OTROS ERRORES QUE SE COMETEN EN LA MISA
La
puntualidad es importante en muchas situaciones, incluida la asistencia a la
misa. Sin embargo, cada persona tiene sus propias circunstancias y razones para
llegar tarde a un evento, incluida la misa.
Algunas
personas pueden tener dificultades para llegar a tiempo debido a obligaciones
familiares, problemas de transporte, o simplemente porque les cuesta gestionar
su tiempo de manera efectiva.
¿Cómo no poner todo el esfuerzo posible
para no perdernos ni un sólo momento de la Misa?
La parte más importante de la Misa es la Consagración,
pero en la Misa nos nutre el Señor con Su Palabra además con Su Cuerpo y
Sangre. Una Misa encierra todos los frutos, todas las gracias y todos los
tesoros que el Hijo de Dios repartió en su Esposa la Santa Iglesia por medio
del cruento sacrificio de la cruz“, como dice Sto. Tomás de Aquino.
Olvidarse de saludar a Jesús
Sacramentado al entrar y salir del templo
El saludo al entrar y salir del templo incluye hacer
una reverencia ante el sagrario, donde se reserva el Santísimo Sacramento. Este
gesto de reverencia es una muestra de respeto y adoración hacia la presencia
real de Cristo en la Eucaristía, que se encuentra presente en el sagrario.
Al entrar al templo, los fieles deben hacer la señal
de la cruz y luego inclinar la cabeza o hacer una genuflexión hacia el sagrario
como signo de reverencia y adoración. Del mismo modo, al salir del templo, se
realiza este gesto como despedida y como muestra de respeto hacia la presencia
de Cristo que permanece en el sagrario.
Se espera que los fieles vistan de manera
formal o conservadora como muestra de respeto hacia el lugar sagrado y la
celebración religiosa. evitando prendas que puedan considerarse demasiado
informales o llamativas.
En el caso de los varones el uso de shorts, chanclas y
musculosas, es no estar
alineado con las expectativas de vestimenta para asistir a la misa en muchas
comunidades religiosas. Optar por prendas más adecuadas y moderadas puede
demostrar un mayor compromiso y respeto hacia la costumbre espiritual
compartida.
Conversar
durante la misa puede ser considerado como una falta de respeto hacia la
celebración religiosa y hacia aquellos que están tratando de participar en ella
de manera reflexiva y devota. La misa es un momento sagrado de oración,
adoración y reflexión, y el ruido de las conversaciones puede distraer a los
fieles y perturbar el ambiente de recogimiento y concentración.
Se espera que los fieles
muestren un comportamiento respetuoso y considerado hacia los demás.
Al mantener un ambiente de
silencio y reverencia durante la misa, se permite a todos los presentes
sumergirse más plenamente en la experiencia espiritual compartida.
Aplaudir durante la misa, especialmente
durante el "Gloria", generalmente no se considera apropiado, en la liturgia católica. Esto se debe a que la
misa es un momento de adoración y comunión con lo divino, y los aplausos pueden
interrumpir el ambiente de recogimiento y reverencia que se busca mantener
durante la celebración religiosa.
El "Gloria" es una parte de la liturgia que es una oración
de alabanza a Dios y se recita o canta como parte de la estructura de la misa.
Aplaudir durante esta oración puede ser visto como una distracción o incluso
una falta de respeto hacia lo sagrado.
La Sagrada Eucaristía es
considerada el cuerpo de Cristo y se trata con el mayor respeto y reverencia. No
se debe llevar la hostia consagrada fuera del lugar de culto ni a lugares no
consagrados, a menos que sea absolutamente necesario y bajo la dirección
adecuada de un ministro ordenado o autorizado.
Las únicas excepciones donde
la hostia consagrada puede ser llevada fuera del lugar de culto son situaciones
como la comunión de los enfermos o el transporte de la Eucaristía a personas
que no pueden asistir a la misa debido a razones de salud. En tales casos, se
toman precauciones especiales para garantizar que la hostia se maneje con el
debido respeto y se transporte de manera segura y digna.
La Sagrada Comunión es uno
de los momentos más sagrados y reverentes durante la celebración de la Misa. La
Iglesia católica enseña que los fieles deben acercarse a recibir la Comunión
con profundo respeto y reverencia, reconociendo la presencia real de Jesucristo
en el pan consagrado. Y la Hostia debe ser recibida en la boca y de rodillas
como un gesto de mayor reverencia. Un momento de oración y preparación antes de
acercarse al altar, una actitud de humildad y recogimiento al recibir el Cuerpo
de Cristo y un agradecimiento sincero después de recibirlo.
El motivo por el cual no se dice "Amén" al
finalizar el Padrenuestro durante la misa es que la celebración litúrgica aún
no ha llegado a su fin. Después del Padrenuestro, sigue la Fracción del Pan y
la Comunión, que son partes esenciales de la liturgia eucarística.
La Fracción del Pan es el momento en el que el
sacerdote parte el pan consagrado que representa el cuerpo de Cristo. Luego, la
Comunión es el momento en el que los fieles reciben la Eucaristía, el cuerpo y
la sangre de Cristo, como alimento espiritual.
Salir de la misa antes de
que termine no es lo ideal
La misa es una celebración litúrgica completa que
incluye una serie de rituales y oraciones que culminan en la bendición final y
el envío de los fieles.
La participación completa en la misa es una parte
importante de la vida de fe de un católico y una oportunidad para adorar,
recibir enseñanzas y fortalecer la comunidad de fe. Al salir antes de que
termine la misa, se pierde la parte final de la liturgia y se puede perder el
mensaje final del sacerdote, así como la bendición final.
“Que el Señor
nos bendiga y la Virgen nos proteja”
Tu amiga
Mirtha Villarroel de Rocha
No hay comentarios:
Publicar un comentario