Cerca de mi trabajo sobre la acera hay un par de ancianos que venden un poco de verduras, choclo, hierbas y algunas flores .
Estas
situaciones nos deben motivar de
hacer caridad no sólo en Cuaresma y ayudar a los demás. Mientras les compraba algunas
cosas que no eran muchas, pero se logró que la gente se acercara para comprar y en mi mente me preguntaba si habían tomado desayuno y de dónde
vendrían. Después de hablar con ellos, me pude dar cuenta de que habían viajado
desde su comunidad, muy lejos y que salieron a las 4 de la mañana para tomar el
único micro que salía hacia la ciudad.
La verdad
que duele ver estas dificultades que pasan otras personas y hay que reconocer
el esfuerzo y sacrificio que a pesar de ser mayores, lo que hacen para ganarse la vida.
A menudo, enfrentan muchos desafíos, como problemas de salud, falta de apoyo, y
lo más triste que son ignorados o marginados por la sociedad. Cuántas veces
pasamos y no reparamos siquiera quiénes están sentado en el suelo, y por
nuestras comodidades directo nos vamos al super. Detente un poco, y haz las compras
que puedas a estas personas, que no sabemos por lo que están pasando. ¿Te
imaginas el sacrificio que hacen para venir hasta la ciudad?.
En primer
lugar, si deseas ayudar a aquella gente que está sentada sobre la vereda, que
es muy poco lo que ofrecen para ganar algunos pesitos, lo mejor sería hablar
con ellos primero y preguntarles si necesitan alguna ayuda específica. Quizás
necesiten ayuda para cargar o descargar sus productos, pagando el transporte,
pregúntales cuáles son sus necesidades y ayudarles de manera efectiva.
En segundo
lugar, si decides darles algo de dinero o comprar sus productos, asegúrate de
hacerlo de manera muy respetuosa y sin que parezca condescendiente, habla con
ellos y pregúntales cuál es el precio de sus mercancías, ofréceles el pago
justo, no les pidas rebajas, es algo que jamás debemos hacer. Comparar cuando
vamos al supermercado, ya están establecidos los precios y lo pagamos
calladitos, ahí no pides rebajas.
En tercer
lugar, es importante recordar que no todas las personas que se encuentran en
situaciones difíciles necesitan o desean ayuda. Algunas personas pueden
preferir mantener su independencia y resolver sus problemas por sí mismas. Por
eso es importante respetar la privacidad y la dignidad de cada persona.
Finalmente,
si deseas hacer caridad de manera más efectiva y con un mayor impacto, es
posible que desees considerar donar a organizaciones benéficas que trabajan en
tu área o en la causa que te importa. De esta manera, puedes asegurarte de que
tu ayuda llegue a quienes más la necesitan y que sea utilizada de manera
efectiva.
Puede ser útil tomar un momento para reflexionar sobre la situación de estas personas mayores y cómo podemos apoyarlas. Incluso pequeñas acciones, como comprarles algo de sus artículos o simplemente preguntarles cómo están, pueden hacer una gran diferencia.
“QUE EL SEÑOR NOS BENDIGA Y LA VIRGEN NOS
PROTEJA”
Tu amiga
Mirtha
Villarroel Hurtado.
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