NOS DEBE LLAMAR LA ATENCIÓN ESTE PÁRRAFO
“Les aseguro
que cualquiera que dé a beber, aunque sólo sea un vaso de agua fresca, a uno de
mis discípulos, no quedará sin recompensa”.
Esta enseñanza refleja la importancia de cuidar y mostrar compasión
hacia los demás, reconociendo que incluso las acciones aparentemente
insignificantes pueden tener un impacto significativo y ser recompensadas por
Dios.
Jesús transmitió un mensaje poderoso sobre el valor de las acciones
compasivas y la importancia de tratar a los demás con bondad, especialmente a
aquellos que son considerados "pequeños" en la sociedad como son:
Los niños: Jesús destacó la importancia de los
niños y los consideró como modelos de humildad y confianza. En varias
ocasiones, enseñó que debemos recibir a los niños y tratarlos con amor y
cuidado.
Los
necesitados y marginados:
Esto incluye a las personas pobres, hambrientas, enfermas, sin hogar o
desplazadas, los que sufren injusticias y discriminación. Jesús mostró una
preocupación especial por aquellos que se encontraban en situaciones de
vulnerabilidad y llamó a sus seguidores a ayudar y apoyar a los menos
afortunados.
Los excluidos
y menospreciados:
Jesús también se refirió a aquellos que eran considerados socialmente
marginados, como los pecadores, los recaudadores de impuestos, las prostitutas
y los samaritanos. Él les mostró amor y aceptación, desafiando las normas
sociales de su tiempo.
La enseñanza de Jesús en este pasaje también subraya la importancia de
la generosidad y el cuidado hacia los demás. Nos insta a estar atentos a las
necesidades de aquellos que nos rodean, especialmente aquellos que son vulnerables
o menospreciados por la sociedad. Al ofrecerles nuestra ayuda y apoyo, estamos
siguiendo el ejemplo de Jesús y demostrando nuestra fe en acción.
Además, Jesús
enseña que nuestras acciones de bondad no solo tienen un impacto en aquellos a
quienes servimos, sino que también seremos recompensados por Dios. Esta
recompensa puede tomar diferentes formas, como bendiciones, crecimiento
espiritual o incluso la recompensa eterna en el Reino de Dios. Aunque no
debemos realizar buenas obras solo para obtener recompensas, Jesús nos asegura
que Dios valora y honra nuestras acciones de amor y servicio hacia los demás.
Esto nos
anima a ser generosos y atentos a las necesidades de los demás, siguiendo el
ejemplo de Jesús y mostrando nuestro amor por Dios y por nuestros semejantes.
“Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos
proteja”
Tu amiga
Mirtha Villarroel de Rocha
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