Comunicarse con Cristo y comunicar a Cristo son dos aspectos fundamentales de la vida cristiana. La comunicación con Cristo implica cultivar una relación personal con Él a través de la oración, la meditación y la reflexión en Su Palabra. Es un diálogo sincero y profundo con nuestro Salvador, en el cual le expresamos nuestros pensamientos, emociones, preocupaciones y también escuchamos Su voz a través del Espíritu Santo.
Para comunicar a Cristo, es importante vivir una vida coherente con los
valores y enseñanzas que Él nos ha dejado. Nuestras
acciones, palabras y actitudes deben reflejar el amor, la bondad, la
misericordia y la verdad que Cristo nos ha revelado. A través de nuestras
vidas, podemos ser instrumentos para transmitir el mensaje de salvación, la
esperanza y el amor de Cristo a los demás.
Para comunicar a Cristo de manera efectiva, debemos ser conscientes de que nuestras vidas son un testimonio vivo de nuestra fe. Es esencial mostrar el amor de Cristo en nuestras interacciones diarias con las personas, ser compasivos, serviciales y estar dispuestos a compartir el Evangelio cuando se presente la oportunidad porque solo Él, ha transformado nuestras vidas y ha sido una fuente de consuelo, fortaleza y dirección.
También podemos utilizar los dones y talentos que Dios nos ha dado para servir a los demás y mostrar su amor de manera práctica, cómo no utilizar la tecnología en positivo, como un medio eficaz para amplificar la Palabra de Dios. Recordando que la comunicación con Cristo y la comunicación de Cristo no se limitan solo a las palabras, sino que se expresan en nuestra vida cotidiana, en cómo puedes ser catalizador para tu entorno.
Nuestra comunión con Él nos capacita y nos inspira para ser
portadores de su mensaje de amor y esperanza en un mundo que tanto lo necesita,
más aún, cuando nuestra Iglesia es apuntada indiscriminadamente, por la pérdida
de valores y principios de seres humanos sin convicción.
Así que
busquemos una comunicación constante con Cristo, cultivando una relación
profunda y sincera con Él, y permitamos que su amor y verdad se reflejen en
nuestra vida diaria para comunicar a Cristo al mundo que nos rodea.
“Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos
proteja”
Tu amiga
Mirtha
Villarroel de Rocha
No hay comentarios:
Publicar un comentario