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lunes, 22 de julio de 2024

 ¡ESTOS SON MI MADRE Y MIS HERMANOS! DEL EVANGELIO DE SAN MATEO 12,46-40

Mientras Jesús estaba hablando a la multitud, su madre y sus hermanos se quedaron afuera, queriendo hablar con él.  Alguien le dijo: "Tu madre y tus hermanos están afuera y quieren hablar contigo."

 Él respondió al que se lo decía: ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos? Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: "Aquí están mi madre y mis hermanos".

Porque cualquiera que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre."

REFLEXIÓN

En este pasaje, Jesús redefine los lazos familiares en términos espirituales. No se trata simplemente de los vínculos de sangre, sino de aquellos que hacen la voluntad de Dios.

Jesús nos enseña que nuestra verdadera familia no se limita a nuestros parientes biológicos. Cualquiera que hace la voluntad de Dios es parte de su familia.

Aplicación Práctica

Participa activamente en tu comunidad religiosa. Ve a la iglesia, únete a grupos de oración y establece conexiones con personas que comparten tu fe.

Al extender su mano hacia sus discípulos y llamarlos su madre y hermanos, Jesús nos invita a ver a cada persona como parte de nuestra familia espiritual.

Apoya a tus hermanas y hermanos en la Fe. Brindando apoyo emocional y material a los miembros de tu comunidad de fe, reconociéndolos como parte de tu familia espiritual.

Estudia la Biblia. Dedica tiempo a leer y estudiar las Escrituras para comprender mejor la voluntad de Dios.

Vive según los valores del Evangelio. Practicando la misericordia, la justicia, el amor y el perdón en tu vida diaria. Haz obras de caridad y sé un ejemplo de bondad y compasión.

Incluye a Todos. Trata a cada persona con dignidad y respeto, independientemente de sus antecedentes, creencias o situación.

Practica la Hospitalidad. Abre tu hogar y corazón a los demás. Ofrece ayuda y apoyo a quienes lo necesitan, reconociendo que todos somos hijos de Dios.

Dedica Tiempo a la Oración y la Meditación. Fortaleciendo tu relación con Dios a través de la oración diaria y la meditación.

Participa en la Vida de la Iglesia: Involúcrate en las actividades y servicios de tu iglesia para fortalecer tu conexión con la comunidad de fe y con Dios.

Al vivir según los valores del Evangelio y hacer la voluntad del Padre, podemos ser verdaderos hermanos y hermanas de Jesús.

¡Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja!

 Tu amiga

 Mirtha Villarroel de Rocha

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