el señor es mi pastos

nada me faltara

domingo, 22 de junio de 2025

 EVANGELIO EN TIEMPO DE CRISIS – LC 9,18-24

¿QUIÉN DICE LA GENTE QUE SOY YO? ¿Y TÚ, QUIÉN DICES QUE SOY PARA TI?

Jesús no busca halagos, sino respuestas sinceras desde el corazón. Hoy, en medio de la confusión, el dolor y la injusticia que vivimos en Bolivia, esta pregunta resuena con más fuerza:

¿Quién es Jesús para ti?

Pedro respondió con fe: “Tú eres el Mesías de Dios”.

¿Quién soy Yo para ti… en tu trabajo, en tu hogar, en tu dolor, en tus decisiones?

Y tú, ¿lo reconoces en tu hogar, en tu trabajo, en la crisis, en el sufrimiento de los más pobres? ¿Es Jesús un recuerdo de la infancia? ¿Un personaje lejano? ¿O es el Amigo fiel que te levanta cada mañana, que te sostiene cuando toda pesa, que te guía cuando no sabes por dónde ir?

Hoy, seguir a Jesús es: Ser honesto cuando todos mienten. Servir cuando otros sólo exigen. Amar sin esperar nada. Perdonar, aunque cueste. Confiar, incluso cuando todo parece perdido.

Hoy Jesús nos pregunta: “¿Quién soy Yo para ti?”

¿Le respondemos con el corazón...  con nuestros actos?

Jesús vuelve a interpelarnos:

¿Quién soy Yo para ti cuando falta la comida en la mesa? ¿Quién soy Yo para ti cuando hay muerte, mentira y abandono? ¿Quién soy Yo para ti cuando todo parece perdido?

Muchos se han olvidado de Dios, lo han reemplazado por el poder, el dinero, el odio. Y cuando el corazón se llena de eso, el país se vacía de esperanza.

Pero tú y yo estamos llamados a responder diferente. No con palabras vacías, sino con una vida que hable por sí sola.

“¿Quién dice la gente que soy Yo? ¿Y ustedes, quién dicen que soy?”

Hoy, en Bolivia, esta pregunta debe sacudirnos con fuerza. Un país herido por la corrupción, dividido por el egoísmo de sus líderes, amenazado por el narcotráfico, hambriento de justicia, verdad y pan.

En nuestra patria Bolivia, seguir a Cristo es cargar con la cruz del pueblo:

Enfrentar la corrupción con verdad. Sanear la justicia. Luchar contra el egoísmo con generosidad. Transformar el odio en amor y reconciliación. Compartir el pan en medio de la escasez. Sembrar paz donde hay división.

Jesús no quiere palabras vacías, sino vidas transformadas. Bolivia necesita testigos, no discursos. Un país nuevo nacerá cuando Cristo vuelva a estar en el centro de la política, la economía, la justicia, las familias y la comunidad.

Que cada uno de nosotros  como laicos comprometidos, podamos responder con firmeza:

“TÚ ERES EL MESÍAS… Y QUIERO SEGUIRTE, AUNQUE ME CUESTE.”

¡Que el Señor bendiga a Bolivia y la Virgen nos proteja!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

 

jueves, 19 de junio de 2025

 EN LA SOLEMNIDAD DE CORPUS CHRISTI, CON PROFUNDO SENTIDO ESPIRITUAL ME DIRIJO AL PUEBLO BOLIVIANO EN MEDIO DE LA CRISIS QUE SE VIVE:

Mensaje de Corpus Christi para mi patria Bolivia

Hoy adoramos con fe viva el Cuerpo de Cristo, Pan de Vida entregado por amor, presencia real que camina entre nosotros. En esta solemnidad de Corpus Christi, recordamos que Dios sale al encuentro de su pueblo y mira de cerca sus necesidades.

Que su Cuerpo Santo nos fortalezca en esta hora oscura. Que su Sangre derramada nos limpie de todo egoísmo y nos impulse a construir un país más justo, solidario y fraterno. No dejemos que el miedo o el odio nos dividan. Volvamos al Altar, volvamos a la Vida.

En medio de esta crisis económica, social y espiritual que golpea a tantas familias bolivianas, cuando parece que la vida humana ha perdido valor, Cristo sigue presente, silencioso pero real, en cada Eucaristía, en cada altar, en cada corazón que aún espera. Bolivia atraviesa momentos difíciles, el hambre, la división, la violencia, la corrupción y la desesperanza tocan nuestras puertas. Pero en el silencio de la Eucaristía, Cristo sigue ofreciéndose por cada uno, sigue multiplicando su amor, sigue llamándonos a la unidad, a la dignidad humana y a la paz.

Dios, no es indiferente al dolor de su pueblo. Ve al padre sin trabajo, al niño con hambre, a la madre angustiada, al joven sin rumbo, al anciano olvidado. Y se nos entrega una vez más, como Pan que alimenta, como Amor que sana, como Esperanza que levanta.

Que su Cuerpo Santo nos devuelva la fuerza para resistir, la fe para seguir creyendo y la caridad para unirnos como hermanos. No todo está perdido: el Señor camina con nosotros.

¡FELIZ Y PROFUNDO CORPUS CHRISTI, BOLIVIA!

Que Cristo Eucaristía sea consuelo para los afligidos y semilla de una patria nueva.

¡Que el Señor nos bendiga y la virgen nos proteja!

tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

 

sábado, 14 de junio de 2025

 BOLIVIA, ¡DESPIERTA CON FE Y ORA POR LA PAZ!

Hoy Bolivia sangra. Llora por sus hijos caídos: policías, jóvenes, hermanos bolivianos que han perdido la vida por defender la paz y la democracia que nos pertenece a todos. Sangra por la violencia injusta nacida de ambiciones personales que pisotean la Constitución Política del Estado, que ignoran la voz del pueblo y que desprecian la vida misma.

¿En qué momento dejamos de escucharnos? ¿Cuándo se volvió más importante una candidatura que la dignidad de las personas? Hay quienes hoy se dejan manipular porque han perdido el sentido de Dios, porque no conocen lo que es el amor al prójimo, porque el poder los enceguece y el odio los alimenta.

Pero aún hay esperanza. Un pueblo que ora, es un pueblo que se levanta. La paz no se impone con armas ni se firma con discursos vacíos: la paz se conquista de rodillas, clamando al cielo con el corazón arrepentido y unido.

Hoy hago un llamado a la cordura, aun sabiendo que mi voz es pequeña, que quizá no llegue a donde realmente debería. Soy una ciudadana más, sin poder, sin micrófonos, sin influencia. Escribo desde el dolor, con llanto desde el amor a mi tierra, y muchas veces mis palabras no trascienden más allá de un post en redes sociales. Pero si al menos llegan a un corazón dispuesto a reflexionar, a una conciencia abierta a la verdad, entonces no he escrito en vano. Porque no podemos seguir construyendo nuestra Bolivia sobre tumbas, sobre miedo, sobre división. La verdadera fuerza no está en las armas ni en los cargos, sino en la unidad, en el respeto, en la justicia, en el perdón, en el clamor de un pueblo que ora con fe.

Bolivia, vuelve tu rostro a Dios. Que tu grito no sea de guerra, sino de súplica. Que tus manos no se levanten para herir, sino para orar. Que tus jóvenes no mueran en vano, sino que su memoria despierte la conciencia dormida de quienes aún pueden cambiar el rumbo.

¡Paz para Bolivia! Pero no una paz maquillada, sino una paz nacida de corazones nuevos. Y eso solo lo logra solamente Dios que todo lo ve, todo lo juzga y todo lo transforma. Una paz nacida de corazones nuevos. Una paz que se construye con lágrimas, con memoria, con dignidad...Con el clamor de las madres que hoy entierran a sus hijos. Con el silencio de los hogares que esperaban un padre que no volverá. Con la oración de un pueblo que, aunque herido, aún cree en el milagro y en la existencia de Dios.

Que el llanto de Bolivia no sea en vano. Que la sangre derramada despierte a los que duermen. Y que Dios, en su infinita misericordia, incline su oído a esta tierra herida y le devuelva el abrazo fraterno que hoy tanto necesita.

Porque cuando el pueblo se arrodilla, el cielo se inclina. Y cuando el pueblo ora, los corazones de piedra pueden volver a latir. Que se escuche fuerte desde cada rincón:

¡Señor, ten piedad de Bolivia!

Devuélvenos la paz, el respeto y el amor verdadero.

Haznos hermanos de nuevo…

¡Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

 

 

 

miércoles, 4 de junio de 2025

 PUBLICACIÓN 3.- PRECLUSIÓN ELECTORAL: EL PUNTO FINAL QUE DEFINE LA DEMOCRACIA COMO GARANTÍA DE CERTEZA PROCESAL Y LÍMITE A LA LITIGIOSIDAD.

La Modificación al Proyecto de Ley N° 026 del Régimen Electoral de 30 de junio de 2010 que remitió el TSE a la Asamblea Legislativa Plurinacional, hace mención respecto de la preclusión. Ya está aprobada por la Cámara de Diputados, busca que ocasionalmente las Resoluciones o Sentencias de la justicia ordinaria o constitucional no afecten el normal desarrollo de las actividades del calendario electoral. Esto ya está definido por la ley 026. Sin embargo, el proyecto de ley refuerza este punto y, por así decirlo, lo amplía. Para ello el segundo artículo del Proyecto de Ley N°428/2024-2025 modifica el inciso “k” del Artículo 2 de la Ley 026, de la siguiente manera:

La preclusión en materia electoral no solo cumple una función ordenadora del procedimiento, sino que constituye una garantía fundamental de certeza jurídica y equidad procesal. Su adecuada aplicación permite que los actos del proceso electoral se desarrollen con seguridad, evitando dilaciones indebidas y favoreciendo la estabilidad de los resultados. Ignorar o relativizar sus efectos pondría en riesgo no solo el principio de legalidad, sino también la confianza pública en las instituciones democráticas. Por ello, su estudio y correcta interpretación resultan esenciales tanto para operadores jurídicos como para actores políticos.

Es por ello, que el TSE insiste en ratificar el principio de preclusión no porque sea inexistente, sino porque su observancia estricta es clave para la legalidad, orden y credibilidad del proceso electoral. Es un principio que ya existe, pero su refuerzo discursivo y normativo busca asegurar su cumplimiento efectivo y evitar incertidumbres.

Este principio ya fue aplicado en diferentes elecciones, pero lo ocurrido durante las elecciones judiciales, cuando el uso de la justicia causó un retraso y la realización parcial de las mismas, fue lo que puso el TSE en evidencia, la necesidad de ampliarlo.

Cabe recordar también para quienes en silencio seguimos las noticias, que la iniciativa del TSE de resguardar el principio de preclusión surgió del Tercer Encuentro Multipartidario e Interinstitucional por la Democracia, en el mes de febrero de 2025, donde participaron delegados de organizaciones políticas con representación en la Asamblea Legislativa Plurinacional, al igual que líderes de partidos políticos y representantes de tres órganos del Estado. Y es por eso que el Proyecto de Ley N°428/2024-2025 está centrado en la ratificación del principio de preclusión que ayudará al TSE a tener una base jurídica sólida para rechazar pedidos fuera de tiempo y proteger su autonomía frente a presiones externas.

¿Por qué es fundamental ratificar el principio de preclusión? Porque protege al TSE frente a presiones indebidas. Evita un precedente peligroso, si se rompe el calendario por un actor político, se debilita toda la institucionalidad. Fortalece la democracia, y muestra que las reglas se aplican a todos por igual, sin privilegios.

¿Qué significa entonces la preclusión en materia electoral?

Es el cierre definitivo de una etapa o actuación dentro del proceso electoral, ya sea para los candidatos, partidos políticos, autoridades electorales o ciudadanos. Una vez que se ha cumplido un plazo o se ha tomado una decisión válida, ya no se puede retroceder ni modificar lo actuado.

Un principio que no sólo ordena el proceso, sino que marca límites inquebrantables en el tiempo y la acción y en el actual contexto boliviano, entender la preclusión, es entender que los plazos no son meras formalidades: son garantías de seguridad jurídica y estabilidad democrática.

E ignorar sus efectos, no sólo abre la puerta al caos procesal, sino que socava la legitimidad de todo el proceso electoral.

Con esta tercera entrega, cerramos el análisis que con paciencia, humildad y mucha preocupación como boliviana, fue objeto de estudio, sobre la preclusión en materia electoral. 

Hoy más que nunca, el país necesita no solo instituciones firmes, sino también ciudadanía informada que entienda que, en democracia, el tiempo tiene la última Palabra...

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

ABOGADA-CONCILIADORA

 

 

 

martes, 3 de junio de 2025

 PUBLICACIÓN 2.- "HABLAR ES UN ACTO DE LIBERTAD”. ¡YO HABLO! PORQUE LA DEMOCRACIA TAMBIÉN SE CONSTRUYE CON MI VOZ.

Visualicemos el escenario actual en Bolivia, etapa preelectoral convulsionada en este contexto:

El país vive tensión política: marchas, bloqueos y amenazas a instituciones democráticas.

Hay sectores sociales y políticos que exigen la habilitación de un candidato (por ejemplo, alguien inhabilitado por no cumplir residencia, por sentencia pendiente o por haber perdido una etapa del proceso).

Estamos viviendo un momento de profunda preocupación nacional. El proceso electoral, que debería ser una expresión limpia y ordenada de la voluntad popular, se está viendo amenazada por intereses que no respetan la ley, ni los plazos, ni al pueblo.

El principio de preclusión, base de todo proceso jurídico y electoral, justo ha sido ignorado por algunos actores políticos que, a toda costa, quieren inscribir candidaturas fuera de tiempo, como si la democracia pudiera adaptarse a sus ambiciones.

Y lo más grave: se está presionando y amenazando al Tribunal Supremo Electoral, que es el único órgano con mandato constitucional para organizar el proceso electoral. Se busca doblegar su independencia, someterlo a fallos judiciales forzados, o incluso amedrentarlo para que ceda ante la presión.

Hablemos de Preclusión en el Orden Electoral.

Es el principio por el cual, una vez cumplida una fase del proceso electoral o vencido un plazo legal para realizar un acto, ya no se puede retroceder ni repetir dicha actuación. Las partes involucradas (ciudadanos, partidos políticos, tribunales) pierden el derecho a realizar ese acto fuera del momento o plazo legal

La preclusión es un término jurídico que se refiere a la pérdida o extinción de una facultad procesal (como presentar una prueba, interponer un recurso o formular una alegación) cuando no se ejercita dentro del plazo o en el momento procesal oportuno. Es decir, si una parte no actúa cuando debe hacerlo, pierde ese derecho y ya no puede ejercerlo más adelante.

Características principales de la preclusión: Orden del proceso. Garantiza que el proceso judicial avance sin retrocesos ni repeticiones. Seguridad jurídica: Las partes saben que, si no actúan a tiempo, no podrán hacerlo después. Celeridad: Impide que el juicio se extienda innecesariamente.

Un ejemplo sencillo: En un juicio civil, si una parte no presenta pruebas dentro del plazo fijado por el juez, precluye su derecho a hacerlo después, y esas pruebas no serán admitidas.

Un ejemplo sencillo de preclusión en etapa electoral:

El TSE recibió inscripciones de candidaturas hasta el 19 de mayo para las elecciones 2025.

El TSE ratificó el 17 de agosto de 2025 como la fecha inamovible para las elecciones generales, según lo establecido por la Ley que requiere la convocatoria con al menos 180 días de anticipación.

Por lo tanto, cualquier inscripción fuera de estos plazos establecidos es considerada extemporánea aplicándose el principio de preclusión.

Consecuencia: El proceso electoral es ordenado y secuencial. Las etapas, plazos y términos establecidos por la ley son preclusivos y de cumplimiento obligatorio. Una vez vencidos, no pueden ser reabiertos ni repetidos.

Debido a la preclusión, la etapa de inscripción ya cerró (precluyó), por lo tanto, no se permite inscribir a nadie. No importa si tiene todos los documentos correctos; perdió su derecho por no actuar dentro del tiempo previsto.

En el proceso electoral: Si vence el plazo para inscribir candidatos, ya no puede reabrirse esa etapa, ni siquiera con fallos judiciales forzados.( No te pierdas la tercera publicación)

 Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

ABOGADA-CONCILIADORA

 

 

 

 

 

 

 

lunes, 2 de junio de 2025

 PUBLICACIÓN 1: OPINIÓN PERSONAL CON ENFOQUE DESDE EL PROCESO FAMILIAR Y DE LA CONCILIACIÓN.

Dividido en tres publicaciones.

 Cuando se rompen las reglas, también se rompe la confianza:

“Desde mi experiencia como abogada en materia familiar y especializada en conciliación, no puedo ignorar lo que está ocurriendo en el ámbito electoral...”

“Lo que aplicamos cada día en los conflictos familiares también debería aplicarse en los conflictos institucionales: respeto por las etapas, imparcialidad de conciliadores, árbitros y en este caso, vocales electorales, y compromiso con el acuerdo social...”

“Hoy más que nunca, Bolivia necesita una cultura de conciliación real: con normas firmes, autoridades protegidas, y procesos que no se destruyan por presiones”.

Como conciliadora paso mis días ayudando a personas a resolver conflictos complejos. En cada caso, hay algo que siempre repito: sin reglas claras y sin respeto por los tiempos, no hay acuerdo posible ni paz sostenible.

Veo con tristeza cómo el proceso electoral en Bolivia está siendo vulnerado. Anular etapas ya concluidas ignora principios como la preclusión. Es como retroceder en un juicio familiar solo porque el resultado no conviene. ¿Cómo confiar en un proceso así? Una sentencia ha anulado etapas ya concluidas en la elección judicial, ignorando principios fundamentales del derecho como la preclusión, que garantiza que una vez cerrado un momento del proceso, ya no puede repetirse ni anularse.

Cuando las reglas dejan de importar, se rompe la base de todo acuerdo posible, ya sea en una familia o en un país entero, donde actualmente nos encuentra en vilo.

La preclusión como garantía de paz procesal

En conciliación, un acuerdo implica tiempos y límites. Volver atrás rompe la confianza. Lo mismo ocurre con la preclusión electoral: garantiza que las reglas se respetan y las decisiones se mantienen.

 “Así como en un proceso conciliatorio el respeto a lo acordado es esencial para garantizar paz familiar, en un proceso electoral lo es para garantizar paz institucional y confianza ciudadana”.

El valor de la imparcialidad del árbitro

En conciliación, el rol del conciliador debe ser neutro, respetado y protegido. Si una de las partes presiona o amenaza al árbitro, el proceso se contamina y pierde legitimidad.

Eso mismo está ocurriendo con el Tribunal Supremo Electoral: ha sido desautorizado por otra instancia y expuesto a amenazas. Desde mi experiencia, puedo opinar sobre la importancia de proteger al facilitador del proceso, tanto en lo familiar como en lo nacional.

 “Cuando se ataca al árbitro, al conciliador o vocales electorales, no sólo se daña a una persona o institución: se daña el equilibrio del proceso entero. Y en el caso electoral, se pone en riesgo la democracia misma.”

Conciliación como cultura de respeto a las reglas

La conciliación busca que las partes lleguen a acuerdos sostenibles, pero sobre la base de reglas claras, voluntades legítimas y tiempos definidos. Bolivia necesita una cultura democrática más cercana a la conciliación: diálogo, firmeza de normas y resolución sin imposiciones.

 Mi rol como puente entre lo técnico y lo humano

Mi especialidad en materia familiar y experta en Conciliación, me permite traducir lo jurídico en algo que toca vidas reales. No es necesario usar tecnicismos: puedo mostrar cómo lo que sucede a nivel constitucional termina afectando la estabilidad emocional, social y hasta económica de las personas.

 “Cuando las reglas cambian a mitad del camino, no solo se daña una norma. Se daña la esperanza de millones que confiaban en un resultado justo. Lo sé, porque lo veo en cada familia que acompaño en procesos de conciliación: sin reglas firmes, nadie gana.”

La seguridad jurídica no es un detalle técnico: es el primer pilar de la paz. Es momento de mirar hacia adentro y cuidar lo esencial: nuestros hogares, nuestros vínculos y nuestros valores. Alzo la voz desde donde más importa: el corazón de la familia boliviana.

Bolivia vive un momento difícil: una crisis económica que golpea a las familias, una crisis social llena de polarización y una crisis electoral que siembra incertidumbre sobre nuestro futuro democrático.

Lo que vivimos hoy en Bolivia no es solo un conflicto político, es también una alerta social que impacta directamente en nuestros hogares.

Como abogada conciliadora, no puedo ser indiferente. La crisis política y la incertidumbre electoral no solo afectan a las instituciones, también golpean el corazón de nuestra sociedad: la familia.

Hoy más que nunca, debemos recordar que los conflictos no se resuelven con confrontación, sino con diálogo y respeto. La conciliación es más que una herramienta legal: es un camino de empatía, escucha y la búsqueda de una solución pacífica a través de la gestión de las emociones como el puente que transforma los conflictos en oportunidades.

Desde mi rol en el campo legal por más de 30 años, sigo apostando por: La protección de los más vulnerables (niños, mujeres, adultos mayores). La mediación como puente para resolver conflictos sin destruir vínculos. Y el fortalecimiento de los lazos familiares como base de una sociedad más justa y solidaria.

No soy experta en derecho constitucional, pero como ciudadana y profesional del derecho, sé que ninguna elección o crisis política puede estar por encima de la paz y la dignidad humana.

Invito a mis colegas, a las familias, a las autoridades y a cada boliviano y boliviana a que recordemos que el cambio empieza en casa, en cómo resolvemos nuestras diferencias, en cómo cuidamos de los nuestros, y en cómo exigimos justicia, sin perder la humanidad.

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

ABOGADA CONCILIADORA

 

domingo, 1 de junio de 2025

 “QUE APRENDA TU CORAZÓN A TENER COMPASIÓN POR BOLIVIA”

Jesús, en el momento de su Ascensión, antes de partir, no se va dejando poder terrenal ni ambiciones personales. Al contrario, entrega a sus discípulos una misión: “Ustedes son testigos de estas cosas” (Lc 24,46-53). Y luego, bendiciéndolos, es elevado ante sus ojos. Él se eleva al cielo, no para abandonar, sino para enviar desde lo alto la fuerza del Espíritu Santo. Un espíritu que no divide, que no busca el protagonismo humano, sino que une, fortalece y da sentido a la misión de llevar esperanza a todos los pueblos, comenzando “desde Jerusalén” … o desde Bolivia…

Así como los discípulos se quedaron mirando al cielo hasta que los ángeles les dijeron: ¿Qué hacen ahí mirando al cielo? (Hch 1,11), también nosotros somos llamados a bajar la mirada para encontrarnos con el rostro concreto del hermano boliviano: el que sufre, el que tiene hambre, el que ha perdido la esperanza, al ciudadano de a pie convertido en  espectador donde se le vulnera sus derechos, sin respetar que la democracia se construye con la voz de cada boliviano.

La Ascensión del Señor no es sólo un hecho del pasado. Es un llamado del presente. Jesús asciende, sí, pero también nos recuerda: "Sigan, no se queden mirando al cielo sin actuar en la tierra.

Y al contemplar esta escena, hoy miramos a nuestra patria Bolivia.

Así también, nosotros, como pueblo boliviano, estamos llamados a mirar al cielo a tener esperanza, a vivir con fe, a confiar en Dios, pero con los pies firmemente puestos en nuestra patria. Una tierra herida, hermosa, rica en culturas y paisajes, pero también marcada por la injusticia, la división, la pobreza y el dolor. Bolivia es un país que hoy sufre y son pocos los que levantan l voz.

Hoy, que aprenda tu corazón a tener compasión por Bolivia. Compasión que no es lástima, sino decisión activa de amar, de sanar, de construir. Que cada palabra, cada gesto, cada voto emitido, cada oración, sean signos de que seguimos siendo testigos del Resucitado, en un país que clama por justicia, por paz y por verdad.

Hoy, más que nunca, el pueblo boliviano necesita líderes con espíritu de servicio, no con hambre de poder. Necesita cristianos comprometidos con el bien común, no con ideologías cerradas. Necesita hombres y mujeres con el corazón de Cristo, capaces de bendecir, de elevar, de enviar luz a donde solo hay sombra.

Nos encontramos en plena etapa electoral, donde muchos de los actores políticos parecen más preocupados por alimentar sus egos que por escuchar el clamor del pueblo. En vez de unidad, vemos fragmentación; en vez de propuestas, insultos; en vez de servicio, luchas de poder. Bolivia necesita líderes con corazón de pueblo, con espíritu de servicio, con compasión.

Y en este contexto, el Evangelio de Lucas (24,46-53) nos ofrece una luz.

"Que aprenda tu corazón a tener compasión por Bolivia"

En esta Bolivia que clama por justicia, por paz y por verdad, ser testigos del Resucitado significa “Trabajar por la unidad, no por el enfrentamiento. Luchar contra la corrupción, no acostumbrarnos a ella. Elegir líderes honestos y coherentes, no por conveniencia, sino por compromiso ético”.

Que la Ascensión del Señor no nos eleve hacia una espiritualidad lejana, sino que nos impulse a ser testigos activos de su Reino aquí y ahora. En nuestra Bolivia, que necesita más testigos que discursos, más samaritanos que jueces, más servidores que caudillos.

Y que nuestra oración diaria sea compromiso. Orar, sí, pero también actuar, porque la fe sin obras está muerta.

“Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja”

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

 

  ORA: DIOS ACELERA TUS SUEÑOS Todos tenemos sueños: recuperar la salud, conseguir un trabajo, fortalecer nuestra familia, reconciliarnos,...