Jesús nos dice: “Tengan puesta la ropa de trabajo y sus lámparas encendidas” (Lucas 12,35).
Con
estas palabras nos invita a vivir preparados, vigilantes y entregados a Dios,
porque no sabemos qué pruebas enfrentaremos ni cuándo llegará el Señor.
¿Qué significa tener la
cintura ceñida?
Significa
estar dispuestos a cumplir la voluntad de Dios, preparados para enfrentar las
dificultades, resistir las tentaciones y permanecer firmes en la fe.
El enemigo anda suelto como león rugiente buscando a quién
devorar.
Por eso debemos permanecer espiritualmente vigilantes.
¿Qué significa mantener las
lámparas encendidas?
Significa
alimentar diariamente la fe mediante la
oración, la Palabra de Dios y la guía del Espíritu Santo. Esa luz debemos
compartirla, evangelizando no solo con palabras, sino con nuestro ejemplo y
obras de amor, solidaridad y misericordia.
Debemos permanecer espiritualmente vigilantes, porque el enemigo busca
alejarnos de Dios mediante las tentaciones, el orgullo, el odio y la división.
No se trata de vivir con miedo, sino confiados en Dios, atentos a nuestros pensamientos y acciones, sin permitir que nada apague la luz de nuestra fe.
REFLEXIÓN
¿De qué sirve mantener nuestra lámpara encendida si no iluminamos el
camino de los demás?
No
basta escuchar la Palabra de Dios; debemos vivirla, practicarla y transmitirla.
No
basta con tener nuestra lámpara encendida; debemos convertirnos en luz para los
demás.
Evangelizar
es llevar la luz de Cristo a los demás mediante el amor, el perdón, la solidaridad
y el servicio inmediato.
ORACIÓN
Señor
Jesús, mantén encendida mi fe, ilumina mi camino con tu Palabra y guíame con tu
Espíritu Santo. Que mis obras reflejen tu luz y pueda compartir gratuitamente
tu amor con los demás. Amén.
¡DIOS TE BENDIGA Y LA VIRGEN MARÍA SIEMPRE
TE ACOMPAÑE!
Tu amiga
Mirtha Villarroel de Rocha
No hay comentarios:
Publicar un comentario