el señor es mi pastos

nada me faltara

domingo, 27 de octubre de 2024

 ¡FELIZ DÍA DEL SEÑOR!

TOMA TU BIBLIA Y LEE: DEL EVANGELIO DE SAN MARCOS 10,35-45

¿POR CUÁL VISIÓN Y POR CUÁLES VALORES VIVO MI VIDA?

El Evangelio de San Marcos relata cómo Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, se acercan a Jesús con la petición de ocupar lugares de honor en su reino. Jesús les explica que no entienden lo que piden, preguntándoles si pueden beber del cáliz que él beberá y ser bautizados con su bautismo de sufrimiento. A pesar de su afirmación de estar dispuestos, Jesús señala que la decisión de quién ocupará esos lugares pertenece al Padre.

Cuando los demás discípulos escuchan la petición, se indignan, y Jesús aprovecha la ocasión para enseñarles sobre el verdadero liderazgo en su Reino. Les dice que, a diferencia de los gobernantes del mundo que buscan ser servidos, en su Reino "el que quiera ser grande entre ustedes, sea su servidor", y "el que quiera ser el primero, sea el esclavo de todos". Jesús concluye revelando que él mismo "no ha venido para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos"​

El pasaje del Evangelio de San Marcos te invita a reflexionar profundamente sobre la visión y los valores por los cuales vivir tu vida. Jesús, en este relato, enseña que la verdadera grandeza no radica en ocupar los primeros lugares, sino en ser servidores de los demás, siguiendo su ejemplo.

REFLEXIÓN 

Este pasaje nos invita a preguntarnos: ¿Qué significa ser verdaderamente grande a los ojos de Dios? Jesús redefine la noción de liderazgo y éxito, enseñando que la grandeza no se mide por el poder o los privilegios, sino por la capacidad de servir a los demás con amor y humildad. Nos llama a ser servidores en un mundo que muchas veces exalta la ambición personal y el dominio sobre los otros.

Visión para la Vida

Seguir el ejemplo de Cristo como servidor y siervo. Vivir para los demás y encontrar grandeza en el amor y la entrega.

Buscar la voluntad de Dios en lugar de aspirar a reconocimientos humanos. La meta es la fidelidad a su plan, incluso si implica sacrificio.

Construir el Reino de Dios a través de actos concretos de justicia, amor, y misericordia.

Prácticas diarias inspiradas en el evangelio

¿Estás buscando reconocimiento o sirves desde el amor genuino? ¿Cómo puedo ayudar hoy a los demás sin esperar nada a cambio?

 Dedica tiempo cada día a un pequeño acto de bondad como escuchar a alguien, apoyar en una tarea del hogar, o colaborar con tu comunidad.

Pide a Dios que te enseñe a ser un siervo fiel y humilde, dispuesto a poner los intereses de los demás antes que los propios.

Supera la competencia tóxica cada vez que surja en ti la tentación de competir por ser "el primero," recuérdate que, en el Reino de Dios, la verdadera grandeza está en el servicio silencioso.

Medita en la entrega de Jesús y cada noche reflexiona ¿De qué manera has bebido hoy del "cáliz" del sacrificio y del amor? ¿Dónde has experimentado el gozo de dar sin esperar?

Compromisos  iluminados en el pasaje bíblico

Amar sin esperar nada a cambio, tal como Cristo ama.

Buscar maneras de servir en la familia, el vecindario, la comunidad y el trabajo, especialmente hacia los más necesitados.

Aceptar las dificultades como parte del camino hacia un propósito más alto, confiando en que Dios transforma todo en bien.

Orar y discernir para que las decisiones que tomas estén guiadas por el amor y el servicio.

Este pasaje también me resuena con la misión de nuestro grupo, Centinelas del “Divino Niño”, que el próximo año cumple sus 25 aniversario bajo el lema de oración y acción. El llamado al servicio cristiano refleja la visión de su labor extendiendo el amor y esperanza a través de actos solidarios y ayudar a quienes más lo necesitan. 

Tu propósito de vida, entonces, puede alinear perfectamente con este espíritu de servicio humilde, entrega, y fe viva en acción.

“Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja”

 Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

 

sábado, 26 de octubre de 2024

 DOS INSTITUCIONES BAJO ATAQUE DEL MALIGNO: EL MATRIMONIO Y EL SACERDOCIO.

El maligno tiene un claro objetivo: destruir todo lo que refleja el amor de Dios y su plan de salvación para la humanidad. Entre las instituciones más atacadas están el matrimonio y el sacerdocio, dos vocaciones esenciales que, cada una a su manera, reflejan la entrega, el amor incondicional y el servicio que Dios espera de su pueblo.

Ambas vocaciones son caminos de santificación y pilares de la Iglesia y la sociedad. El matrimonio construye la familia, la "iglesia doméstica", y el sacerdocio guía y alimenta espiritualmente al Pueblo de Dios. Ambas son expresiones de entrega total y fidelidad a un compromiso más grande que uno mismo, y por eso, son objeto de intensos ataques espirituales.

El Matrimonio es la Escuela de Amor y Sacrificio.

El matrimonio es mucho más que una unión humana; es un sacramento que refleja la unión de Cristo con su Iglesia (Efesios 5,25-32). En el matrimonio, los esposos se entregan mutuamente en cuerpo y alma, convirtiéndose en colaboradores con Dios en la creación de nueva vida. Esta profunda misión es lo que hace que el maligno ataque con tanto ímpetu los matrimonios.

Busca dividir, robar, destruir a los esposos, con conflictos, infidelidades, indiferencia y el agotamiento del día a día. Las parejas que no ponen a Dios en el centro caen fácilmente en la desesperación y el egoísmo, creyendo que no hay salida ante los problemas. Sin embargo, donde se reza, se perdona y se persevera en el amor, el enemigo pierde fuerza. Un matrimonio sostenido por la oración es un matrimonio que puede superar cualquier adversidad.

“Familia que reza unida, permanece unida” El rezo del Rosario en pareja y en familia no sólo protege contra las acechanzas del maligno, sino que también renueva la esperanza y el amor en los momentos difíciles.

El Sacerdocio: Servidores de Cristo, Pastores del Pueblo de Dios.

Así como el matrimonio es un sacramento de unión y creación de vida, el sacerdocio es una vocación de servicio total a Cristo y a su Iglesia. El sacerdote se convierte en otro Cristo, encargado de alimentar al pueblo con la Palabra de Dios y los sacramentos. A través de sus manos, Jesús se hace presente en la Eucaristía, y por su ministerio, los fieles reciben el perdón y la paz en la confesión.

El maligno conoce el poder espiritual del sacerdocio, y por eso busca debilitar esta vocación sagrada con tentaciones de desánimo, soledad, orgullo e inmoralidad. A través de escándalos y divisiones, intenta quitarle credibilidad a la Iglesia y alejar a los fieles de los sacramentos. Sin embargo, el sacerdote que persevera en la oración y en la comunión con Cristo se convierte en una poderosa luz en medio de las tinieblas.

San Juan María Vianney y el santo cura de Ars, decía: “Si el sacerdote es santo, el pueblo será santo; si el sacerdote es mediocre, el pueblo será mediocre”. Por eso, es esencial orar por nuestros sacerdotes, para que encuentren en Cristo la fuerza que necesitan para mantenerse fieles a su vocación y ser pastores según el corazón de Dios.

Un Matrimonio Santo y un Sacerdocio Santo son Dos Vocaciones que Sostienen la Iglesia y la Sociedad.

Aunque el matrimonio y el sacerdocio son distintas vocaciones, ambas tienen una misión en común: reflejar el amor de Dios en el mundo a través de la entrega y el servicio. Un hogar cristiano es la primera escuela de la fe para los hijos, y un sacerdote fiel es el guía espiritual que los acompaña en su camino hacia la santidad.

El maligno lo sabe, y por eso ataca tanto a las familias como a los sacerdotes, buscando destruir la base sobre la cual se edifica la Iglesia. Sin matrimonios santos, no habría familias sólidas; y sin sacerdotes fieles, el Pueblo de Dios carecería de dirección espiritual y acceso a los sacramentos.

Por eso, es urgente unirnos en oración por las dos vocaciones:

Por los matrimonios, para que en su amor reflejen la unión de Cristo y su Iglesia, perseverando en los momentos difíciles.

Por los sacerdotes, para que vivan su vocación con fidelidad, siendo pastores según el corazón de Dios, capaces de guiar a su pueblo hacia la vida eterna.

¡No permitamos que el enemigo destruya lo que Dios ha bendecido! Con la oración y la acción concreta, podemos restaurar los hogares, fortalecer nuestras comunidades de fe y construir una sociedad más justa y fraterna.

¿Te gustaría propagar más esta reflexión? Hazlo y oremos mucho.

“Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja”

 Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

 

 

sábado, 19 de octubre de 2024

 ¡SALVARON SU MATRIMONIO POR EL REZO DEL SANTO ROSARIO!  ES UNA HISTORIA REAL DE UNOS AMIGOS QUE ESTABAN A PUNTO DE DIVORCIARSE.

Rosa y Luis habían sido felices durante los primeros años de su matrimonio. Sin embargo, con el tiempo, las discusiones, la rutina y las decepciones empezaron a separarlos. Sentían que ya no quedaba nada de ese amor que los unió en el altar. A pesar de los intentos por arreglar las cosas, la distancia emocional se volvió insostenible y comenzaron a hablar de divorcio. Parecía la única salida.

Habían intentado de todo según ellos, consejos de amigos, leyeron libros, fueron a terapias, y tuvieron largas conversaciones, pero las heridas del corazón seguían abiertas. La falta de comunicación, los malentendidos, el cansancio del día a día, ambos trabajando por la subsistencia de los hijos (3) los alejaron lentamente, y el amor que alguna vez los unió parecía desmoronarse.

Una última esperanza surgió cuando acuden a mi oficina jurídica para iniciar el trámite de divorcio, al conocer su situación, opté como primer paso, la conciliación y demostrar su eficacia. Les hice una sugerencia sencilla, tomando en cuenta  algunos de los enfoques que suelo aplicar en mi oficina, como por ejemplo, el “Enfoque de la Oportunidad” para considerar el conflicto como una oportunidad para el crecimiento y el aprendizaje, como también, el “Enfoque de la Fe Renovadora” para comprender valores y necesidades, tomando en cuenta que la presencia de Dios en medio de una relación matrimonial ocupa el primer lugar y se pueda así, evitar que las parejas lleguen a romper el vínculo que los une, sin interesar en esos momentos, que “indudablemente”, se perdía el cobro del honorario profesional por el proceso y les dije: “Antes de rendirse, ¿por qué no intentan algo más? Recen juntos el Rosario, todos los días, durante 30 días.” ¿Saben rezarlo? Se miran y miraron a la abogada dubitativamente.

Luis, que no era muy creyente, estuvo a punto de negarse. Pero Rosa, desesperada y con la esperanza de salvar lo poco que quedaba de su matrimonio, lo convenció de intentarlo. Al fin y al cabo, ¿qué más podían perder? Sin embargo, en medio de la desesperación, tomaron una decisión que cambiaría sus vidas: invitar a Dios a entrar en su hogar a través del rezo diario del Santo Rosario.

El Poder del Rosario para Restaurar el Matrimonio

Los primeros días de oración no fueron fáciles. Cuesta entrar a recitarlo porque para muchos hasta resulta tedioso las repeticiones de cincuenta Aves Marías. Cada uno rezaba con su corazón herido y lleno de resentimiento. Sin embargo, al repetir las Ave Marías, algo empezó a cambiar. Aunque no podían explicarlo, dijeron, pero se sintieron más tranquilos después de cada oración, donde su petición concreta fue “salvar el matrimonio y mantener la unión familiar”.

El Rosario comenzó a abrir espacio para el perdón y el diálogo. Con cada misterio meditado, comprendieron que el amor verdadero es un camino de sacrificio y entrega, no sólo de sentimientos pasajeros. Recordaron cómo María y José también enfrentaron desafíos y sufrimientos, pero perseveraron en su misión.

Al terminar la primera semana, las tensiones comenzaron a ceder. Las conversaciones, antes llenas de reproches, se volvieron más serenas. Se dieron cuenta de que, en medio de su crisis, Dios estaba obrando en sus corazones. Descubrieron que muchas de sus heridas provenían no solo de la relación, sino de sus propios temores, orgullos y expectativas insatisfechas.

Poco a poco, la oración diaria restauró la confianza que creían perdida. Los pequeños gestos que antes se demostraban recién casados volvieron, con un “gracias” sincero, “un abrazo” inesperado, un “lo siento”, que ya se habían perdido y parecía imposible de pronunciar en su relación marital. Comprendieron que la verdadera victoria en el matrimonio no es la ausencia de conflictos, sino la capacidad de enfrentarlos con amor y fe.

La Sanación del Amor

Día tras día, el Rosario creaba un espacio de encuentro no solo entre ellos, sino también con Dios. Aprendieron a verse con misericordia, como pecadores necesitados del perdón del otro. Lloraron juntos por los errores del pasado y, con humildad, pidieron ayuda para empezar de nuevo.

El día 30 llegó, y con él una decisión: ya no hablarían más de divorcio. Habían encontrado algo más fuerte que sus problemas: la gracia de Dios. Comprendieron que, al poner a Cristo en el centro de su matrimonio, sus fuerzas se renovaban.

Un Nuevo Comienzo

Hoy, Rosa y Luis siguen rezando el Rosario, no porque sus problemas hayan desaparecido, sino porque saben que la oración es el ancla que los mantiene firmes ante cualquier tormenta. Han aprendido que el amor no es un sentimiento que se desgasta, sino una elección que se renueva día a día, de la mano de Dios. Se dieron cuenta de que, así como María caminó junto a Jesús hasta la cruz, ellos también debían aprender a caminar juntos en los momentos difíciles.

La Oración Transforma y Salva

La historia de Rosa y Luis nos debe hacer reflexionar, de que ningún matrimonio está perdido si Dios está presente y les enseñó que cuando Dios está en el centro, todo es posible.

Cuando los esposos rezan juntos, el Señor actúa en sus corazones, sanando heridas y restaurando el amor. El Rosario es una herramienta poderosa que no solo protege a la familia, sino que también da la fuerza para superar las pruebas más difíciles.

Hoy, su matrimonio, como expresaron y lo testimoniaron, es un amor renovado y que sí, un matrimonio puede ser restaurado. La oración diaria no solo los unió como pareja, sino que también los acercó más a Dios, van a misa en familia y se confiesan. Con cada Rosario, sienten que la Virgen los guía y protege, sosteniéndolos en la adversidad y celebrando con ellos en la alegría.

Este relato de la vida real puede animar a otros matrimonios a confiar en el poder del rezo del Rosario y la intercesión de la Virgen María.

Si te animas a orar juntos, aunque sea con dudas, aunque las palabras no salgan con facilidad, descubrirás que Dios nunca se deja ganar en generosidad. Donde la oración habita, el amor vuelve a florecer. Y así, día tras día, paso a paso, tu matrimonio puede renacer.

Si tu matrimonio está atravesando una crisis, ¡no pierdas la esperanza!, ¡no te rindas!, confía en el poder de la oración y en la presencia amorosa de María.

Cada cuenta del Rosario es una semilla de esperanza; cada misterio es una lección de vida. La Virgen toma cada oración en sus manos y la lleva al corazón de su Hijo. Ponlo en manos de Dios, ora con humildad y perseverancia, y permite que María interceda por tu matrimonio.

Recuerda: “FAMILIA QUE REZA UNIDA, PERMANECE UNIDA.” El Rosario no sólo les devolvió la paz en su vida conyugal, sino que se convirtió en un pilar para su familia.

¿QUIERES REZAR POR TU MATRIMONIO? Pídenos el LINK del Rezo del Santo Rosario todos los días por la plataforma ZOOM. Arma poderosa para enfrentar al maligno.

“Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja”

 Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

lunes, 14 de octubre de 2024

 MENSAJE DE CONDOLENCIA ANTE LA PÉRDIDA DE UNA AMIGA DE COLEGIO Y DEL MISMO PUEBLO.

Querida familia BORDA PEREYRA:

Con inmensa tristeza he recibido la noticia del fallecimiento de mi amiga MARÍA ELENA BORDA PEREYRA. La memoria de una amistad tan especial, forjada en las aulas y en los rincones de nuestro querido pueblo ROBORÉ, nunca se desvanece. Hoy duele despedir a quien compartió risas, sueños, y momentos simples pero profundos que llevaremos siempre en el corazón.

Quiero expresarle mi más sentido pésame a toda la familia. No hay palabras suficientes para aliviar el dolor de esta pérdida, pero ruego a Dios que les dé consuelo en medio de esta tristeza. Que puedan encontrar fortaleza en la fe y en el amor que los rodea.

Que MARIA ELENA descanse en paz y que su memoria viva en cada rincón de nuestro pueblo y en el corazón de quienes tuvimos la dicha de conocerla. Estoy con ustedes en este momento difícil y les acompaño en oración.

Un abrazo fraterno desde Tarija


MIRTHA VILLARROEL DE ROCHA

domingo, 13 de octubre de 2024

 ¡FELIZ DÍA DEL SEÑOR!

ABRE TU BIBLIA Y LEE: “CON JESÚS EN MEDIO DE LA CRISIS”. DEL EVANGELIO DE SAN MARCOS 10,17-30

El joven rico. Cuando se ponía en camino, un hombre corrió hacia él y, arrodillándose, le preguntó: “Maestro bueno”, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna? Jesús le contestó: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino solo Dios. Ya conoces los mandamientos: “No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no cometerás fraudes, honra a tu padre y a tu madre”. El hombre le respondió: “Maestro, todo eso lo he cumplido desde joven”. Jesús lo miró con cariño y le dijo: “Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dalo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme”. Al oír estas palabras, el hombre se entristeció y se fue apenado, porque tenía muchos bienes. Jesús, mirando a su alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Qué difícil les va a ser entrar en el Reino de Dios a los que tienen riquezas!  Los discípulos se asombraron de estas palabras, pero Jesús insistió: Hijos, ¡qué difícil es entrar en el Reino de Dios! Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de Dios. Ellos se asombraron más aún y se decían unos a otros: Entonces, ¿quién podrá salvarse? Jesús mirándolos fijamente les dijo: “Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para él todo es posible”. Pedro le dijo: “Ya ves que nosotros hemos dejado todo para seguirte”. Jesús respondió: “En verdad les digo, nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o tierras por mí y por el Evangelio, dejará de recibir, ya en esta vida, cien veces más en casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, aunque con persecuciones, y en el mundo futuro, la vida eterna”.

REFLEXIÓN: VIVIR CON UN CORAZÓN DESPRENDIDO

Este pasaje del Evangelio de San Marcos presenta una enseñanza fundamental sobre el seguimiento de Cristo y el desapego. El hombre rico busca con sinceridad la vida eterna, pero su riqueza le impide seguir a Jesús. Nos enfrenta a una crisis interior: ¿Qué estamos dispuestos a dejar por seguir a Cristo?

 Jesús no condena las riquezas en sí mismas, sino la incapacidad de desprendernos de lo que nos ata al mundo. Lo que parece un mandato radical, vender todo y darlo a los pobres, nos enseña a vivir con un corazón libre y generoso. El apego a las cosas materiales, o incluso a ciertas seguridades emocionales y relaciones, puede impedirnos encontrar el verdadero tesoro: el Reino de Dios.

El pasaje también revela que la riqueza crea una ilusión de seguridad y autosuficiencia, dificultando la apertura al Reino. Jesús utiliza la imagen del camello y el ojo de la aguja para ilustrar que la salvación no es posible con nuestras propias fuerzas, sino solo por la gracia de Dios.

La dificultad del desapego: La riqueza como obstáculo espiritual

El joven rico representa a quien cumple normas y preceptos, pero aún no ha hecho la entrega total de su corazón. Jesús lo mira con cariño, invitándolo a dar el paso definitivo hacia una vida plena. Sin embargo, él se va triste, mostrando que no es fácil renunciar a aquello en lo que confiamos más que en Dios.

Práctica en Nuestra Vida de Hoy

Revisemos qué cosas o situaciones nos impiden seguir a Cristo con libertad. No siempre se trata de bienes materiales; puede ser el miedo al futuro, el resentimiento o el orgullo. La invitación de Jesús es vivir con sencillez y confianza en su amor. Podemos comenzar por pequeños actos de desprendimiento, como ayudar a alguien sin esperar nada a cambio o renunciar a hábitos que nos distraen de nuestra vida espiritual.

Jesús nos invita a compartir lo que tenemos con los más necesitados. La promesa de recibir “cien veces más” no es solo material, sino que habla de la alegría y la paz que brotan del amor genuino. En nuestras comunidades, esto se puede traducir en acciones solidarias, como participar en obras de caridad o contribuir a causas que promuevan la justicia y el bien común.

En momentos de crisis o incertidumbre, como los que todos estamos atravesando, este Evangelio nos recuerda que Dios hace posible lo que parece imposible. Si confiamos en Él, podremos soltar nuestros miedos y experimentar la paz que nace del abandono en sus manos.

                      ORACIÓN PARA VIVIR EL EVANGELIO

Señor Jesús,

Ayúdame a reconocer los apegos que me alejan de Ti.

Dame un corazón generoso y libre para compartir lo que tengo con los más necesitados.

Cuando las dificultades me abruman, recuérdame que para Ti todo es posible.

Fortalece mi fe para seguirte, incluso en medio de las pruebas,

y que mi esperanza esté siempre en la promesa de la vida eterna. Amén.

¡Que el señor nos bendiga y la Virgen nos proteja!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

sábado, 12 de octubre de 2024

 “DOY FE”. QUE REZAR EL ROSARIO ES TENER UN ARMA PODEROSA PARA VENCER LOS MOMENTOS DE ADVERSIDAD Y VENCER AL MALIGNO.

La tradición de rezar el Rosario ha sido un pilar espiritual para muchas generaciones, brindando consuelo, paz, y protección. El Rosario más que una oración; es una "arma espiritual" poderosa para fortalecer la fe y resistir las tentaciones del maligno.

Muchos santos han dado testimonio del poder del Rosario. Por ejemplo, San Pío de Pietrelcina lo llamaba "el arma" y decía: “Ama a la Virgen y hazla amar”. “Reza siempre el Rosario.” Además, Nuestra Señora de Fátima pidió en sus apariciones que se rezara el Rosario diariamente para alcanzar la paz y la conversión de los pecadores.

Cada misterio del Rosario nos hace meditar en la vida de Jesús y María, renovando nuestra confianza en Dios y recordándonos que no estamos solos en nuestras luchas. La oración perseverante a través del Rosario crea un escudo espiritual que aleja el mal, fortalece la esperanza, y atrae bendiciones.

EL PODER DEL SANTO ROSARIO

El Santo Rosario es mucho más que una simple repetición de oraciones. Es un arma espiritual poderosa que ha acompañado a los fieles en los momentos más difíciles. Cada vez que lo rezamos, entramos en un profundo diálogo con Dios a través de María, la Madre que intercede incansablemente por nosotros.

Desde tiempos antiguos, el Rosario ha demostrado su fuerza para derrotar el mal y traer paz a los corazones atribulados. No es casualidad que santos y papas lo hayan llamado el “arma contra el maligno.” Su poder radica en que, al recorrer cada misterio, recordamos la vida de Cristo: su sacrificio, amor y victoria sobre la muerte.

En los momentos de enfermedad, crisis o dolor, el Rosario ha sido para muchas familias un escudo que protege y un ancla que sostiene la esperanza. No importa cuán grandes sean las pruebas, cuando una familia se une para rezarlo, encuentra paz interior y la fortaleza necesaria para seguir adelante.

 El enemigo huye ante el rezo constante del Rosario, porque esta oración nos sumerge en la gracia de Dios y bajo la protección de María. Así, no solo pedimos favores, sino que nuestra fe se renueva y nuestro espíritu se fortalece.

Hoy más que nunca, debemos recurrir al Santo Rosario. En sus misterios se encuentra la paz que el mundo necesita y la fuerza que nos permite vencer las luchas diarias. Rezar el Rosario es empuñar un arma de amor y fe, confiando en que, con María, siempre alcanzaremos la victoria en Cristo.

CUÁNTAS DIFICULTADES PASÓ MI FAMILIA EN SITUACIONES DIFICILES MÁS AÚN CON ENFERMEDADES GRAVES Y LA FE NOS MANTUVO FIRMES REZANDO EL SANTO ROSARIO DE MANERA CONTINUA.

Sin duda, la oración del Rosario fue como un ancla para mi familia en medio de la tormenta. Enfrentar enfermedades graves y dificultades familiares pudo debilitar nuestro ánimo, pero nos mantuvimos firmes en la esperanza, aferrados a cada cuenta del Rosario, confiando en que la Virgen María intercedería y nos acompañaría en los momentos más oscuros.

La fe no elimina los problemas, pero transforma el modo de enfrentarlos. A través del Rosario, no solo pedimos ayuda, sino que encontramos paz en los misterios de Cristo, que nos enseñan que después del dolor y la cruz viene la resurrección.

EN EL MES DEL ROSARIO MANDO UN MENSAJE

En este mes especial, la Iglesia nos invita a profundizar en el rezo del Santo Rosario, esa poderosa oración que ha sostenido a tantas familias en momentos difíciles. Cada Ave María es un eco de amor hacia nuestra Madre del Cielo, que intercede por nosotros y nos acerca a Jesús.

El Rosario no es solo repetición de palabras; es meditar los misterios de la vida de Cristo y dejarnos envolver por la paz y la esperanza que solo la fe puede dar. Cuando las pruebas parecen insoportables, el Rosario se convierte en un refugio y un arma espiritual contra todo mal.

Hoy, más que nunca, necesitamos aferrarnos al Rosario, como hicieron generaciones antes de nosotros, pidiendo por nuestras necesidades personales y familiares, en nuestras enfermedades, por la paz de nuestro país y del mundo. Sigamos rezándolo en familia, en comunidad, o en silencio, recordando las palabras de San Juan Pablo II: "El Rosario es mi oración predilecta. Oración maravillosa en su sencillez y en su profundidad".

Que este mes de octubre nos renueve en la confianza de que, unidos a María, bajo la Advocación de nuestra Señora del Pilar y que hasta este momento en que escribo, manifiesto mi gratitud a nuestro Padre Celestial y su Santísima Madre y DOY FE, que siempre encontramos el camino hacia la victoria y la paz del corazón.

¡Reza el Rosario y confía, porque Dios nunca abandona a quienes se acercan a Él con fe! Y te invito a unirte por la plataforma  ZOOM  todos los días a Hrs. 17:00 p.m. 

¡Que el señor nos bendiga y la Virgen nos proteja!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

domingo, 6 de octubre de 2024

                ORACIÓN POR LOS ESPOSOS

Padre Celestial y Dador de la Vida:

Tú que creaste el amor y la unidad entre el hombre y la mujer,

te pedimos por todos los esposos,

para que con tu gracia vivan su matrimonio

como signo de tu amor y fidelidad.

 

Derrama tu bendición sobre ellos,

para que su unión sea fortalecida

por la comprensión mutua, el respeto y la confianza.

Ayúdales a enfrentar juntos las dificultades

y a celebrar las alegrías con gratitud.

 

Que el perdón siempre prevalezca en sus corazones

y que el diálogo sea su herramienta para resolver los conflictos.

Concédeles sabiduría para educar a sus hijos

en un hogar lleno de paz y ternura.

 

Te pedimos, Señor,

que ilumines a los esposos con tu Espíritu Santo,

para que sean reflejo de tu amor en el mundo

y testimonio de esperanza para quienes atraviesan dificultades.

 

Que bajo el amparo de la Sagrada Familia de Nazaret

puedan crecer en la fe y en el compromiso

de amarse y respetarse todos los días de sus vidas. Amén.

 

Esta oración está basada en el Evangelio de Marcos 10, 2-12. Hoy día 6 de octubre de 2024 ¡LO QUE DIOS UNIÓ NO DEBE SEPARARLO EL HOMBRE!

¡Que el Señor nos bendiga y la Virgen proteja nuestros matrimonios!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

 

 ¡FELIZ DÍA DEL SEÑOR!

ABRE TU BIBLIA Y LEE: DEL EVANGELIO DE SAN MARCOS 10,2-12. ¿ES LÍCITO AL HOMBRE DIVORCIARSE DE SU MUJER? ¡LO QUE DIOS UNIÓ NO DEBE SEPARARLO EL HOMBRE!

El pasaje de Marcos aborda el tema del matrimonio y el divorcio a partir de la enseñanza de Jesús. En esta narración, algunos fariseos se acercan a Jesús para ponerlo a prueba y le preguntan si es lícito que un hombre se divorcie de su mujer. Jesús responde remitiéndolos a la Ley de Moisés, que permitía el divorcio debido a la dureza del corazón del pueblo. Sin embargo, Jesús va más allá de esta norma y reafirma el diseño original de Dios para el matrimonio: la unión indisoluble entre un hombre y una mujer.

"Desde el principio de la creación, Dios los hizo hombre y mujer. Por eso, dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne. Así que ya no son dos, sino uno. Pues bien, lo que Dios unió no lo separe el hombre."

Con esta respuesta, Jesús subraya que el matrimonio es una alianza sagrada creada por Dios mismo. A diferencia de las leyes humanas que permiten el divorcio, Jesús invita a los creyentes a ver el matrimonio como una vocación y un compromiso indisoluble, donde el amor, la fidelidad y el respeto deben ser la base de la relación conyugal.

Este texto nos llama a reflexionar sobre la importancia de mantener la unidad y fidelidad en el matrimonio, tal como fue concebido desde el plan original de Dios.

Reflexión

El mensaje de este pasaje nos desafía a valorar la sacralidad del matrimonio y a entenderlo como un reflejo del amor de Dios por la humanidad. Nos recuerda que, aunque las relaciones humanas pueden ser difíciles y desafiantes, el matrimonio es un pacto que implica esfuerzo, paciencia y la búsqueda constante del bien común.

Al considerar las palabras de Jesús, también es importante recordar que la Iglesia acoge con compasión a quienes han vivido experiencias dolorosas en el matrimonio. Por ello, se debe acompañar con amor y caridad a las parejas en dificultad, ofreciendo orientación y apoyo espiritual en sus situaciones particulares.

Este pasaje es una invitación a vivir la vocación matrimonial con la convicción de que es un proyecto que se construye día a día, con la gracia de Dios y el esfuerzo de cada uno de los esposos.

¡Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

sábado, 5 de octubre de 2024

 EN EL EVANGELIO DE HOY DÍA LUCAS 10,17-24, DEBEMOS ESTAR ATENTOS A ESTAS TRES VIRTUDES:

En este pasaje, los discípulos regresan llenos de alegría, asombrados por el poder que Jesús les ha conferido para expulsar demonios y sanar a los enfermos. Sin embargo, Jesús les recuerda que no deben alegrarse tanto por el poder que poseen, sino porque sus nombres están escritos en el cielo. Después, en un momento de profunda gratitud y gozo, Jesús alaba al Padre por haber revelado estas cosas a los pequeños y humildes en lugar de a los sabios y entendidos.

Este Evangelio nos invita a poner nuestra atención en tres virtudes esenciales:

Vigilancia y Discernimiento:

“He visto a Satanás caer del cielo como un rayo” (Lucas 10, 18).

Jesús nos advierte sobre la presencia del mal y nos llama a estar atentos. El enemigo de la salvación no descansa y se presenta de formas sutiles. Debemos vigilar nuestro interior, discernir nuestras decisiones y estar atentos a las tentaciones que pueden desviarnos del camino. Estar vigilantes significa orar, meditar y examinar constantemente nuestros pensamientos y acciones para actuar conforme a la voluntad de Dios.

Pequeñez, Humildad y Sencillez:

“Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños” (Lucas 10, 21).

Jesús exalta la importancia de la humildad para recibir los misterios de Dios. No es la inteligencia o el conocimiento lo que nos acerca a Él, sino la sencillez de corazón y la disposición de reconocernos pequeños ante su grandeza. La humildad nos hace dependientes de Dios y nos permite estar abiertos a su revelación y a su amor. Seamos como niños: confiados, sinceros y dispuestos a aprender y recibir con gratitud.

Gratitud:

“Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven” (Lucas 10, 23).

Jesús nos llama a reconocer el don inmenso de vivir en un tiempo donde Él mismo se nos ha revelado. Tenemos la gracia de conocer su palabra, escuchar el Evangelio y participar en la Eucaristía. Sin embargo, muchas veces perdemos la oportunidad de acercarnos más a Dios por distracción o indiferencia. Agradezcamos los dones espirituales y recursos que tenemos a nuestra disposición: la oración, los sacramentos, las enseñanzas de la Iglesia y el acompañamiento espiritual. La gratitud nos conecta con la bondad de Dios y nos anima a no desaprovechar las oportunidades de conocerlo más profundamente.

Aplicación para la Vida

Este Evangelio nos impulsa a reflexionar sobre nuestra actitud ante la fe. ¿Estamos vigilantes, discerniendo la presencia del mal y cuidando nuestro corazón? ¿Somos humildes y sencillos para aceptar los misterios de Dios, dejando de lado el orgullo y la autosuficiencia? ¿Vivimos con gratitud y aprovechamos los medios espirituales que tenemos para crecer en nuestra relación con Dios?

Pidamos al Espíritu Santo que nos conceda la gracia de ser vigilantes, humildes y agradecidos para que, como los discípulos, podamos experimentar la verdadera alegría de ser conocidos y amados por Dios, y vivir con la certeza de que nuestros nombres están escritos en el cielo.

“Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja”

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

 

miércoles, 2 de octubre de 2024

 ✨ Feliz Cumpleaños, querida amiga RITITA ✨

 Naciste en un día muy especial. “LOS ÁNGELES CUSTODIOS”.  En este día quiero desearte una lluvia de bendiciones y alegrías. Que cada instante esté lleno de luz y amor, y que sientas la presencia de tu ángel de la guarda, cuidándote y guiándote con ternura y protección.

 Desde el primer latido de tu corazón, tu ángel custodio ha sido testigo de tu fortaleza, tu alegría y la bondad con la que iluminas a todos los que te rodean. Que en este nuevo año de vida te abrace con sus alas, te inspire con su sabiduría y te acompañe en cada paso, transformando cada reto en victoria y cada sueño en realidad.

 Que su luz te guíe siempre por caminos de paz y armonía, y que su presencia te haga sentir segura, protegida y profundamente amada. ¡Que tengas un cumpleaños lleno de momentos inolvidables y que cada día esté colmado de la gracia de Dios!

 Con todo mi cariño y gratitud por tu amistad,

¡Feliz cumpleaños amiga querida! 🕊️🎂💖

 

 

 

 

 

 ¿QUIÉNES SON LOS ÁNGELES CUSTODIOS? CADA SER HUMANO TIENE SU ÁNGEL DE LA GUARDA O AQUEL QUE LO CUSTODIA.

Los ángeles custodios son seres espirituales creados por Dios para proteger y guiar a los seres humanos. Según la tradición cristiana y la doctrina de la Iglesia Católica, cada persona tiene un ángel del guarda asignado desde el momento de su nacimiento. Estos ángeles cumplen una misión especial de velar por su bienestar, guiarlos en sus decisiones y protegerlos del mal.

Funciones de los Ángeles Custodios

Los ángeles de la guarda nos protegen de peligros físicos y espirituales. Nos asisten en momentos de necesidad, previniendo daños o influencias negativas.

Nos inspiran para tomar decisiones correctas y nos acercan a Dios. Actúan como intermediarios entre Dios y nosotros, llevándonos hacia una vida más plena y cercana a Él.

Ellos interceden por nosotros ante Dios, especialmente cuando elevamos nuestras oraciones pidiendo su auxilio.

Nos ayudan a discernir entre lo que es bueno y lo que no lo es, y a mantenernos firmes en la fe y la virtud.

La Iglesia enseña que cada persona tiene un ángel guardián único, asignado por Dios. Esto se basa en diversas citas bíblicas, como en el Evangelio de Mateo, donde Jesús dice:

“Cuídense de no despreciar a uno de estos pequeños, porque les digo que sus ángeles en el cielo contemplan continuamente el rostro de mi Padre celestial” (Mateo 18,10).

Esto sugiere que cada niño y, por ende, cada ser humano, tiene un ángel que intercede por él ante Dios. Los ángeles de la guarda nos acompañan a lo largo de nuestra vida, y es por eso que se recomienda fomentar una relación cercana con ellos a través de la oración y la devoción.

ORACIÓN AL ÁNGEL DE LA GUARDA

Una de las oraciones más conocidas para encomendarse al ángel de la guarda es la siguiente:

Ángel de mi guarda,

mi dulce compañía,

no me desampares

ni de noche ni de día.

No me dejes solo

que me perdería.

Hasta que amanezca

con Jesús, José y María.

Amén.

Esta oración refleja la confianza y el cariño hacia el ángel protector que Dios ha designado para nosotros.

“Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja”

Tu amiga

Mirtha Villarroel

 

 

 

 

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