¡FELIZ DÍA DEL SEÑOR!
ABRE TU BIBLIA Y LEE: EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 3,20-35
Este
pasaje, aborda un episodio donde Jesús enfrenta acusaciones y malentendidos por
parte de los escribas y de sus propios familiares. En este contexto, Jesús
realiza una enseñanza transcendental sobre
el pecado imperdonable, que es la blasfemia contra el Espíritu Santo.
Jesús
habla sobre el pecado que no será perdonado. Les aseguro que todos los pecados
serán perdonados y las blasfemias cualesquiera que sean; pero el que blasfeme
contra el Espíritu Santo no tendrá jamás perdón, es culpable del pecado para
siempre. Jesús dijo esto porque ellos decían: “Está poseído por un espíritu
impuro,”
¿Qué es la Blasfemia contra el
Espíritu Santo?
La
blasfemia contra el Espíritu Santo se entiende tradicionalmente como una
postura de rechazo consciente y deliberado a la verdad revelada por el Espíritu
Santo, este pecado implica una oposición tan radical y obstinada a la verdad y
la gracia de Dios que se rechaza el perdón ofrecido por el Espíritu Santo,
haciendo imposible el arrepentimiento y la reconciliación con Dios.
Es esa
actitud persistente y deliberada de atribuir las obras del Espíritu Santo a
Satanás, como hicieron los escribas al decir que Jesús expulsaba demonios por
el poder de Belcebú.
Es una
negación obstinada de la gracia de Dios y del testimonio del Espíritu Santo
sobre Jesucristo. Este rechazo impide el arrepentimiento y, por ende, el
perdón.
La
blasfemia contra el Espíritu Santo representa una dureza de corazón que se
niega a aceptar la salvación. Como el perdón de los pecados requiere
arrepentimiento, quien persiste en esta blasfemia se excluye a sí mismo del
perdón.
¡Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja!
Tu
amiga
Mirtha
Villarroel de Rocha
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