el señor es mi pastos

nada me faltara

domingo, 9 de junio de 2024

 ¡FELIZ DÍA DEL SEÑOR!

ABRE TU BIBLIA Y LEE: EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 3,20-35

Este pasaje, aborda un episodio donde Jesús enfrenta acusaciones y malentendidos por parte de los escribas y de sus propios familiares. En este contexto, Jesús realiza una enseñanza transcendental sobre el pecado imperdonable, que es la blasfemia contra el Espíritu Santo.

Jesús habla sobre el pecado que no será perdonado. Les aseguro que todos los pecados serán perdonados y las blasfemias cualesquiera que sean; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá jamás perdón, es culpable del pecado para siempre. Jesús dijo esto porque ellos decían: “Está poseído por un espíritu impuro,”

¿Qué es la Blasfemia contra el Espíritu Santo?

La blasfemia contra el Espíritu Santo se entiende tradicionalmente como una postura de rechazo consciente y deliberado a la verdad revelada por el Espíritu Santo, este pecado implica una oposición tan radical y obstinada a la verdad y la gracia de Dios que se rechaza el perdón ofrecido por el Espíritu Santo, haciendo imposible el arrepentimiento y la reconciliación con Dios.

Es esa actitud persistente y deliberada de atribuir las obras del Espíritu Santo a Satanás, como hicieron los escribas al decir que Jesús expulsaba demonios por el poder de Belcebú.

Es una negación obstinada de la gracia de Dios y del testimonio del Espíritu Santo sobre Jesucristo. Este rechazo impide el arrepentimiento y, por ende, el perdón.

La blasfemia contra el Espíritu Santo representa una dureza de corazón que se niega a aceptar la salvación. Como el perdón de los pecados requiere arrepentimiento, quien persiste en esta blasfemia se excluye a sí mismo del perdón.

¡Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

  LA MISIÓN DEL SACERDOTE Cura animarum: el cuidado de las almas ¿por qué llamamos “cura” al sacerdote? Su misión Tradicionalmente l...