el señor es mi pastos

nada me faltara

viernes, 31 de octubre de 2025

 HALLOWEEN Y HOLYWINS: DOS FORMAS DE CELEBRAR

Haremos diferencia entre HALLOWEEN Y HOLYWINS 

Halloween (abreviación de All Hallows’ Eve, “víspera de todos los santos”) tiene un origen celta muy antiguo. Los pueblos celtas celebraban el Samhain, el final del verano y comienzo del invierno. Creían que esa noche los espíritus de los muertos regresaban a visitar el mundo de los vivos.

Hoy, Halloween se celebra sobre todo como una fiesta comercial y cultural, con dulces, disfraces y fiestas.

 

Ese día, en muchos países, los niños se disfrazan de monstruos, brujas o fantasmas, decoran las casas con cosas de miedo y piden dulces diciendo “¡Truco o trato!”.

 

Aunque parece divertida, no viene de Dios, y puede hacer que los niños se acostumbren al miedo o a lo malo.

La Iglesia Católica no apoya la forma moderna de Halloween, porque puede confundir lo espiritual y minimizar la fe, al centrarse en el miedo, los disfraces y lo oscuro. Invita a reemplazarla por celebraciones de vida, fe y esperanza, y a no dar espacio a lo que promueva el miedo o el mal.

Con el tiempo, la Iglesia reemplazó esas costumbres con el Día de Todos los Santos (1 de noviembre) y el Día de los Fieles Difuntos (2 de noviembre), para recordar con esperanza a quienes ya partieron.

Muchas personas optan por celebrar de manera diferente, por ejemplo:

Participar en festividades religiosas, ofrecer misas por las almas de sus seres queridos que ya partieron ante la presencia del Señor y almas del purgatorio. Arreglar las tumbas, mausoleos. Visitar el cementerio durante el día y la noche. Rezar por las almas. Hacer celebraciones de agradecimiento por la vida y la familia.

 

 “No participen en las obras estériles de la oscuridad, sino más bien denúncienlas.” (Efesios 5,11)

HOLYWINS O LA FIESTA DE LA LUZ

El nombre viene de una frase en inglés: “Holy wins”, que significa “la santidad vence” o “lo santo gana”.

Es una fiesta de luz, alegría y amor, donde recordamos a las personas buenas que siguieron a Jesús.

Ese día celebramos que el bien vence al mal, y que todos podemos ser santos si hacemos el bien y amamos como Jesús.

Es una celebración cristiana que busca mostrar la alegría y la bondad en lugar del miedo y la oscuridad.

En esta celebración en muchos colegios o parroquias, los niños se visten de ángeles, santos o personajes buenos. Llevan velas o linternas que representan la luz de Dios. Se canta, se juega, se reza y se celebra la alegría, la vida y el amor.

Se celebra el 31 de octubre, el mismo día que Halloween, para mostrar una alternativa positiva y de fe. También se le llama fiesta de la luz.

Holywins nos recuerda que la luz siempre vence a la oscuridad, y que podemos divertirnos sin miedo, con alegría y esperanza.

¿Qué podemos hacer los mayores ese día de HOLYWINS para ir cambiando el concepto de HALLOWEEN? 

Los mayores tenemos la hermosa misión de enseñar a los niños que no necesitamos cosas de miedo para divertirnos, porque la verdadera alegría viene del amor, la fe y el recuerdo de quienes nos precedieron.

Podemos:

Organizar una noche familiar, hablar sobre los santos o familiares que fueron personas buenas y amorosas.

Decorar la casa con luces, flores o mensajes de esperanza.

Poner una mesa con fotografías de nuestros seres queridos que ya partieron a la Casa del Padre y elevar oraciones por los difuntos enseñándoles que el amor no muere.

Encender velas blancas, símbolo de fe, para iluminar a los que están en el cielo y al mismo tiempo nuestras vidas. Adornar con flores la casa.

Cantar cantos religiosos o de esperanza, para llenar el hogar de luz y no de temor.

Dar mensajes sobre la familia viva, recordando que debemos cuidarnos, amarnos y agradecer cada día.

Porque esa noche no celebramos la oscuridad, sino la vida eterna y el amor que une a todas las generaciones.

Y así los niños aprenden que el corazón alegre y lleno de fe es la mejor manera de celebrar.

Si los niños quieren disfrazarse, ayudarlos a elegir trajes de cosas bonitas o alegres, como ángeles, animales o héroes.

Sin embargo, desde la fe cristiana se invita a reemplazarlo por celebraciones de vida, luz y amor, como Holywins o la Fiesta de la Luz, que enseñan que el bien siempre vence al mal.

“Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de un monte.” (Mateo 5,14)

¡Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

 

domingo, 26 de octubre de 2025

 BOLIVIA, BAJO EL GRITO DE GUERRA DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL

¿QUIÉN COMO DIOS? ¡NADIE COMO DIOS!

Bolivia atraviesa un tiempo decisivo, un punto de inflexión entre la oscuridad y la esperanza. Nuestro pueblo, forjado en la fe y la lucha, clama por justicia, verdad y libertad. Hoy más que nunca, necesitamos volver la mirada a Dios, fuente de toda autoridad, y pedir la intercesión del Príncipe de la Milicia Celestial, San Miguel Arcángel, para que proteja a nuestra nación y a la nueva autoridad que asume el mandato del pueblo.

Que su espada espiritual defienda los valores que nos sostienen como nación, que su luz disipe las tinieblas del mal, y que su grito eterno ¿Quién como Dios? resuene en el corazón de cada boliviano como emblema de fe, coraje y unidad.

Proclamación

Hoy  proclamamos que Bolivia pertenece a Dios.

Que ninguna fuerza del mal, ideología o mentira podrá someter a un pueblo que camina en la verdad y en la justicia.

Que el grito de San Miguel Arcángel sea el estandarte de esta nueva etapa de nuestra historia.

¿QUIÉN COMO DIOS? NINGUNO. Porque solo Él es Señor de los pueblos y de los destinos.

Invocamos a San Miguel Arcángel, vencedor del dragón, guardián de los cielos, para que descienda con su luz sobre nuestra patria Bolivia.

Que defienda nuestras instituciones, nuestros hogares, nuestras familias y a cada boliviano de la confusión, la división y el engaño.

Que su presencia celestial rodee y fortalezca al nuevo Presidente de Bolivia, dándole sabiduría, fortaleza y discernimiento para gobernar con verdad y justicia.

Que su espada divina corte toda cadena de corrupción, opresión y mentira que intenta someter al espíritu libre de nuestra nación.

ORACIÓN POR BOLIVIA Y SU NUEVA AUTORIDAD

San Miguel Arcángel, príncipe de la milicia celestial,

defiende a Bolivia en esta batalla espiritual.

Sé escudo y guía del Presidente que hoy recibe el mandato del pueblo;

líbralo de toda influencia del mal, de la tentación del poder y de la corrupción.

Cúbrelo con tu luz, para que gobierne con justicia,

con la mirada puesta en el cielo y los pies firmes sobre esta tierra bendita.

Que tu grito santo y de guerra ¿Quién como Dios? resuene en su mente y en su corazón cada día de su mandato, recordándole que la verdadera autoridad nace del servicio y del amor al prójimo. AMÉN.

Que el estandarte de San Miguel Arcángel ondee junto a la bandera tricolor, nuestro escudo nacional como símbolos de un pueblo que no se rinde ante la oscuridad.

Que Bolivia renazca bajo la mirada de Dios, con la fuerza de sus hijos que oran, trabajan y aman su patria.

Y que, cada vez que las sombras intenten volver, se escuche en el cielo y en la tierra el grito eterno de victoria:

¿QUIÉN COMO DIOS?!  ¡NADIE COMO DIOS!.

¡BOLIVIA DE PIE, BAJO EL MANTO DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL!

 “La justicia del hombre honrado allana su camino, pero el malvado cae por su propia maldad. La justicia de los buenos los libra, pero los traidores quedan presos en su ambición.” Proverbios 11, 5-6

¡QUE EL SEÑOR NOS BENDIGA Y LA VIRGEN NOS PROTEJA!

Boliviana que ama a su Patria Bolivia

Mirtha Villarroel de Rocha

sábado, 25 de octubre de 2025

  ROBORÉ, 109 AÑOS DE HISTORIA Y AMOR ETERNO

Mi pueblo, mi raíz, mi orgullo.

Ese rincón bendecido de la Chiquitania, allí nací, crecí, soñé y formé mis primeros lazos, en una familia numerosa donde la vida se cruzaba entre risas sinceras, trabajo y esperanza, viví los días más alegres de mi infancia y parte de mi adolescencia, tardes de juegos y el calor de hogar que sólo un pueblo puede regalar.

Pueblo de arenas candentes, de ríos cristalinos, de chorros y balnearios refrescantes que invitan al alma a quedarse un rato más.

Recuerdo cuando, siendo joven, el mundo parecía empezar y terminar en esas calles polvorientas, bajo el sol ardiente que parecía abrazarlo todo.

En Roboré, el calor no sólo se siente en el aire que agobia tu cuerpo, sino también se siente en el alma, el clima puede ser sofocante, pero lo que verdaderamente derrite es la ternura sencilla de sus habitantes, ese fuego que no quema, sino que ilumina y une.

El sol ardiente más que todo al medio día que cae sobre sus calles, es apenas un reflejo del calor humano de su gente, amable, hospitalaria y cercana, siempre lista para ofrecer un saludo, una sonrisa, si llega un visitante un ¡pase hasta adentro! ¡La puerta está abierta!  Tan rápido se pone una silla, se le invita a tomar un café brasilero, o un vaso de limonada o puede ser agua fresca.

A los 22 años dejé mi pueblo para formar mi propia familia, (han pasado cinco décadas y vivo para contarlo) como tantos lo hacen, buscando nuevos caminos, buscando nuevas historias. Pero cada regreso a casa, cada abrazo de mis padres, me recordaba que uno nunca deja de pertenecer al lugar donde aprendió a amar la vida, y encontrar la paz que sólo un hogar verdadero puede ofrecer.

Allí, el calor no incomoda, abraza. Es el mismo que se siente al llegar a casa después de un largo viaje, que solía hacerlo en tren y llegar de madrugada ahora el transporte son flotas, pero llegar a mi casa sentir el calor del hogar, del fogón siempre encendido, tomar un cafecito caliente y las voces que te llaman por tu nombre, la tertulia nos mantenía despiertos hasta el amanecer.

 Esto que te cuento, es de añares y los recuerdos se agolpan en mi memoria. Ya no están papá y mamá, diez años que ya no he vuelto, pero sigue siendo mi pueblo, al que amo y tanto añoro.

VEINTICINCO AÑOS SIN PAPÁ

Hace 25 años, un día como hoy, mientras Roboré celebraba con alegría la fiesta grande del pueblo y con otro acontecimiento el destino nos marcó para siempre.

A las siete de la noche, nuestro padre partió a la Patria Celestial, dejando un vacío que ni el paso del tiempo ni la distancia, hacen olvidar.

Aquella noche, una tremenda lluvia acompañó el velorio, como si el cielo también llorara su partida. Y entre lágrimas y rezos, olvidamos que el pueblo festejaba sus OCHENTA Y CUATRO AÑOS DE SU FUNDACIÓN, pero para toda mi familia, esa fecha cambió su significado.

Desde entonces, cada aniversario de Roboré es doblemente especial¸ celebramos su historia y también recordamos a papá, su ejemplo, su trabajo, su amor silencioso.

Él vive en nuestras memorias, en nuestras palabras, y sobre todo en cada rincón de ese pueblo que también fue su hogar.

ENTRE RAÍCES Y RECUERDOS

Hoy, mientras Roboré celebra sus 109 años, mi corazón se llena de gratitud.

Por haber nacido allí, por la educación e instrucción recibidas, por los caminos recorridos, por la familia que me formó y por el legado que nos dejó papá.

Porque, aunque la vida nos lleve lejos, siempre habrá un hilo invisible que nos une a nuestra tierra y a quienes amamos.

La última vez que volví, caminé por sus calles con el corazón apretado y me senté en un banco de la plaza.

El tiempo, que no perdona, ha cambiado el rostro del pueblo.

La juventud actual ya no nos conoce, y la plaza diferente a cuando yo era joven, ya no tiene aquellos árboles de paquío, que un día dieron comienzo a su historia. Tampoco queda en pie el árbol del sinini, testigo silencioso de los enamorados, guardián de secretos y promesas susurradas bajo su sombra. Me trae a la memoria las vueltas por la plaza, entre risas y miradas cómplices, sin rumbo y sin prisa, pero bajo la mirada crítica de los mayores. A pesar de todo, la plaza era un pequeño paraíso. Allí el tiempo se deslizaba sin aviso, entre risas, miradas y charlas interminables. La vida entonces parecía más sencilla, más liviana. Allí, el alma se detiene y recuerda que, aunque el paisaje cambie, la esencia de Roboré sigue viva. Esos años de juventud todavía logran arrancarme una sonrisa cuando los recuerdo y es un tiempo que ya no volverá.

FELIZ ANIVERSARIO, MI QUERIDO ROBORÉ.

Y A USTED, PAPÁ, gracias por haber sido mi padre y por seguir siéndolo, aunque ya no esté físicamente. Su memoria vive en nosotros, en cada palabra que pronuncio, en cada consejo que aún resuena en mi mente, en cada chiste porque fue usted un hombre alegre, lleno de vida y buen humor.

En cada regreso a la casa, su presencia se sentía en cada amanecer sobre el pueblo que tanto amamos, la casa que ya no es la misma sin mamita y sin usted. Aun así, sigue viva en mi corazón, porque entre sus paredes quedaron las risas de nuestra infancia, las risas de mis hermanos y las voces de mamita y de usted, son los recuerdos que marcaron mi vida. Allí aprendí el valor de la familia, el amor por mi tierra y la fuerza para seguir caminando, aunque el tiempo y la distancia intenten borrar lo vivido.

Todo quedó en el recuerdo; sólo queda la nostalgia porque, aunque los años pasen, aunque las calles cambien y ya no existan los árboles de paquiós ni el viejo sinini, que guardaba nuestros secretos, Roboré sigue siendo mi raíz, mi punto de partida y mi destino. Aun cuando el tiempo marque en mí las huellas del envejecimiento, mi corazón sigue siendo de esa tierra cálida y bondadosa que me vio nacer.

Es el legado que quiero dejar a mis tres hijos, que nunca olviden de dónde venimos, que amen la tierra que me dio identidad y que conserven siempre su esencia, la misma que me sostiene y me recuerda que, sin importar la distancia ni los años, Roboré siempre será mi hogar…

 “Y mientras alguien lo recuerde, su historia seguirá viva, porque también es parte de la mía.”

¡Que el Señor bendiga a mi pueblo y la Virgen lo proteja!

Desde la distancia te saluda tu hija

Mirtha Villarroel de Rocha  

 ROBORÉ, 109 AÑOS DE HISTORIA Y AMOR ETERNO

Mi pueblo, mi raíz, mi orgullo.

Ese rincón bendecido de la Chiquitania, allí nací, crecí, soñé y formé mis primeros lazos, en una familia numerosa donde la vida se cruzaba entre risas sinceras, trabajo y esperanza, viví los días más alegres de mi infancia y parte de mi adolescencia, tardes de juegos y el calor de hogar que sólo un pueblo puede regalar.

Pueblo de arenas candentes, de ríos cristalinos, de chorros y balnearios refrescantes que invitan al alma a quedarse un rato más.

Recuerdo cuando, siendo joven, el mundo parecía empezar y terminar en esas calles polvorientas, bajo el sol ardiente que parecía abrazarlo todo.

En Roboré, el calor no sólo se siente en el aire que agobia tu cuerpo, sino también se siente en el alma, el clima puede ser sofocante, pero lo que verdaderamente derrite es la ternura sencilla de sus habitantes, ese fuego que no quema, sino que ilumina y une.

El sol ardiente más que todo al medio día que cae sobre sus calles, es apenas un reflejo del calor humano de su gente, amable, hospitalaria y cercana, siempre lista para ofrecer un saludo, una sonrisa, si llega un visitante un ¡pase hasta adentro! ¡La puerta está abierta!  Tan rápido se pone una silla, se le invita a tomar un cafecito brasilero, o un vaso de limonada o puede ser agua fresca.

A los 22 años dejé mi pueblo para formar mi propia familia, (han pasado cinco décadas y vivo para contarlo) como tantos lo hacen, buscando nuevos caminos, buscando nuevas historias. Pero cada regreso a casa, cada abrazo de mis padres, me recordaba que uno nunca deja de pertenecer al lugar donde aprendió a amar la vida, y encontrar la paz que sólo un hogar verdadero puede ofrecer.

Allí, el calor no incomoda, abraza. Es el mismo que se siente al llegar a casa después de un largo viaje, que solía hacerlo en tren y llegar de madrugada ahora el transporte son flotas, pero llegar a mi casa sentir el calor del hogar, del fogón siempre encendido, tomar un cafecito caliente y las voces que te llaman por tu nombre, la tertulia nos mantenía despiertos hasta el amanecer.

 Esto que te cuento, es de añares y los recuerdos se agolpan en mi memoria. Ya no están papá y mamá, diez años que ya no he vuelto, pero sigue siendo mi pueblo, al que amo y tanto añoro.

VEINTICINCO AÑOS SIN PAPÁ

Hace 25 años, un día como hoy, mientras Roboré celebraba con alegría la fiesta grande del pueblo y con otro acontecimiento el destino nos marcó para siempre.

A las siete de la noche, nuestro padre partió a la Patria Celestial, dejando un vacío que ni el paso del tiempo ni la distancia, hacen olvidar.

Aquella noche, una tremenda lluvia acompañó el velorio, como si el cielo también llorara su partida. Y entre lágrimas y rezos, olvidamos que el pueblo festejaba sus OCHENTA Y CUATRO AÑOS DE SU FUNDACIÓN, pero para toda mi familia, esa fecha cambió su significado.

Desde entonces, cada aniversario de Roboré es doblemente especial¸ celebramos su historia y también recordamos a papá, su ejemplo, su trabajo, su amor silencioso.

Él vive en nuestras memorias, en nuestras palabras, y sobre todo en cada rincón de ese pueblo que también fue su hogar.

ENTRE RAÍCES Y RECUERDOS

Hoy, mientras Roboré celebra sus 109 años, mi corazón se llena de gratitud.

Por haber nacido allí, por la educación e instrucción recibidas, por los caminos recorridos, por la familia que me formó y por el legado que nos dejó papá.

Porque, aunque la vida nos lleve lejos, siempre habrá un hilo invisible que nos une a nuestra tierra y a quienes amamos.

La última vez que volví, caminé por sus calles con el corazón apretado y me senté en un banco de la plaza.

El tiempo, que no perdona, ha cambiado el rostro del pueblo.

La juventud actual ya no nos conoce, y la plaza diferente a cuando yo era joven, ya no tiene aquellos árboles de paquío, que un día dieron comienzo a su historia. Tampoco queda en pie el árbol del sinini, testigo silencioso de los enamorados, guardián de secretos y promesas susurradas bajo su sombra. Me trae a la memoria las vueltas por la plaza, entre risas y miradas cómplices, sin rumbo y sin prisa, pero bajo la mirada crítica de los mayores. A pesar de todo, la plaza era un pequeño paraíso. Allí el tiempo se deslizaba sin aviso, entre risas, miradas y charlas interminables. La vida entonces parecía más sencilla, más liviana. Allí, el alma se detiene y recuerda que, aunque el paisaje cambie, la esencia de Roboré sigue viva. Esos años de juventud todavía logran arrancarme una sonrisa cuando los recuerdo y es un tiempo que ya no volverá.

FELIZ ANIVERSARIO, MI QUERIDO ROBORÉ.

Y A USTED, PAPÁ, gracias por haber sido mi padre y por seguir siéndolo, aunque ya no esté físicamente. Su memoria vive en nosotros, en cada palabra que pronuncio, en cada consejo que aún resuena en mi mente, en cada chiste porque fue usted un hombre alegre, lleno de vida y buen humor.

En cada regreso a la casa, su presencia se sentía en cada amanecer sobre el pueblo que tanto amamos, la casa que ya no es la misma sin mamita y sin usted. Aun así, sigue viva en mi corazón, porque entre sus paredes quedaron las risas de nuestra infancia, las risas de mis hermanos y las voces de mamita y de usted, son los recuerdos que marcaron mi vida. Allí aprendí el valor de la familia, el amor por mi tierra y la fuerza para seguir caminando, aunque el tiempo y la distancia intenten borrar lo vivido.

Todo quedó en el recuerdo; sólo queda la nostalgia porque, aunque los años pasen, aunque las calles cambien y ya no existan los árboles de paquiós ni el viejo sinini, que guardaba nuestros secretos, Roboré sigue siendo mi raíz, mi punto de partida y mi destino. Aun cuando el tiempo marque en mí las huellas del envejecimiento, mi corazón sigue siendo de esa tierra cálida y bondadosa que me vio nacer.

Es el legado que quiero dejar a mis tres hijos, que nunca olviden de dónde venimos, que amen la tierra que me dio identidad y que conserven siempre su esencia, la misma que me sostiene y me recuerda que, sin importar la distancia ni los años, Roboré siempre será mi hogar…

 “Y mientras alguien lo recuerde, su historia seguirá viva, porque también es parte de la mía.”

¡Que el Señor bendiga a mi pueblo y la Virgen lo proteja!

Desde la distancia te saluda tu hija

Mirtha Villarroel de Rocha  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

jueves, 23 de octubre de 2025

 “LA VIDA DESPUÉS DEL CÁNCER ES POSIBLE… Y A PESAR DE TODO, ES HERMOSA”

“Soy testimonio vivo de que la fe y la detección temprana vencen al cáncer”

Octubre es el Mes Rosa, nació en Estados Unidos en 1991, impulsado por Evelyn Lauder, quien convirtió este gesto en una campaña mundial. Octubre se viste de rosa como símbolo de vida y esperanza, dedicado a la prevención, detección temprana y esperanza frente al cáncer de mama, 

Desde entonces, octubre rosa es para recordarnos una verdad que no debe teñirse sólo un mes, sino cada día, la vida es un don que merece cuidado, amor y atención constante.

Pero quiero decirte con el corazón en la mano, no basta un mes para cuidar la vida. El cáncer no avisa el calendario; llega sin anunciarse y puede cambiarlo todo en un instante.

Yo tenía 35 años mujer llena de vida, rodeada de un esposo que me ama, dedicado a su familia y tres cariñosos hijos, aún pequeños por aquella época, cuando lo escuché por primera vez: “Tiene cáncer” “Y, tiene sólo dos años de vida”. El suelo se me movió, el miedo me abrazó… pero más fuerte fue mi fe. Me aferré a Dios, a la esperanza y a la vida, y emprendí una batalla con quimioterapias y radioterapia que me transformó por dentro y por fuera.

Años después, cuando creí que ya había cerrado ese capítulo, a mis 68 años, volvió (Hoy tengo 73). Esta vez con otro rostro, con otro dolor, pero sin el mismo temor. Porque Dios me había regalado décadas de aprendizaje, de amor, de entrega profunda al espíritu y mi corazón fortalecido por la fe y confianza en lo divino.

Te habla una mujer que enfrentó el cáncer de mama por doble partida me refiero en las dos mamas y que aprendió que el dolor no siempre anuncia el final, sino muchas veces el comienzo de una nueva forma de vivir.

Cada cicatriz cuenta una historia de lucha y esperanza. Cada revisión a tiempo, cada mamografía, cada consulta médica es un acto de amor hacia una misma y hacia quienes amamos.

El cáncer no espera, no distingue edad, color ni condición; pero sí se puede vencer cuando se enfrenta con valentía, fe y prevención temprana.

Fueron dos batallas, dos renacimientos.

La fe, la esperanza y la confianza en Dios me sostuvieron cuando el miedo quiso vencerme.

No tengas miedo porque Dios camina contigo, incluso en los días más duros y jamás desconfíes de su providencia, porque todos sabemos que sólo Dios tiene el control de nuestras vidas.

¡POR ESO, MUJERES DE TODAS LAS EDADES!...

Hoy les digo, que no esperen que duela para reaccionar. 

Y por eso hoy te hablo, mujer, con voz fuerte y alma encendida.

Si algo te inquieta, busca ayuda médica ya, sin miedo, sin vergüenza, sin excusas.

El cáncer tiene cura cuando se detecta temprano, pero no perdona la indiferencia ni el descuido.

Mírense con ternura frente al espejo.

Tóquense sin miedo, con la seguridad de que el conocimiento de su cuerpo puede salvarles la vida.

 No posterguen la cita con el oncólogo. No teman pedir ayuda.

No esperemos a octubre para cuidar lo que Dios nos regaló, nuestro cuerpo, nuestro templo, nuestra vida.

Hoy, como sobreviviente del cáncer, quiero decirte que la detección temprana salva vidas. Que la fe, la ciencia y el amor de una familia forman el mejor tratamiento.

Y que, aunque el camino duela, la vida después del cáncer es posible, luminosa y digna de ser celebrada.

Hoy estoy viva, Gracias al amor y la gran misericordia del Señor, gracias a la fe y la ciencia que me permitió seguir aquí para decirte esto:

El miedo paraliza, pero la fe te levanta.

El silencio mata, pero la detección temprana salva vidas. Y si hoy puedo hablarte, es porque Dios me dio una segunda oportunidad para convertir mi historia en un mensaje de vida.

Por eso te alarmo, te grito con amor y esperanza:

 Hazlo por ti, por tu familia, por los que amas.

Porque vivir también es un acto de fe.

Y CUANDO CREAS QUE TODO TERMINA, DESCUBRIRÁS QUE LA VIDA, A PESAR DE TODO… SIGUE SIENDO HERMOSA.

“Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.” Salmo 23,4

¡Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

 

 

 

 

 

 

 

domingo, 19 de octubre de 2025

 EL DESTINO DE UN PUEBLO QUE NO BAJA LOS BRAZOS…

ABRE TU BIBLIA Y LEE LA PRIMERA LECTURA: Éxodo 17, versículos 8-13

Entonces vinieron los amalecitas y atacaron a Israel en Refidím. Moisés dijo a Josué: “Escoge algunos hombres y sal a pelear contra Amalec. Mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, con la vara de Dios en mi mano.” Josué hizo como Moisés le dijo, y peleó contra Amalec. Moisés, Aarón y Jur subieron a la cumbre del collado. Y sucedía que mientras Moisés tenía los brazos en alto, Israel prevalecía; pero cuando los bajaba, prevalecía Amalec. Pero las manos de Moisés se le cansaban; entonces le pusieron una piedra para que se sentara, y Aarón y Jur sostenían sus manos, cada uno, por un lado; y así sus manos quedaron firmes hasta que se puso el sol. Y Josué derrotó a Amalec y a su gente con la espada.

Reflexión: ¿cómo relacionar este pasaje con el balotaje de hoy? sólo para ayudar a pensar y orar con criterio cristiano.

Hay un “enemigo” real, pero la lucha no es sólo militar, es también espiritual

En Éxodo, Amalec es el adversario que ataca al pueblo. En la vida real, los “enemigos” la corrupción, el narcotráfico y la impunidad son reales, pero no se derrotan únicamente con gritos, requieren instituciones fuertes, justicia efectiva, educación y la participación ciudadana responsable. El texto nos recuerda que hay que enfrentar el mal; la pregunta es cómo; con sabiduría, fe  y legalidad.

Moisés fue líder, pero un liderazgo apoyado por la comunidad, necesitó a Aarón y a Hur para sostener sus manos. Eso habla de la importancia de trabajo en equipo, solidaridad y responsabilidad compartida: un presidente necesita equipos limpios, ciudadanos vigilantes y una sociedad que exija rendición de cuentas. No basta con un solo individuo que “luche” sin controles ni apoyos.

Las manos de Moisés se cansaron; había cansancio, pero había y apoyo mutuo, fue necesario que otros sostuvieran. Las personas se agotan y es legítimo buscar descanso, apoyo comunitario y renovar fuerzas para la tarea cívica y espiritual.

La perseverancia y la oración cuentan, pero también la acción, porque mientras Moisés tenía las manos levantadas, Israel prevalecía, una imagen de dependencia de Dios y de la oración. Sin embargo, Josué y los soldados pelearon con valentía. La enseñanza práctica es combinar con la oración y acción, votar con conciencia, participar en procesos cívicos, denunciar irregularidades por las vías correctas, y apoyar reformas institucionales.

El texto muestra una victoria posible cuando hay coordinación y fe; pero la Biblia no promete que todo será fácil ni que la victoria signifique ausencia de retos futuros. La transformación duradera requiere voluntad sostenida y trabajo en las estructuras del país.

ORACIÓN

Señor, tú conoces las angustias de nuestro pueblo. Danos sabiduría para elegir, fuerza para trabajar por la justicia y paz para nuestro país. Sostén a los que toman decisiones y a los que sirven desinteresadamente. Que la voluntad de justicia y bien común prevalezca. Amén.

¡Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

 

 

jueves, 2 de octubre de 2025

 DÍA DEL ÁNGEL DE LA GUARDA

Hoy conmemoramos a nuestros Ángeles Custodios, esos compañeros fieles que Dios nos ha dado para cuidar de nuestra vida. Cada uno de nosotros tiene un ángel custodiando nuestra vida, regalo de Dios desde el inicio de la concepción. Ellos no son fantasía ni poesía, son seres espirituales que, con amor y fidelidad, nos acompañan, nos protegen en los peligros, nos inspiran a obrar el bien y nos sostienen en los momentos de debilidad.

 Cuántas veces hemos sentido esa voz interior que nos guía, ese impulso que nos aparta de un mal camino o nos invita a hacer el bien. Ese es el susurro de nuestro ángel, que nunca se aparta de nosotros.

Mi madre solía decirnos con ternura: “Cada persona tiene un ángel de su tamaño, un guardián que nunca lo abandona.” Es una ilustración que a pesar de mis décadas de años que llevo encima, sigo rezando a mi ángel de la guarda pues,  nunca pasa de moda la oración enseñada por mamita a sus nueve hijos, siempre recuerdo a mi madre con   tan hermosa sabiduría  para recordar que Dios, en su amor infinito, nos confía a estos guardianes celestiales como prueba de su cuidado personal y único.

Queridos padres de familia transmitan esta fe a sus hijos. Enséñenles a saludar a su ángel custodio al despertar, a rezar con él antes de dormir, a confiarle sus miedos y alegrías. Si los niños crecen con la certeza de que nunca están solos, de que a su lado está su ángel de la guarda, aprenderán a caminar en la vida con más confianza, serenidad y fe.

La devoción al Ángel Custodio es una semilla de amor y seguridad espiritual que, sembrada en la infancia, da frutos de fortaleza y confianza en la adultez.

“Mira que no desprecies a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles en los cielos ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos.” (Mateo 18,10)

Hoy es un día para agradecer, orar y fortalecer nuestra amistad con nuestro guardián celestial. Recordemos que no caminamos solos: junto a nosotros marcha un enviado de Dios.

Pidamos hoy a Dios la gracia de vivir atentos a la presencia de nuestro ángel y que las familias hagan de esta devoción una herencia de fe para sus hijos.

“Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos.” (Salmo 91,11)

¡Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

miércoles, 1 de octubre de 2025

REFLEXIÓN RUMBO AL BALOTAJE

Bolivia necesita respuestas claras y urgentes.

La crisis económica no es una estadística; es muy grave porque toca el bolsillo y el corazón de cada familia. Muchos bolivianos sobreviven y con angustia, porque no saben si podrán alimentar a sus hijos. La canasta familiar sube cada día, la salud se convierte en un lujo para enfermos de cáncer, renales y diabéticos, y otras enfermedades incurables que no pueden costear sus medicamentos.  

Y el trabajo digno se ha vuelto una esperanza lejana para muchos. Jóvenes profesionales, formados con tanto sacrificio, emigran en busca de oportunidades que aquí no encuentran, dejando un vacío doloroso, a eso lo llamamos la fuga de cerebros. Cada avión que despega lleva no sólo personas, sino también sueños, capacidades y futuro que nuestro país pierde.

En este corto tiempo que nos queda hasta el 19 de octubre, nuestro voto es decisivo, los candidatos deben responder con claridad a tantas interrogantes:

¿Qué harán para bajar el precio de la canasta familiar? ¿Cómo garantizarán que los medicamentos y tratamientos estén al alcance de todos? ¿Qué políticas pondrán en marcha para que ningún niño se acueste con hambre en Bolivia? ¿Cómo lucharán contra la corrupción que roba los recursos destinados a los más necesitados y el narcotráfico que no sólo destruye vidas, sino que erosiona la estructura de una sociedad y una familiar? ¿Cómo devolverán esperanza a los más pobres? ¿Cómo enfrentarán la desigualdad que margina a los más pobres? ¿Qué políticas aplicarán para que las mujeres, madres solteras y familias numerosas no sean las más golpeadas por la crisis? ¿Qué medidas aplicarán para crear empleo digno y detener la fuga de cerebros, asegurando que nuestros jóvenes puedan quedarse y construir aquí sus proyectos de vida? ¿Qué políticas impulsarán para fortalecer el emprendimiento, la innovación y la investigación científica?

Un país sin oportunidades especialmente para su niñez y sus jóvenes, es un país que camina hacia atrás.

Nuestro voto debe ser consciente y responsable. Porque no se trata sólo de elegir personas, sino de apostar por un futuro con dignidad, justicia social y pan en la mesa para todos.

No se trata de promesas vacías, sino de compromisos firmes con el pueblo que sufre.  Nuestro voto no puede ser un cheque en blanco, sino un acto de conciencia, de amor a la patria y de esperanza en un futuro mejor.

El voto más que un derecho: es un acto de razón y de fe. Votar es sembrar futuro. Porque la política verdadera debe ser servicio, y el servicio debe tener rostro humano.

La Palabra de Dios nos recuerda:

“Defiende la causa del débil y del huérfano; haz justicia al afligido y menesteroso. Libra al pobre y al necesitado” (Salmo 82, 3-4).

Oremos por nuestros candidatos, para que sus decisiones sean justas y sabias.

Oremos por Bolivia, para que el Señor nos conceda paz, unidad y esperanza en un futuro mejor.

¡Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

 

 

 


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