LOS CUATRO SUEÑOS DE SAN JOSÉ DORMIDO
Cuando Dios habla en el silencio
Hay noches en las que el cuerpo quiere descansar, pero
la mente no puede detenerse. Pensamos en los hijos que no consiguen trabajo, la familia, un matrimonio separado, una enfermedad,
una deuda, una decisión difícil o un problema que parece no tener solución.
¿Qué hacer cuando no sabemos qué
camino tomar?
San José también conoció la preocupación, la
incertidumbre y el miedo. Tuvo que tomar decisiones que podían cambiar
completamente su vida y la vida de su familia. Sin embargo, hay algo maravilloso
en su historia: en los momentos más difíciles, José supo guardar silencio,
escuchar a Dios y confiar.
El Evangelio de San Mateo nos presenta cuatro sueños
de San José. En cada uno, Dios le muestra un camino; pero José no se queda
simplemente contemplando lo que ha escuchado. Despierta, se levanta y actúa.
Por eso, desde TOQUE ESPIRITUAL,
hoy queremos acercarnos a San José Dormido no solamente para pedirle que
interceda por nuestras preocupaciones, sino también para aprender de él.
Porque San José nos enseña algo profundamente
necesario para nuestra vida:
Hay momentos para orar.
Hay momentos para guardar silencio.
Hay momentos para descansar en
Dios.
Y hay momentos para levantarnos y
actuar.
PRIMER SUEÑO: NO TENGAS MIEDO
José descubre que María espera un
hijo y no comprende lo que está sucediendo. Su corazón debió llenarse de
preguntas. Entonces, mientras duerme, el ángel del Señor le dice:
“José, hijo de David, no temas
recibir a María, tu esposa”.
Dios le revela que el niño viene
del Espíritu Santo y que deberá ponerle por nombre Jesús.
José despierta y hace lo que Dios
le ha pedido.
¿Qué nos enseña?
También nosotros atravesamos
situaciones que no comprendemos. Queremos respuestas inmediatas, pero Dios nos
invita primero a confiar.
Cuando no entiendas el camino, no
tengas miedo. Dios puede estar obrando donde tú todavía no puedes verlo.
SEGUNDO SUEÑO: LEVÁNTATE Y PROTEGE
Después de la visita de los Magos, el ángel del Señor aparece nuevamente en sueños y le dice:
“Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto”.
José no demora. Se levanta, toma a María y al Niño y
parte hacia Egipto.
¿Qué nos enseña?
La fe no consiste solamente en rezar. También exige
actuar cuando alguien necesita nuestra protección.
José nos enseña que amar significa cuidar, acompañar,
proteger y, cuando sea necesario, renunciar a nuestra comodidad por aquellos
que Dios ha puesto a nuestro lado.
TERCER SUEÑO: ES HORA DE REGRESAR
Mateo 2,19-21
Después de la muerte de Herodes, el ángel vuelve a
aparecer a José en Egipto:
“Levántate, toma al niño y a su madre y vuelve a la
tierra de Israel”.
Había llegado el momento de dejar el refugio y
comenzar nuevamente.
¿Qué nos enseña?
Hay momentos para salir y momentos para regresar. Hay
puertas que Dios permite que se cierren y otras que se abren cuando llega el
momento oportuno.
CUARTO SUEÑO: CAMBIA DE CAMINO
Cuando José regresa, se entera de que Arquelao reina
en Judea. Advertido nuevamente en sueños, se dirige hacia Galilea y establece a
su familia en Nazaret.
José tenía un camino pensado, pero tuvo que cambiarlo.
¿Qué nos enseña?
No siempre nuestros planes salen como imaginábamos.
A veces una puerta cerrada, una dificultad inesperada
o un cambio de circunstancias nos obliga a tomar otra dirección.
Cambiar de camino no siempre significa haber
fracasado. A veces significa haber sabido escuchar.
LOS CUATRO SUEÑOS Y NUESTRA VIDA
En los cuatro sueños encontramos una misma secuencia:
Dios habla.
José escucha.
José confía.
José se levanta.
José actúa.
Quizá nosotros también queremos que Dios nos explique
toda nuestra vida cuando solamente necesitamos preguntarle:
“Señor, ¿qué quieres que haga hoy?”
¡SAN JOSÉ, TÚ SABES HACER POSIBLE LO QUE PARECE
IMPOSIBLE!
Tu amiga
Mirtha Villarroel de Rocha