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nada me faltara

lunes, 5 de febrero de 2024

 EL PASAJE DE MARCOS 1, 29-39 (Domingo 4/02/24) OFRECE VARIOS MENSAJES QUE PODEMOS APLICAR EN NUESTRA VIDA DIARIA.

La compasión de Jesús hacia la suegra de Simón, sanándola de su enfermedad, nos enseña la importancia de mostrar compasión y cuidado hacia los demás en nuestras vidas diarias. Podemos buscar oportunidades para ayudar y cuidar de aquellos que están enfermos, necesitados o sufren.

A pesar de las demandas del ministerio de Jesús Él, se retiraba a lugares solitarios para orar. Esto nos recuerda cómo son importantes los momentos de encontrar tranquilidad y poder entrar en oración en nuestra vida diaria, buscando la unión con lo divino para encontrar dirección, fortaleza y paz especialmente en momentos de las adversidades que la vida nos presenta.

No hay que quedarse limitado a un lugar o situación que se nos presente por más difícil que sea y lo vemos en Jesús, que no se confina a quedarse en un sólo lugar, sino que avanza hacia otras aldeas para predicar. Y esto nos insta a no quedarnos estancados en nuestras circunstancias actuales, sino a buscar oportunidades para compartir el mensaje de amor, esperanza y fe en diferentes áreas de nuestra vida, profesionales y no profesionales, amas de casa, u oficios dignos que elevan la vida del ser humano.

A pesar de las demandas y expectativas externas, Jesús toma tiempo para orar y buscar la voluntad de Dios. A qué nos anima esto, a hacer lo mismo, a tomar decisiones basadas en principios y valores espirituales y a buscar la dirección divina en nuestras acciones diarias. Y es la oración la que nos eleva hacia Dios.

Aunque Jesús realiza numerosas curaciones, destaca la prioridad de su mensaje sobre las acciones físicas. En nuestra vida diaria, podemos reflexionar sobre la importancia de compartir y vivir los principios espirituales por encima de los logros materiales o físicos.

En general, este pasaje nos invita a vivir con compasión, a buscar un vínculo regular con lo divino, a no quedarnos limitados a nuestras circunstancias actuales, a buscar la voluntad de Dios en nuestras decisiones y a priorizar el mensaje espiritual sobre las acciones físicas. Estos principios pueden guiar nuestras interacciones diarias y contribuir a una vida más significativa y centrada en valores.

Nuestro compromiso es seguir a Cristo, abrazando su amor, compartiendo compasión y viviendo con la verdad. En cada paso, encontramos el camino hacia la vida plena y el propósito divino.

¡Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

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