¿QUÉ SIGNIFICÓ ESA EXPRESIÓN DE MI NIETO DE CINCO AÑOS CUANDO VENDÍA OBJETOS RELIGIOSOS EN LA VENTA DE GARAJE?
La expresión
"vender a Dios" no tiene un
significado literal, ya que no se puede vender a Dios ni hacer transacciones
comerciales con lo divino. Sin embargo, mi nieto utilizó esa expresión de
manera figurativa para referirse a la venta de objetos religiosos durante la
venta de garaje.
Dado que mi
nieto tiene cinco años, es importante tener en cuenta que los niños pequeños a
menudo tienen una comprensión limitada de los significados y contextos más
profundos asociados con ciertos objetos o prácticas religiosas. Para comprender
el significado exacto de la expresión de mi nieto, fue hablar con él
directamente y preguntarle por qué decidió vender esos objetos religiosos en la
venta de garaje, sin que alguien se lo pidiera. Pues sólo él podría brindar una explicación más clara de sus
intenciones y pensamientos detrás de su acción. Le hice preguntas abiertas como, por
ejemplo: ¿Por qué decidiste vender esos
objetos religiosos en la venta de garaje? ¿Alguien te habló o enseñó algo para
que vendieras? ¿Cómo te sentiste al vender rosarios? Y otras más. Sus respuestas
fueron simples y basadas en su comprensión limitada de la religión y los
objetos religiosos.
Aunque las
palabras utilizadas por el niño pueden parecer inusuales o literalmente
incorrectas en términos teológicos, es esencial interpretarlas dentro del
contexto de su edad y nivel de comprensión.
A menudo nos detenemos por el miedo al rechazo o al qué dirán, si queremos evangelizar, pero la historia de mi nieto nos muestra que el mensaje de amor de Dios debe ser compartido sin temor. Los niños tienen esa capacidad innata de confiar y amar sin prejuicios, y a veces podemos aprender mucho de ellos.
Si mi nieto
ofreció objetos religiosos yo puedo considerarlo como un acto de evangelización
a través de su corazón tan generoso y abierto al hablar de Dios compartiendo de
manera tan espontánea y valiente. Con esa actitud logró transmitir a través de
su inocencia y pureza de corazón, el mensaje de amor y fe a las personas que se
encontraban en la venta de garaje. Aunque
hubo alguien dispuesta a no recibirlo, él no se desanimó y siguió adelante con
su labor, regalando un rosario a quien lo rechazó, mostrando compasión y amor
en lugar de resentimiento.
Siguiendo el
ejemplo de un niño, animémonos a ser valientes en nuestra fe y a compartir el
mensaje de amor y esperanza que Dios nos ha dado. Recordemos que no necesitamos
ser eruditos o tener palabras elaboradas para hablar de Dios, sino tener un
corazón dispuesto y abierto para transmitir Su amor a los demás.
Que la
experiencia de mi nieto sea un estímulo para todos nosotros a la hora de
evangelizar y llevar la luz de Dios a quienes nos rodea, destacar que la
relación con Dios no se puede comprar o vender, ya que se basa en una conexión
espiritual personal y en una fe interna.
“Que
el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja”
Tu amiga
Mirtha
Villarroel de Rocha
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