar (centro de la celebración eucarística).
El Sagrario (donde permanece Cristo
sacramentado).
El altar, donde se celebra el sacrificio eucarístico.
El sagrario, donde Cristo permanece sacramentado
después de la celebración.
Esta
progresión ayudará a comprender un aspecto muy hermoso de la liturgia: primero Dios nos alimenta con su Palabra y
luego con la Eucaristía. Por eso, los libros litúrgicos preparan
naturalmente el paso hacia el altar y, finalmente, al sagrario, donde Jesús
permanece presente para ser adorado y visitado por los fieles.
1. EL ATRIO
Es el espacio
ubicado antes de ingresar al templo.
En los
primeros siglos del cristianismo era el lugar donde permanecían los catecúmenos
y penitentes que aún no podían participar plenamente de la eucaristía.
Hoy
representa el paso del mundo exterior hacia la casa de Dios. Al cruzarlo
dejamos atrás nuestras preocupaciones para disponernos al encuentro con el
señor.
REFLEXIÓN
Cada vez que
atravesemos la puerta del templo recordemos que entramos en la presencia de
Dios.
Cita bíblica
"Entren por sus puertas dando gracias, entren en sus atrios cantando
alabanzas." (Salmo 100 (99), 4)
2. LA NAVE
Es la parte
principal del templo donde se reúne la asamblea de los fieles.
La palabra "Nave" recuerda una
embarcación. La Iglesia ha comparado desde antiguo este espacio con la Barca de
Pedro, en la que Cristo conduce a su pueblo hacia la salvación.
Aquí los
fieles escuchan la palabra de Dios, oran y participan activamente de la Santa Misa.
No somos
espectadores, sino miembros vivos del pueblo de Dios.
REFLEXIÓN:
Cada
bautizado ocupa un lugar en esta gran familia que es la iglesia.
Cita bíblica:
"Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de
ellos." (Mateo 18, 20)
¡CONOCIENDO
EL TEMPLO… CRECIENDO EN LA FE!
Tu amiga
Mirtha Villarroel de Rocha
Toque
Espiritual