¡FELIZ DÍA DEL SEÑOR!
ABRE TU BIBLIA Y LEE: del Evangelio de Juan, capítulo
12, versículos 20 al 33
“SE COSECHA LO QUE SE SIEMBRA”
En este pasaje, Jesús está hablando con sus discípulos
y una multitud que había venido a Jerusalén para la fiesta de la Pascua.
Algunos griegos se acercan a Felipe y le piden ver a Jesús. Jesús entonces les
responde con estas palabras.
Cuando Jesús habla sobre el que tiene apego a su vida,
está hablando de aquellos que están tan aferrados a sus propios deseos y a las
cosas de este mundo que no están dispuestos a sacrificar nada por el Reino de
Dios. Están preocupados por su bienestar terrenal, su comodidad y sus
posesiones materiales, y están dispuestos a renunciar a seguir a Jesús si eso
significa perder esas cosas.
Por otro lado, Jesús enseña que aquellos que no están
apegados a su vida en este mundo, es decir, aquellos que están dispuestos a
renunciar a sus propios deseos y a las cosas terrenales por amor a Dios y al
prójimo, encontrarán la vida eterna. Al estar dispuestos a seguir a Jesús y a poner
su confianza en él, obtendrán una vida que trasciende este mundo y que
perdurará para siempre.
El mensaje específico sobre "se cosecha lo que se
siembra" nos recuerda la importancia de nuestras acciones y
decisiones en la vida. Es un principio fundamental que se encuentra en diversas
culturas y filosofías, y que tiene un profundo significado espiritual y moral.
Este principio nos enseña que nuestras acciones,
pensamientos y palabras tienen consecuencias, y que lo que sembramos en
nuestras vidas, eventualmente lo cosecharemos. Si sembramos bondad, amor,
compasión y justicia, cosecharemos paz, alegría y armonía en nuestras vidas y
en las vidas de los demás. Pero si sembramos odio, egoísmo, injusticia y
violencia, cosecharemos conflicto, sufrimiento y discordia.
Por lo tanto, este mensaje nos llama a ser conscientes
y responsables de nuestras elecciones y comportamientos. Nos invita a cultivar
valores positivos y virtudes en nuestras vidas, y a sembrar semillas de bondad
y compasión dondequiera que vayamos. Al hacerlo, no solo cosecharemos
beneficios para nosotros mismos, sino para otras generaciones, también
contribuiremos a crear un mundo mejor y más justo para todos.
"Se cosecha
lo que se siembra" es un instrumento poderoso de que nuestras acciones
tienen consecuencias, y que podemos moldear nuestro destino y el mundo que nos
rodea mediante las semillas que elegimos plantar cada día con nuestras
palabras, acciones y actitudes.
Jesús nos está llamando a renunciar a nuestros propios
deseos y a las cosas materiales que nos atan a este mundo, y a seguirlo con fe
y entrega, confiando en que encontraremos la verdadera vida en él, tanto en
este mundo como en el mundo por venir.
¡Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja!
Tu amiga
Mirtha Villarroel de Rocha
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