LAS OBRAS DE MISERICORDIA:
EL AMOR DE DIOS HECHO ACCIÓN
La vida cristiana no se resume sólo en asistir a la
Santa Misa, rezar el Rosario o participar en novenas. Todo ello es
indispensable para fortalecer nuestra relación con Dios, pero la fe alcanza su
plenitud cuando se convierte en obras de amor hacia el prójimo.
Jesús no sólo nos enseñó a orar; también nos mostró
cómo vivir. Tocó a los enfermos, consoló a los afligidos, alimentó a los
hambrientos, perdonó a los pecadores y acogió a quienes eran rechazados por la
sociedad. Él espera que sus discípulos hagan lo mismo. recordamos
Por eso, la Iglesia nos propone las obras de
misericordia, que son acciones concretas mediante las cuales manifestamos el
amor de Dios a quienes más lo necesitan. No son una opción reservada para algunas
personas; constituyen una verdadera responsabilidad moral para todo
La obra de misericordia recuerda son catorce, ya las
recordamos en un tema anterior: siete corporales y siete espirituales.
Preguntémonos con sinceridad: ¿cuál de ellas estoy viviendo? ¿A quién puedo
ayudar hoy?
No esperemos grandes ocasiones para hacer el bien.
Basta abrir los ojos y mirar a nuestro alrededor: los recolectores de basura
que madrugan para mantener limpia la ciudad, los niños que venden caramelos,
gelatinas o limpian parabrisas, expuestos al frío y al calor, las personas
necesitadas o quienes viven en las calles. Cada día Dios pone delante de
nosotros oportunidades para amar y practicar la misericordia.
Te propongo hacer una tarea sencilla y práctica para
hacer en la casa. Es una actividad que une el conocimiento con la práctica del
Evangelio. ¿Te parece? puedes basarte principalmente en dos fuentes:
-
La Biblia, especialmente el Evangelio según San
Mateo 25, 31-46, donde Jesús habla del Juicio Final y menciona las principales
obras de misericordia corporales: dar de
comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, visitar a los
enfermos y a los presos, y acoger al forastero.
-
El Catecismo de la Iglesia Católica, donde se
explican tanto las obras de misericordia corporales como las espirituales.
1. Leer Evangelio según San
Mateo 25,31-46
2. Escribir cuáles son las 14
obras de misericordia
3. Elegir una obra corporal y
una espiritual y explicar cómo puedes vivirlas durante este día o durante la
semana en su hogar, en tu trabajo, con tus amigos, entre tus vecinos, en la
parroquia o simplemente en la calle, donde tantas personas esperan una mano
amiga.
Recuerda las palabras del Señor Jesús: "Hay mayor felicidad en dar que en recibir." (Hechos de los
Apóstoles 20,35).
Es una frase que San Pablo atribuye al Señor y que
describe exactamente lo que experimentaste hoy.
Muchos creen que estas obras sólo pueden ser realizadas por personas que tienen abundantes recursos económicos. No es así. Todos podemos
practicar la misericordia. Una visita a un enfermo, una llamada a quien vive en
soledad, una palabra de esperanza, una oración por quien sufre, un consejo
prudente, una canasta de alimento compartido o un acto de perdón tienen un inmenso valor
ante los ojos de Dios.
¡Que el Señor nos bendiga y
la Virgen nos proteja!
Tu amiga
Mirtha Villarroel de Rocha
Continuaremos mañana para revisar la
tarea.
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