A menudo nos detenemos por el miedo al rechazo o al qué dirán, pero la historia de mi nieto nos muestra que el mensaje de amor de Dios debe ser compartido sin temor. Los niños tienen esa capacidad innata de confiar y amar sin prejuicios, y a veces podemos aprender mucho de ellos.
Es
maravilloso ver cómo un niño puede tener un corazón tan generoso y abierto a
compartir su fe de una manera tan espontánea y valiente.
La actitud
de mi nieto al ofrecer los artículos religiosos y hablar de Dios con entusiasmo,
es inspiradora. A través de su inocencia y pureza de corazón, él logró
transmitir el mensaje de amor y fe a las personas que se encontraban en la
venta de garaje. Aunque no todos estuvieron dispuestos a recibirlo, él no se
desanimó y siguió adelante con su labor, regalando un rosario a quien lo
rechazó, mostrando compasión y amor en lugar de resentimiento.
La valentía
y la fe de mi nieto fueron recompensadas con una suma significativa de fondos
recaudados para una noble causa. Su acción estoy segura, impactó la vida de las
personas que recibieron los rosarios y, tal vez, sembró una semilla de fe en
sus corazones. Y es lo que valoro, la verdad y la sinceridad en el mensaje del
niño. Su lenguaje sencillo y veraz fue capaz de tocar los corazones de las
personas y transmitir el amor de Dios de una manera que resonó con ellos.
Una
interpretación más adecuada de la declaración del niño podría ser que él estaba
invitando a las personas a obtener los objetos religiosos como una forma de
cultivar su relación con Dios y fortalecer su fe a través de la oración y la
devoción.
Siguiendo el
ejemplo de mi nieto, animémonos a ser valientes en nuestra fe y a compartir el
mensaje de amor y esperanza que Dios nos ha dado. Recordemos que no necesitamos
ser eruditos o tener palabras elaboradas para hablar de Dios, sino tener un
corazón dispuesto y abierto para transmitir Su amor a los demás.
En
definitiva, aunque las palabras utilizadas por el niño pueden parecer inusuales
o literalmente incorrectas en términos teológicos, es esencial interpretarlas
dentro del contexto de su edad y nivel de comprensión. Su intención principal
era compartir la fe y ofrecer a las personas la oportunidad de tener una
relación más cercana con Dios a través de los objetos religiosos disponibles
Gracias mi
amado niño, por recordarme la importancia de la sencillez y la honestidad en la
comunicación, especialmente cuando se trata de la fe y las experiencias
espirituales.
Que la
experiencia de mi nieto sea un estímulo para todos nosotros a la hora de
evangelizar y llevar la luz de Dios a quienes nos rodea, destacar que la
relación con Dios no se puede comprar o vender, ya que se basa en una conexión
espiritual personal y en una fe interna.
La gracia de
Dios y la relación con Él son regalos gratuitos que están disponibles para
todos, sin importar su capacidad económica o recursos materiales.
“Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos
proteja”
Tu amiga
Mirtha
Villarroel de Rocha
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