¿Y QUÉ HACER CUANDO ALGUIEN PIENSA TOTALMENTE
DIFERENTE?
Continúa del tema anterior
Esta experiencia también me dejó una enseñanza
personal.
No siempre tenemos que responder inmediatamente a
todo.
Cuando alguien está convencido de lo que piensa, una
discusión difícilmente cambiará su corazón. Podemos explicar nuestra fe con serenidad,
corregir respetuosamente una idea equivocada y dar testimonio de aquello que
creemos, pero sin convertir la conversación en una batalla religiosa.
San Pedro nos aconseja:
“Estén siempre dispuestos a dar respuesta a todo el
que les pida razón de su esperanza, pero háganlo con dulzura y respeto.”1 Pedro
3,15-16
Qué importante es ese final:
con dulzura y respeto.
Yo puedo estar profundamente convencida de mi fe
católica y, al mismo tiempo, respetar a quien cree de manera diferente.
Respetar no significa renunciar a mis convicciones.
Significa aprender a decir:
“Yo creo esto, y puedo explicarte por qué lo creo,
pero también quiero escucharte sin atacarte.”
REFLEXIÓN
Aquella conversación terminó dejándome más preguntas
que respuestas.
Y quizá eso también fue bueno.
Porque me llevó a preguntarme:
¿Conozco verdaderamente mi fe o solamente repito lo
que aprendí desde niña?
¿Voy a Misa por costumbre o comprendo lo que estoy
celebrando?
¿Sé explicar por qué los católicos veneramos a María y
a los santos?
¿Mi relación con Dios se refleja en mi manera de
tratar y ayudar al prójimo?
¿Cuando alguien cuestiona mi fe reacciono discutiendo
o doy razón de ella con serenidad y respeto?
Una conversación con alguien que piensa diferente
puede incomodarnos.
Pero también puede convertirse en una oportunidad para
volver a nuestras raíces y preguntarnos:
¿Sé realmente por qué creo lo que creo?
ORACIÓN
Señor Jesús:
Gracias por el don de la fe que recibí.
Ayúdame a no vivirla solamente por tradición o
costumbre, sino a conocerla, comprenderla y hacerla vida.
Dame sabiduría para hablar de Ti sin imponer, valentía
para defender aquello en lo que creo y humildad para escuchar a quien piensa
diferente.
Que mi fe no se quede solamente en palabras, ritos o
devociones.
Que pueda reconocerte en la Eucaristía, encontrarte en
la oración y servirte también en el hermano que necesita de mí.
Y cuando alguien me pregunte por qué creo, ayúdame a
responder con verdad, dulzura y respeto.
Jesús, confío en Ti. Amén.
Para llevar a la vida
Hoy te propongo algo muy concreto:
Elige una enseñanza de la fe católica que nunca hayas
comprendido bien como la Eucaristía, María, los santos, el Papa, la confesión,
las imágenes, el sacerdocio y dedica unos minutos a conocer qué enseña
realmente la Iglesia sobre ella.
Porque muchas veces no abandonamos lo que conocemos
profundamente; abandonamos aquello que nunca llegamos a comprender.
TOQUE ESPIRITUAL
Una palabra de fe para la vida cotidiana.
Este tema no busca juzgar a quien piensa o cree de
manera diferente. Tampoco se trata de demostrar que el otro está equivocado. La
invitación es a mirar primero nuestra propia fe y preguntarnos: ¿conocemos
verdaderamente aquello que creemos?, ¿sabemos explicar por qué somos católicos?
Porque para defender nuestra fe no necesitamos atacar la fe de los demás;
necesitamos conocerla, vivirla y dar testimonio de ella con respeto y amor.
No todo el que
me diga: “Señor, Señor”, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la
voluntad de mi Padre. Mateo 7,21
¡DIOS TE BENDIGA Y LA VIRGEN MARÍA SIEMPRE TE ACOMPAÑE!
Tu amiga
Mirtha Villarroel de Rocha
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