el señor es mi pastos

nada me faltara

martes, 31 de diciembre de 2024

 BALANCE DEL AÑO 2024:

LO BUENO:

Gratitud por la salud y el bienestar. Agradezco a Dios por cada día de vida, por cada respiración y por las fuerzas que me han permitido seguir adelante.

Momentos de alegría y paz. Los momentos felices con mi familia, amigos, y mi comunidad religiosa.

Logros y avances personales. Aprecio todo lo que he aprendido, las metas alcanzadas y el crecimiento espiritual que he experimentado.

Actos de bondad y amor hacia el prójimo. Me siento agradecido por las oportunidades de ayudar a otros, ya sea con una palabra de aliento, una acción generosa o una oración.

Superación de dificultades. Reconozco las adversidades que enfrenté y cómo me fortalecieron. Agradezco a Dios por darme la fortaleza para superarlas.

LO QUE SALIÓ MAL:

Desafíos emocionales o físicos. Agradezco las lecciones que me dejaron, aunque hayan sido difíciles de atravesar. Aprendí a apoyarme más en Dios y en la fe.

Errores o decisiones equivocadas. Reflexiono sobre los momentos donde no tomé las mejores decisiones y me comprometo a aprender de ellos para no repetirlos.

Relaciones que no fueron como esperábamos. Reconozco mis fallos en algunas relaciones y pido perdón por lo que no hice bien, sabiendo que el perdón de Dios es infinito.

Áreas donde no logré los resultados deseados. Agradezco el proceso de crecimiento personal, aunque no siempre haya alcanzado todos mis objetivos.

PROPÓSITOS PARA EL 2025:

Fortalecer mi relación con Dios. Dedicar más tiempo a la oración, la meditación en la Palabra de Dios y la reflexión espiritual. Mi compromiso será vivir cada día bajo su mano divina.

Cuidar de mi salud física y emocional. Tratar de hacer ejercicios, cuidar mi alimentación y buscar paz mental, para estar bien tanto por dentro como por fuera.

Ser más generoso y servir al prójimo. Proponerme ayudar más a aquellos que lo necesiten, ya sea materialmente o con un acto de cariño y compasión.

Perdonar y sanar relaciones. Trabajar en la reconciliación y el perdón, buscando siempre la paz en mis relaciones con los demás.

Seguir aprendiendo y creciendo. Ya sea a través de estudios, lecturas, o experiencias, buscar siempre el crecimiento personal y espiritual.

Vivir con gratitud. Tener un corazón agradecido, reconociendo las bendiciones diarias y siendo consciente de la gracia de Dios en mi vida.

LO QUE ME SOSTUVO EN 2024 Y LO QUE ME SEGUIRÁ SOSTENIENDO:

La fe en Dios. Mi fe ha sido mi mayor sustento. Cada día he confiado en su voluntad y he encontrado consuelo en su palabra.

El amor de mi familia y amigos. Ellos han sido una fuente de apoyo constante y un reflejo del amor de Dios en mi vida.

La esperanza y la perseverancia. A pesar de las dificultades, la esperanza en un futuro mejor y la perseverancia me han impulsado a seguir adelante.

La oración y la meditación en la Biblia. Encontré consuelo y guía en la palabra de Dios. Mis momentos de oración me ayudaron a encontrar dirección en mis decisiones.

La gratitud por cada bendición. Reconocer las pequeñas y grandes bendiciones ha sido un ancla de paz y alegría.

GUARDANDO LOS PROPÓSITOS EN LA BIBLIA:

Te recomiendo escribir esta lista en un cuaderno, dentro de tu Biblia, para que a lo largo del año puedas volver a leerla y recordar lo que Dios tiene para ti en cada momento. A medida que avances en el 2025, toma cada día como una oportunidad para acercarte más a Él, siguiendo estos propósitos.

Con fe, paciencia y dedicación, podemos enfrentar todo lo que viene. Que el 2025 sea un año de bendiciones, de crecimiento espiritual y de abundante amor hacia Dios y hacia nuestro prójimo.

¡TE DESEO UN BENDECIDO 2025!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

 

 

 

"CONSIDERACIONES SOBRE EL PAPEL DE NUESTRO PÁRROCO EN LA COMUNIDAD"

Estimados miembros de la comunidad parroquial:

Con respeto y en el espíritu de la unidad que nos llama nuestra fe, quiero compartir unas reflexiones que nacen del corazón de una persona comprometida con nuestra Iglesia católica. Valoro profundamente a nuestra Iglesia y quiero aportar mi voz para resguardar la labor espiritual que nuestro Párroco viene realizando y quien ha sido objeto de algunas críticas malentendidas, sin que esto genere discordia entre nosotros, porque son situaciones que nos afectan a todos. Mi único objetivo es aclarar y defender la labor pastoral de nuestro párroco.

Me gustaría resaltar que el hecho de que yo no sea del barrio, ni parte del consejo parroquial, no cambia el hecho de que soy una feligresa unida, que se siente parte de esta Iglesia universal y de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe por casi veinte años. No se necesita una posición o cargo para ver la obra que un sacerdote realiza, ni para reconocer su dedicación y amor por su comunidad.

En estos tiempos de reflexión y oración, siento el llamado de compartir con ustedes algunas palabras sobre el papel de nuestro párroco en nuestra comunidad religiosa. Un sacerdote, como nuestro párroco supuestamente aludido, está llamado a ser un guía espiritual para todas las personas que se acerquen a él, sin importar su ideología política, creencias o preferencias personales. Su misión es pastoral, su labor está orientada a la oración, a la predicación de la Palabra de Dios, y a los sacramentos, especialmente la Eucaristía, la reconciliación y, por supuesto, las bendiciones que son parte integral de su apostolado. Su misión es netamente espiritual, y su único interés es guiar a los fieles en su camino de fe, independientemente de sus creencias, preferencias o contextos externos.

La bendición que un sacerdote da es un acto de amor y de servicio a la comunidad, ningún sacerdote debe negar una bendición a una persona por razones políticas, deportivas o personales. El acto de bendecir es un acto de misericordia, un signo de la presencia de Dios en la vida de todos los fieles, sin discriminación.

 Los comentarios que intentan asociar al párroco con un partido político o un equipo de fútbol sabiendo todos que la misión del párroco es exclusivamente espiritual y que los comentarios que lo vinculan a asuntos ajenos a la fe son completamente injustificados.

Es importante recordar que la Iglesia, como institución, tiene una enseñanza clara sobre la separación entre el Reino de Dios y los asuntos del mundo (como la política). La única "bandera" que ondea en la vida de un sacerdote es la del Evangelio de Jesucristo.

He podido observar recordando a las personas, que el párroco está al servicio de la comunidad de manera generosa, fiel y dinámica sin dejarse influir por otros intereses. Su apostolado está centrado en la espiritualidad, el acompañamiento y la orientación religiosa de todos, sin distinciones. Si se ha hecho algún comentario, es importante que se clarifique que su misión es servir a todos, sin tomar partido.

Y nuestro apoyo como guadalupanos debe ser incondicional hacia el párroco, por eso es importante señalar que los sacerdotes son personas comprometidas con el bienestar espiritual de su feligresía, él, como sacerdote, está comprometido con los valores del Evangelio y no con ninguna agenda externa. En su corazón solo hay espacio para la misión de Cristo, que es la de predicar el amor, la paz, y la salvación a todos, sin distinción.

Mi intención al escribir estas palabras no es generar división, sino más bien, aportar claridad y unidad en nuestra comunidad de la que me siento parte.

Con mucho respeto los saluda y les desea que el 2025 sea un año lleno de bendiciones y crecimientos.

Mirtha Villarroel de Rocha

  


 

 

 

viernes, 27 de diciembre de 2024

 ¿QUIERES EVALUAR TU VIDA DESPUÉS DE LOS SESENTA AÑOS ? TE DOY PAUTAS.   

Evaluar tu vida a lo largo de los 60, 70 o más años, es un ejercicio profundo de reflexión, y puede ayudarte a identificar los momentos más significativos, los aprendizajes obtenidos, y los logros alcanzados. Pasos que puedes seguir para hacer una evaluación completa, tanto en lo personal como en lo profesional y espiritual:

1. REFLEXIÓN GLOBAL: ¿Cómo te sientes contigo mismo/a?

Bienestar general: Reflexiona sobre cómo te sientes en este momento de tu vida. ¿Estás satisfecho/a con lo que has logrado? ¿Estás en paz contigo mismo/a?

¿Qué te define hoy?: Piensa en las características que te describen ahora. ¿Quién eres hoy en comparación con quien eras hace 10, 20 o 30 años?

Sentimientos de gratitud y arrepentimiento: Haz una lista de las cosas por las que te sientes agradecido/a, así como de las cosas que sientes que podrías haber hecho de otra manera.

2. DIVISIÓN POR ETAPAS DE LA VIDA

Para hacer una evaluación detallada, puedes dividir tu vida en etapas. Esto puede ayudarte a recordar diferentes períodos y enfocar tu reflexión en aspectos concretos.

Infancia (hasta los 12 años): ¿Qué recuerdos tienes de tu infancia? ¿Cuáles fueron las enseñanzas o experiencias que marcaron esos años?

Adolescencia (13-19 años): ¿Qué cambios importantes ocurrieron en tu vida durante la adolescencia? ¿Cómo fue tu relación con tus padres, amigos y entorno? ¿Qué aprendizajes adquiriste en este período?

Juventud (20-35 años): ¿Cómo fue tu proceso de crecimiento personal, académico y profesional? ¿Cuáles fueron tus mayores retos y logros?

Madurez (36-55 años): Reflexiona sobre tus relaciones, carrera, familia y vida personal. ¿Lograste tus metas de vida? ¿Qué cambios o transformaciones importantes ocurrieron durante esta etapa?

Tercera edad (56-72 años): ¿Cómo has vivido esta etapa? ¿Cómo ha cambiado tu visión sobre la vida, el propósito, la familia, el trabajo y la espiritualidad?

3. ÁREAS A EVALUAR

Haz un análisis en varias áreas clave de tu vida. Aquí tienes algunas sugerencias:

Relaciones personales: ¿Cómo han sido tus relaciones con tu familia, amigos, pareja e hijos? ¿Qué has aprendido de estas interacciones? ¿Te sientes bien con las personas que te rodean?

Salud: Reflexiona sobre tu salud física y mental a lo largo de los años. ¿Te has cuidado lo suficiente? ¿Qué cambios importantes ha tenido tu salud?

Carrera profesional y logros: Piensa en tu vida laboral. ¿Has alcanzado las metas que te propusiste? ¿Qué te ha dado satisfacción profesional? ¿Qué obstáculos enfrentaste y cómo los superaste?

Crecimiento personal y espiritual: Evalúa tu crecimiento interior. ¿Cómo ha evolucionado tu comprensión de ti mismo/a y del mundo? ¿Qué has hecho para crecer espiritualmente?

Finanzas: ¿Cómo has manejado tus finanzas a lo largo de los años? ¿Estás en la situación financiera que esperabas a esta edad?

Contribución social y legado: ¿De qué manera has impactado a los demás o a la sociedad? ¿Cuál sientes que ha sido tu legado hasta ahora?

4. IDENTIFICAR LOGROS Y FRACASOS

Haz una lista de tus logros más significativos. Reflexiona sobre lo que te hace sentir orgulloso/a y sobre lo que quizás no salió como esperabas. A partir de ahí, intenta encontrar las lecciones aprendidas de esos fracasos o desafíos.

5. PREGUNTAS CLAVES PARA LA EVALUACIÓN

Puedes hacerte algunas preguntas que te ayuden a profundizar en tu evaluación personal:

¿Qué harías de manera diferente si pudieras volver atrás?

¿Cuáles han sido tus momentos más felices?

¿Qué ha sido lo más difícil que has superado?

¿Te sientes realizado/a con la vida que has llevado?

¿Qué legado te gustaría dejar?

¿Tienes algún arrepentimiento?

¿Qué te gustaría lograr en los próximos años?

6. EVALUAR TUS METAS Y PROPÓSITOS

Metas alcanzadas: Reflexiona sobre las metas que has alcanzado en diferentes momentos de tu vida. ¿Cómo te han ayudado a ser la persona que eres hoy?

Metas pendientes: Considera qué metas no alcanzaste y si aún te gustaría lograrlas. ¿Tienes sueños o deseos que te gustaría cumplir antes de que termine tu vida?

7. TENER EN CUENTA LA PERSPECTIVA DEL FUTURO

Reflexiona también sobre el futuro. ¿Cómo te gustaría pasar los próximos años? ¿Qué cambios o ajustes te gustaría hacer en tu vida para sentirte más realizado/a?

8. CONCLUSIÓN Y GRATITUD

Haz un ejercicio de gratitud por todas las experiencias que has vivido. Agradece tanto los momentos felices como los difíciles, porque ambos han contribuido a tu crecimiento.

Reconoce lo que te queda por hacer y pon en marcha un plan para los próximos años si así lo deseas.

Herramientas que te pueden ayudar:

Escribir un diario: Esto te permitirá reflexionar de manera más profunda y detallada sobre tu vida.

Hacer una línea del tiempo: Puedes crear una línea del tiempo visual de tu vida y marcar los momentos clave, como nacimientos, logros, cambios importantes, etc.

Hablar con alguien de confianza: A veces, conversar con una persona cercana sobre tu vida puede ayudarte a ver las cosas desde otra perspectiva.

La evaluación de tu vida durante tus años vividos hasta este momento, puede ser un proceso muy enriquecedor que te permite mirar atrás con sabiduría y también planificar tu futuro de manera más consciente, aunque sabemos que el pasado ya no existe, lo que ocurrió en el pasado ya no se puede modificar ni recuperar, y por lo tanto no tiene poder sobre nuestro presente. El presente hay que vivirlo, aprovechar el momento actual, viviendo una vida como Dios manda y es lo único que realmente podemos controlar. El futuro no sabemos, es incierto; no podemos predecir lo que ocurrirá, por lo que no tiene sentido obsesionarnos por él.

Estas frases sugieren que debemos aprender a vivir plenamente el presente, sin aferrarnos al pasado ni preocuparnos excesivamente por el futuro. Es un llamado a la conciencia de la permanencia de vivir en paz y a disfrutar de lo que tenemos ahora.

Demos gracias a Dios por tener vida en este momento.

¡Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

 

 

 

 

domingo, 8 de diciembre de 2024

 ¡FELIZ DÍA DEL SEÑOR!

ABRE TU BIBLIA Y LEE: ¡ALÉGRATE LLENA DE GRACIA! DEL EVANGELIO DE SAN LUCAS 1, 26-38

El pasaje de "Alégrate, llena de gracia" en el Evangelio de San Lucas describe el momento decisivo en que el ángel Gabriel le anuncia a María que será la madre del Salvador, Jesús. Este episodio, conocido como la Anunciación, es uno de los momentos más importantes en la historia cristiana y tiene profundos significados tanto espirituales como prácticos para nuestra vida cotidiana.

Reflexión

En primer lugar, el saludo del ángel a María, "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo", nos invita a entender que María no es una mujer cualquiera, sino que ha sido elegida por Dios para un papel único en la historia de la salvación. Ella es llena de gracia, es decir, completamente agraciada por la presencia y el favor divino. Esta gracia no es sólo un regalo, sino una vocación a vivir en la intimidad con Dios y a ser un instrumento de su voluntad.

María, al escuchar el anuncio del ángel, muestra una gran humildad y disposición para cumplir la voluntad de Dios. En su respuesta, "He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra", refleja su confianza y entrega total al plan divino. No obstante, es importante notar que, aunque María se siente sorprendida y se pregunta cómo sucederá todo, no duda del poder de Dios. Esta actitud de confianza, de fe profunda, es un modelo para nosotros en la vida diaria.

El pasaje nos invita a reflexionar sobre la importancia de la disponibilidad y la fe. María no entiende completamente lo que está sucediendo, pero acepta y se pone en manos de Dios. Esto es algo que podemos aplicar en nuestras propias vidas cuando nos enfrentamos a situaciones inesperadas o difíciles. La fe no se trata de tener todas las respuestas, sino de confiar en que Dios tiene un propósito para cada uno de nosotros.

Aplicación a la vida práctica

Al igual que María, debemos estar dispuestos a escuchar la voz de Dios en nuestra vida, ya sea a través de la oración, la lectura de la Biblia o en la guía de personas sabias que nos rodean. La vida cristiana requiere que tengamos un corazón abierto a la voluntad divina.

En muchos momentos de la vida, nos enfrentamos a situaciones que no entendemos completamente. La actitud de María nos enseña a confiar en el plan de Dios, aunque no tengamos todas las respuestas. La fe no es la ausencia de dudas, sino la disposición a caminar con Él, incluso en medio de la incertidumbre.

María aceptó su misión con humildad y generosidad. Nosotros también estamos llamados a ser instrumentos de Dios en el mundo. Esto no significa necesariamente realizar grandes hazañas, sino ser conscientes de que, en nuestras acciones cotidianas, podemos llevar la gracia y el amor de Dios a los demás.

María, al recibir el mensaje del ángel, se mostró dispuesta, pero también reflexiva. La oración nos ayuda a discernir la voluntad de Dios y a mantenernos en comunión con Él. No se trata sólo de pedir, sino de escuchar y responder con un corazón abierto y disponible.

El pasaje de la Anunciación nos invita a imitar la disposición de María, a confiar en el poder y la gracia de Dios, y a aceptar su voluntad con fe y humildad. Al hacerlo, podemos ser portadores de su amor y luz en el mundo, realizando nuestra vocación en cada aspecto de la vida.

¡BENDICE A MI TIERRA SANTA CRUZ DE LA SIERRA BAJO LA ADVOCACIÓN DE LA MAMITA DE COTOCA”  

¡Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja!

Tu amiga

 Mirtha Villarroel de Rocha

 

 

 

 

 

 

 

                                  

domingo, 1 de diciembre de 2024

                               TIEMPO DE ADVIENTO

PREPARA TU CORONA DE ADVIENTO                          

EL ADVIENTO ES EL TIEMPO LITÚRGICO QUE MARCA EL INICIO DEL AÑO NUEVO LITÚRGICO EN LA IGLESIA CATÓLICA.

El tiempo de Adviento tiene como objetivo preparar el corazón de los fieles para la celebración del nacimiento de Jesús en Navidad.

 El Adviento es un tiempo de espera, penitencia y preparación espiritual.

El Adviento comienza el cuarto domingo antes de la Navidad y dura cuatro semanas, por lo que la fecha exacta varía cada año, pero siempre culmina en la víspera de Navidad, el 24 de diciembre.

SIGNIFICADO DEL ADVIENTO

La palabra Adviento proviene del latín adventus, que significa venida o llegada. Durante este tiempo, los católicos reflexionan sobre la primera venida de Cristo en Belén, su nacimiento, y también sobre su segunda venida al final de los tiempos, lo que les invita a vivir en esperanza y preparación para su retorno. Este período también invita a los fieles a meditar sobre el misterio de la encarnación, cuando Dios se hizo hombre en Jesús, y a fortalecer su fe en el futuro advenimiento glorioso del Señor.

LOS COLORES DE LAS VELAS DE LA CORONA DE ADVIENTO

La corona de Adviento es un símbolo tradicional de este tiempo, y en ella se colocan cuatro velas que se encienden progresivamente cada domingo de Adviento. Cada vela tiene un significado simbólico, y los colores de las velas tienen un propósito litúrgico y espiritual.

Primera vela (domingo de Adviento)

Color: Violeta

Significado: La primera vela representa la esperanza y la vigilancia. En la liturgia, el color violeta simboliza la penitencia, la reflexión y la preparación para la venida de Cristo. Es un llamado a la conversión y a estar alerta en espera del Señor.

Segunda vela (segundo domingo de Adviento)

Color: Violeta

Significado: La segunda vela también es violeta y simboliza la paz. Esta semana nos recuerda la importancia de la paz interior y la preparación espiritual para recibir a Cristo, quien es el Príncipe de la Paz.

Tercera vela (tercer domingo de Adviento)

Color: Rosa

Significado: La tercera vela es de color rosa y se enciende el tercer domingo de Adviento, conocido como el domingo Gaudete (domingo de alegría). Este día marca la mitad del Adviento y es un tiempo para celebrar la alegría y la esperanza de la venida de Cristo. El color rosa simboliza la alegría por la cercanía del nacimiento del Salvador.

Cuarta vela (cuarto domingo de Adviento)

Color: Violeta

Significado: La cuarta vela es violeta y simboliza el amor y la preparación final para la venida de Cristo. Esta vela nos invita a prepararnos con un corazón lleno de amor y generosidad para recibir a Jesús en nuestras vidas.

La vela central es blanca (opcional)

En algunas coronas de Adviento, se incluye una vela blanca en el centro de la corona, que se enciende el 24 de diciembre, en la víspera de Navidad. Esta vela simboliza Cristo mismo, la luz del mundo que ha venido a iluminar la oscuridad. Se conoce como la vela de Cristo.

El significado de las flores en el Adviento

Las flores también pueden tener un papel decorativo en el Adviento, especialmente en la decoración de las iglesias o en el hogar, como expresión de la esperanza y la belleza de la llegada de Cristo. Las flores moradas o blancas suelen ser elegidas, ya que el color morado representa la penitencia y la espera, mientras que el blanco simboliza la pureza, la luz y la victoria de Cristo.

Algunas personas optan por decorar sus hogares con flores frescas, como lirios o azucenas, que son asociadas con la pureza de María, madre de Jesús. Estas flores también representan la belleza de la llegada de Cristo a la tierra, quien trae consigo una nueva esperanza para la humanidad.

 En resumen, el Adviento es un tiempo de espera, reflexión y preparación para la Navidad. Las velas en la corona de Adviento y las flores en la decoración simbolizan diferentes aspectos de la fe cristiana: esperanza, paz, alegría, amor y la luz de Cristo que viene al mundo.

Este es un tiempo litúrgico que nos invita a prepararnos espiritualmente para recibir a Jesús en nuestras vidas, reflexionando sobre su primera venida y aguardando su retorno glorioso.

“Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja”

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

 

 

 

 

 

 

  LA MISIÓN DEL SACERDOTE Cura animarum: el cuidado de las almas ¿por qué llamamos “cura” al sacerdote? Su misión Tradicionalmente l...