el señor es mi pastos

nada me faltara

viernes, 2 de octubre de 2026

 SAN JOSÉ DORMIDO: UNA HERMOSA DEVOCIÓN

PON TU PREOCUPACIÓN EN SUS MANOS

¿Hay algo que te preocupa y no sabes cómo resolver? ¿Una necesidad familiar, una enfermedad, un problema económico, un hijo que necesita ayuda, una dificultad en tu matrimonio o una situación que parece no tener salida?

Escríbele una carta a San José Dormido.

Consiste en escribir nuestras preocupaciones y colocarlas junto a una imagen de San José Dormido, pidiendo su intercesión.

Puedes escribir aquello que hoy pesa en tu corazón:

Tu familia. Tus hijos. Tu matrimonio. Tu enfermedad. Tus problemas económicos. Tu falta de trabajo. Una decisión que debo tomar. Aquello que no me deja dormir.

Cuéntale con sencillez aquello que llevas en el corazón. No necesitas palabras bonitas: escribe como si estuvieras hablando con un padre bueno y silencioso.

Puedes comenzar así:

“Querido San José: hoy vengo a dejar en tus manos esta necesidad que tanto me preocupa…”

Después escribe concretamente tu petición y termina diciendo:

“San José, tú que supiste escuchar a Dios incluso mientras dormías, presenta mi necesidad ante Jesús. Ayúdame a confiar, a esperar y a aceptar la voluntad de Dios. Tú sabes hacer posible lo que a nuestros ojos parece imposible. Amén.”

Dobla tu carta y colócala en la cajita de San José o debajo de la imagen de San José Dormido. Después, no te quedes solamente en pedir: acompaña tu petición con oración y una vida más cerca de Dios.

Si puedes, ofrece una Santa Misa por tu intención y acércate más que todo a hacer una buena confesión. También puedes rezar el Santo Rosario de San José, una novena a San José, la Treintena de San José u otra devoción aprobada que te ayude a perseverar en la oración.

Y cuando Dios te permita hacerlo, transforma también tu petición en caridad: prepara una ayuda, alimentos o una pequeña canasta para una o dos familias necesitadas. inclusive piensa en los recolectores de basura que madrugan para dejar limpia nuestra ciudad. Haz una canasta para ellos. Te cuento que yo tomo la mañanita para hacerles entrega de una y no te imaginas la felicidad con la que reciben. Hazlo tú también.  Que aquello que pediste de rodillas se convierta también en amor hacia el prójimo.

REFLEXIÓN DE TOQUE ESPIRITUAL

Tal vez esta noche tengas un problema que no puedes solucionar.

Has pensado demasiado. Has buscado respuestas. Has preguntado muchas veces:

“Señor, ¿qué hago?”

Mira a San José Dormido.

Haz lo que esté en tus manos y aquello que ya no puedas resolver, entrégaselo a Dios.

Descansa.

Pero mañana, cuando despiertes, no olvides preguntarte:

“¿Qué puedo hacer hoy para comenzar a solucionar aquello por lo que anoche recé?”

Porque la verdadera confianza en Dios no nos vuelve indiferentes.

Oramos como San José.

Confiamos como San José.

Descansamos como San José.

Pero también nos levantamos y actuamos como San José.

ORACIÓN A SAN JOSÉ DORMIDO

San José, hombre del silencio y la confianza,

esta noche pongo bajo tu cuidado

todo lo que preocupa mi corazón.

Intercede por mi familia, por mis hijos

y por aquello que no puedo resolver.

Enséñame a confiar en Dios,

a escuchar su voz y cumplir su voluntad.

 Mientras descanso,

presenta mis preocupaciones ante Jesús

y dame fuerzas para comenzar un nuevo día.

San José, custodio de Jesús y de María,

ruega por nosotros. Amén.

¡SAN JOSÉ, TÚ SABES HACER POSIBLE LO QUE PARECE IMPOSIBLE!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

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