LAS PEQUEÑAS COSAS QUE AGRADAN A DIOS
martes, 16 de junio de 2026
Vivimos
en un mundo que suele valorar lo grande, lo extraordinario y lo que recibe reconocimiento
público. Sin embargo, Dios tiene una mirada diferente. Él ve aquello que muchas
veces pasa desapercibido para los demás: los pequeños actos de amor, de
servicio y de generosidad que nacen de un corazón sincero.
Muchas
personas creen que para servir a Dios es necesario realizar grandes obras o
hacer algo extraordinario. Pero el Evangelio nos enseña que el Señor también se
alegra con las cosas sencillas de cada día. Una
oración hecha con fe, una palabra amable, una visita a un enfermo, un gesto de
perdón, un consejo oportuno, compartir un alimento con quien lo necesita o
ayudar sin esperar nada a cambio, son acciones que tienen un enorme valor ante
Dios.
Jesús
mismo pasó gran parte de su vida en la sencillez de un hogar en Nazaret.
Durante años trabajó en silencio junto a María y José, enseñándonos que la
santidad también se construye en lo cotidiano, en el cumplimiento fiel de
nuestros deberes y en el amor puesto en cada acción.
A veces
pensamos que nuestros esfuerzos son insignificantes o que no podemos cambiar
nada. Sin embargo, una pequeña luz puede iluminar una habitación oscura, y una
pequeña semilla puede convertirse en un gran árbol. Así ocurre con las obras
hechas por amor: Dios las multiplica y las convierte en bendición para muchos.
Cita bíblica
"El que es digno de confianza
en cosas sin importancia, también será digno de confianza en las
importantes."(Lucas 16, 10)
Reflexión
No
esperemos grandes oportunidades para hacer el bien. Cada día nos ofrece
ocasiones para amar, servir y acercarnos más a Dios. Quizás hoy podamos escuchar a alguien que necesita ser
escuchado, visitar a una persona sola, rezar por quien sufre, ayudar a un
vecino, hacer una canastita para los recolectores de basura, regalar ropa de
frío o brindar una palabra de esperanza. Son gestos sencillos, pero cuando se realizan con amor, tienen un valor
inmenso ante el Señor.
Oración
Señor,
enséñame a descubrir tu presencia en las cosas sencillas de cada día. Ayúdame a
servirte con amor en los pequeños deberes, a ser generoso con quienes me rodean
y a no despreciar ninguna oportunidad de hacer el bien. Que mi vida refleje tu
amor en cada palabra, en cada gesto y en cada acción. Amén.
Rezo del Santo Rosario
A
continuación, rezaremos los MISTERIOS DOLOROSOS, ofreciendo este Rosario por nuestras familias, por los enfermos, por
quienes atraviesan dificultades, por los que no tienen trabajo, por las almas
del purgatorio y por la paz y unidad de Bolivia.
¡QUE EL SEÑOR NOS BENDIGA Y LA VIRGEN NOS PROTEJA!
Tu amiga
Mirtha
Villarroel de Rocha
lunes, 15 de junio de 2026
CUANDO REZAR ES LO ÚNICO QUE NOS QUEDA... Y RESULTA SER SUFICIENTE.
Hay
momentos en la vida en que sentimos que hemos hecho todo lo que estaba a
nuestro alcance. Hemos buscado soluciones, pedido ayuda, tocado puertas,
consultado médicos, hablado con nuestros hijos, trabajado más de la cuenta e
incluso derramado lágrimas en silencio. Sin embargo, el problema continúa allí,
frente a nosotros.
Es
entonces cuando muchas personas dicen: "Ya
no me queda nada más que rezar."
Y aunque
lo dicen con tristeza o resignación, en realidad están descubriendo una gran
verdad: cuando llegamos al límite de nuestras fuerzas, comienza el espacio
donde Dios puede actuar de una manera que nosotros no imaginamos.
Si hoy te
encuentras cansado, preocupado o sin respuestas, no abandones la oración. Sigue
hablando con Dios. Sigue confiando. Sigue esperando.
Tal vez
descubras que cuando rezar es lo único que nos queda, en realidad tenemos en
nuestras manos lo más importante.
Que el Señor fortalezca nuestra fe, nos conceda perseverancia en la oración y nos ayude a confiar incluso cuando no entendemos sus tiempos. Porque quien aprende a esperar en Dios, nunca espera en vano.
En una
reflexión anterior hablábamos de esos momentos en que Dios parece guardar
silencio. Rezamos y no vemos respuestas inmediatas. Pedimos y el cielo parece
permanecer callado. Sin embargo, el silencio de Dios no significa que esté
ausente. Muchas veces está obrando en lo profundo de nuestro corazón,
preparando caminos que todavía no podemos ver.
"Cuando
nuestras fuerzas terminan, la oración nos recuerda que las fuerzas de Dios
nunca se agotan."
Y vuelvo a hablar de mi abuelita. No desmerezco a mi mamita
porque ella seguía la misma línea, pero eran muchas sus preocupaciones con
nueve hijos. La respuesta es sencilla: porque mi abuelita fue una de las
personas que más me enseñó que, cuando ya no encontramos soluciones humanas, la
oración sigue siendo un camino abierto hacia Dios.
Recuerdo
que, ante cualquier preocupación o dificultad, no se desesperaba ni se llenaba
de quejas. Tomaba su rosario y comenzaba a rezar. Con su ejemplo aprendí que la
oración no era el último recurso, sino el primero; y que cuando ponemos
nuestras preocupaciones en las manos de Dios, nunca caminamos solos.
Hoy
comprendo que mi abuelita no me dejó grandes riquezas materiales. Me dejó algo
mucho más valioso: la certeza de que, cuando todo parece imposible, Dios sigue
escuchando a quienes oran con fe.
En esos momentos pensamos que Dios guarda silencio.
Pero el
silencio de Dios no significa ausencia. El agricultor siembra una semilla y
durante semanas no ve nada en la superficie. Sin embargo, bajo la tierra está
ocurriendo el milagro de la vida.
Así
también obra Dios. Aunque no lo veamos, Él trabaja en nuestro corazón, abre
caminos, prepara encuentros, fortalece nuestra fe y nos sostiene en medio de la
prueba.
Hoy
vivimos tiempos difíciles. Muchas familias enfrentan preocupaciones económicas,
enfermedades, divisiones familiares y la incertidumbre que atraviesa nuestra
querida Bolivia. A veces sentimos que no podemos hacer mucho para cambiar las
cosas. Pero
sí podemos rezar.
Y la herramienta más poderosa es el SANTO ROSARIO.
Hoy LUNES contemplamos los MISTERIOS GOZOSOS.
Ahora que ya tienes la guía,
regálale unos minutos a Dios y ponte a rezar. La oración siempre encuentra
tiempo cuando nace del corazón.
¡QUE EL SEÑOR NOS BENDIGA Y LA VIRGEN NOS PROTEJA!
Tu amiga
Mirtha
Villarroel de Rocha
domingo, 14 de junio de 2026
"UNA PIEDRA EN EL CAMINO Y UNA GRAN LECCIÓN DE FE"
"La lección de mi abuelita: ofrecer el dolor por
las almas del purgatorio
Para los
católicos, el purgatorio no es un castigo como el infierno, sino una gracia de
Dios. Es un estado de purificación para quienes mueren en amistad con Dios,
pero aún necesitan ser purificados de las consecuencias de sus pecados antes de
entrar plenamente en la presencia divina.
La Iglesia enseña que existen tres destinos posibles
después de la muerte:
El cielo:
para quienes están plenamente unidos a Dios.
El purgatorio: para quienes se salvan, pero necesitan purificación.
El infierno:
para quienes rechazan definitivamente a Dios.
Quien
está en el purgatorio ya está salvado y tiene la certeza de que verá el rostro
de Dios.
¿Qué hacer para alcanzar la salvación y evitar el
infierno?
Vivir en gracia de Dios, evitando el pecado grave.
Confesarse con frecuencia cuando se ha cometido
pecado mortal.
Participar en la Santa Misa y recibir los
sacramentos.
Orar diariamente, cultivando una relación personal
con Dios.
Practicar las obras de misericordia, ayudando al
prójimo.
Perdonar y pedir perdón.
Aceptar la voluntad de Dios aun en los momentos
difíciles.
Perseverar hasta el final, porque la santidad es una
tarea de toda la vida.
Jesús nos dejó una promesa que llena de confianza:
"El que oye mi palabra y cree en el que me
envió tiene vida eterna; no será condenado, sino que ha pasado de la muerte a
la vida." (Juan 5,24)
¿Los que aún tenemos vida qué podemos hacer por las almas del purgatorio?
Según la
fe católica, sí podemos ayudar mucho a las almas del purgatorio. De hecho, es
una de las obras de misericordia espirituales más hermosas: orar por los
difuntos.
Por
ejemplo, San Alfonso María de Ligorio escribió que estas almas, agradecidas por
quienes las ayudan, pueden presentar nuestras súplicas ante Dios. Aunque ellas
no pueden hacer méritos para sí mismas, sí pueden orar por nosotros.
Una oración sencilla podría ser:
"Señor Jesús, cuando llegue la hora de mi partida, recíbeme en tu misericordia. Purifica lo que aún deba ser purificado en mí, perdona mis faltas y concédeme la gracia de contemplar eternamente tu rostro. Que cada día de mi vida sea una preparación para el encuentro contigo. Amén."
"Cuando me dolió hasta el alma: una enseñanza que
nunca olvidé"
Desde mis
6 años aprendí a rezar por las almas del purgatorio gracias al ejemplo de mi
abuelita, una mujer profundamente piadosa y llena de amor por Dios. Ella me
enseñó que nunca debía olvidarme de quienes esperan la plenitud del encuentro
con el Señor.
Recuerdo
una experiencia que quedó grabada en mi corazón. Un día la acompañaba a visitar
a una persona enferma. Mientras caminábamos, vi en el camino lo que pensé que
era una pelota de trapo. Con la inocencia de una niña, le di una patada, pero
en realidad era una piedra redonda. El golpe fue tan fuerte que, como solemos
decir, “me dolió hasta el alma.”
Al verme
sufrir, mi abuelita no se limitó a consolarme. Con mucha ternura me dijo: "Ofrece ese dolor por las almas del
purgatorio". Y me
hizo rezar tres veces por ellas. En aquel momento no comprendí plenamente el
valor de sus palabras, pues era sólo una niña que aún sentía el dolor, pero con
los años entendí que me estaba enseñando una gran verdad cristiana: que incluso
nuestros pequeños sufrimientos, unidos al amor y a la oración, pueden
convertirse en ayuda para otros.
Desde
entonces, cada vez que atravieso alguna dificultad o experimento algún dolor,
como el que experimenté ayer, (para acotar a la anécdota) cuando la perezosa cayó sobre mi pie, recordé a mi abuelita y aunque
no crean aún me duele, procuré ofrecerlo por las almas del purgatorio, sin
levantarme del suelo y con llanto, confiando en la misericordia infinita de Dios.
La
Iglesia enseña que las almas del purgatorio ya están salvadas, pero están
siendo purificadas para entrar en la gloria del cielo. Por eso, quienes aún
peregrinamos en esta vida podemos ayudarlas de muchas maneras: ofreciendo la Santa Misa, rezando el Santo Rosario, la
Coronilla de la Divina Misericordia, haciendo obras de caridad, ofreciendo
sacrificios, ayunos, pequeños sufrimientos y las dificultades cotidianas
vividas con amor.
También
podemos ofrecer por ellas nuestros dolores físicos, nuestras preocupaciones,
enfermedades, contratiempos y todo aquello que, unido a la cruz de Cristo, se
convierte en una oración silenciosa. Ningún acto de amor hecho por las almas
del purgatorio es inútil ante Dios.
La
tradición cristiana nos enseña que ellas no pueden ayudarse a sí mismas, pero
sí pueden beneficiarse de nuestras oraciones. Y cuando, por la misericordia de
Dios, alcanzan la gloria del cielo, se convierten en agradecidas intercesoras
por quienes rezaron por ellas.
Como
decía Santa Teresa de Jesús: "Nada te
turbe, nada te espante; quien a Dios tiene, nada le falta. Sólo Dios
basta."
¡Que el Señor nos
bendiga y la Virgen os proteja!
Tu amiga
Mirtha
Villarroel
sábado, 13 de junio de 2026
FIESTA DE SAN ANTONIO DE PADUA (13 DE JUNIO)
Hoy la
Iglesia celebra a San Antonio de Padua, uno de los santos más queridos y
populares del mundo cristiano.
San
Antonio de Padua nació en Lisboa, Portugal, en el año 1195, y recibió el nombre
de Fernando de Bulhões. Ingresó primero a los Canónigos Regulares de San
Agustín, pero al conocer el testimonio de los primeros mártires franciscanos,
decidió unirse a la Orden Franciscana, tomando el nombre de Antonio.
Fue un
gran predicador, profundo conocedor de las Sagradas Escrituras y defensor de
los más pobres. Su sabiduría y santidad eran tan extraordinarias que fue
llamado el «Arca del Testamento» y, posteriormente, proclamado Doctor de la
Iglesia.
Aunque
nació en Lisboa, se le conoce como San Antonio de Padua porque pasó sus últimos
años en la ciudad italiana de Padua, donde predicó el Evangelio, realizó
numerosas obras de caridad y entregó su vida al servicio de Dios. Allí falleció
el 13 de junio de 1231 a los 36 años, y en esa ciudad descansan sus restos.
Desde Padua, su fama de santidad se extendió por todo el mundo, convirtiéndolo
en uno de los santos más queridos y venerados de la Iglesia.
Tuvo la
gracia de sostener al Niño Jesús en sus brazos, motivo por el cual suele ser
representado con el Divino Niño.
San
Antonio es invocado especialmente para encontrar objetos perdidos, pero también
como intercesor en las necesidades familiares, económicas y espirituales.
Frase de San Antonio
"Las palabras
enseñan, pero el ejemplo arrastra."
Como una anécdota
entrañable
Existe una antigua tradición popular que muchas
abuelitas transmitían a las jóvenes solteras. Con una sonrisa solían decir: «Si
quieres encontrar novio o un buen esposo, rézale a San Antonio».
Aunque no se trata de una promesa del santo ni de
una enseñanza oficial de la Iglesia, esta costumbre refleja la confianza
sencilla del pueblo cristiano en la intercesión de San Antonio de Padua para
presentar a Dios las necesidades del corazón.
Más allá de encontrar una pareja, la verdadera
enseñanza es pedir a Dios la gracia de discernir, esperar con paciencia y
encontrar a una persona con quien formar un hogar cristiano basado en el amor,
el respeto, la fidelidad y la fe.
Esta hermosa tradición nos recuerda que también
podemos confiar a Dios nuestros anhelos más profundos, sabiendo que Él siempre
conoce lo que es mejor para cada uno de sus hijos.
ORACIÓN A SAN ANTONIO DE PADUA
Glorioso
San Antonio de Padua, fiel servidor de Dios y humilde discípulo de Jesucristo,
hoy acudimos a ti con confianza filial.
Tú que
dedicaste tu vida a anunciar el Evangelio y a socorrer a los necesitados,
intercede por nosotros ante el Señor para que vivamos una fe sincera, generosa
y llena de obras de amor.
Ayúdanos
a encontrar no solo las cosas materiales que podamos haber perdido, sino
también la paz del corazón, la esperanza en las dificultades y el camino que
nos conduce a Dios.
Protege a
nuestras familias, fortalece a quienes sufren enfermedad, soledad o necesidad,
y acompaña especialmente a quienes buscan trabajo, consuelo y orientación.
Que,
siguiendo tu ejemplo de humildad, caridad y confianza en la Providencia divina,
podamos servir a Dios con alegría y perseverancia todos los días de nuestra
vida.
SAN ANTONIO DE PADUA, AMIGO DE JESÚS
Y PROTECTOR DE LOS NECESITADOS, RUEGA POR NOSOTROS. Amén
Tu amiga
Mirtha
Villarroel de Rocha
viernes, 12 de junio de 2026
RIFA ANIVERSARIO - FUNDACIÓN CENDINI 2026
"Oración y Acción"
Querida familia de la FUNDACIÓN CENDINI Centinelas del
Divino Niño:
Con inmensa alegría nos
preparamos para celebrar dos acontecimientos muy importantes: los 26
años de vida de nuestro grupo Centinelas del Divino Niño y el primer
aniversario de la Fundación CENDINI – Centinelas del Divino Niño.
Fieles a nuestro lema, "Oración
y Acción", sabemos que la fe debe ir siempre acompañada de obras
concretas. Por ello, iniciamos nuestra RIFA ANIVERSARIO-FUNDACION
CENDINI 2026, destinada a recaudar fondos para las actividades
conmemorativas del 20 DE JULIO.
Invitamos a todos los Centinelas, amigos,
benefactores y personas de buena voluntad a colaborar mediante la DONACIÓN
DE PREMIOS, los cuales estaremos recibiendo desde este momento. Toda
contribución, grande o pequeña, será un valioso gesto de apoyo a nuestra
misión.
Asimismo, como compromiso
comunitario, CADA CENTINELA ASUMIRÁ LA VENTA MÍNIMA DE CINCO NÚMEROS DE
RIFA, demostrando que cuando trabajamos unidos podemos alcanzar
grandes metas.
Pasaremos la lista de
participantes activos y pasivos.
No olvidemos que las obras de
Dios avanzan gracias a corazones generosos y comprometidos. Hoy más que nunca
necesitamos pasar de las buenas intenciones a la acción concreta, para que
nuestro aniversario sea también una oportunidad de fortalecer nuestra labor
evangelizadora y solidaria.
¡Contamos con todos ustedes!
"Oración y
Acción al servicio de Dios y de los hermanos."
ORACIÓN Y ACCIÓN: UNA FE VIVA Y COMPROMETIDA
Oración y Acción" no es solamente un lema, es una forma de vivir la fe y una misión que
hemos asumido desde niños y que recibimos en los sacramentos. A lo largo de
estos años hemos comprendido que el cristiano está llamado a mantener una
profunda unión con Dios mediante la oración, pero también a llevar ese amor a
los demás mediante obras concretas de servicio, solidaridad y evangelización.
La
oración nos da la fuerza, la luz y la sabiduría para caminar; la acción nos
permite convertir esa fe en gestos de amor que transforman vidas. Por eso,
ambas son inseparables. Así como un ave necesita dos alas para volar, el
discípulo de Cristo necesita la oración y la acción para crecer espiritualmente
y cumplir su misión en el mundo.
La oración y las obras son como dos manos que
trabajan juntas. Con una sola mano es difícil construir; con las dos, se puede
levantar una obra hermosa. Del mismo modo, la oración fortalece el alma y las
obras hacen visible el amor de Dios en el mundo.
Cuando
oramos, Dios transforma nuestro corazón. Cuando servimos, permitimos que ese
amor llegue a los demás. Por eso, no basta con rezar si permanecemos
indiferentes ante el sufrimiento ajeno; tampoco basta con hacer obras si
olvidamos que la fuerza para perseverar viene de Dios.
Dios no
quiere almas tibias, indiferentes o conformistas. Nos llama a vivir una fe viva,
valiente y comprometida, una fe que se alimenta de la oración y se manifiesta
en las obras. No basta con decir que creemos; es necesario demostrarlo con
nuestra manera de vivir.
Muchas
veces encontramos personas que rezan mucho, pero hacen poco por los demás.
Otras realizan muchas actividades, pero han olvidado dedicar tiempo a Dios. Sin
embargo, el verdadero cristiano sabe que la oración y la acción deben caminar
siempre juntas. No hay obras cristianas sin oración, ni oración auténtica sin
obras.
La
oración nos acerca a Dios, fortalece nuestra fe y nos ayuda a descubrir su
voluntad. Las obras, en cambio, son la respuesta concreta a ese encuentro con
Él. Cuando oramos, Dios transforma nuestro corazón; cuando servimos, permitimos
que ese amor llegue a quienes nos rodean.
Jesús
mismo nos dio ejemplo. Pasaba largos momentos en oración con el Padre, pero
también recorría pueblos, consolaba a los afligidos, sanaba enfermos y ayudaba
a los necesitados. Su vida fue una perfecta unión entre oración y acción.
También
San José nos enseña este camino. En silencio escuchó a Dios, obedeció su
voluntad y trabajó incansablemente para proteger a Jesús y a María. No fue un
hombre de muchas palabras, sino de profunda fe y obras concretas.
La
tibieza espiritual aparece cuando dejamos la oración para después, cuando
esperamos que otros hagan lo que nosotros podríamos hacer o cuando nuestra fe
se queda solo en buenas intenciones. Dios nos llama a ser protagonistas, no
espectadores; a construir, servir, evangelizar y ayudar allí donde nos
encontremos.
Por eso,
preguntémonos hoy: ¿Mi oración me impulsa a servir? ¿Mis obras nacen de mi
encuentro con Dios? ¿Cumplo con las obras de misericordia? Si ambas caminan
unidas, nuestra fe será auténtica y dará frutos abundantes.
Cita bíblica
"Así también
la fe, si no tiene obras, está completamente muerta." Santiago 2,17
Frase para reflexionar
"La oración enciende el corazón; las obras
muestran la luz de esa llama. Las rodillas que se doblan para orar deben ser
los mismos pies que caminan para servir."
Oración
Señor Jesús, Sagrado
Corazón de Jesús, en este día en que la Iglesia celebra tu infinita
misericordia y tu inmenso amor por la humanidad, venimos a consagrarte nuestra
vida, nuestras familias, nuestra patria y nuestras preocupaciones.
Haz que nuestro corazón se parezca al tuyo: humilde,
generoso, compasivo y siempre dispuesto a amar. Que nunca nos conformemos con
una fe tibia o indiferente, sino que vivamos con entusiasmo nuestro compromiso
cristiano. líbranos de la tibieza espiritual. Enséñanos a unir siempre la
oración con la acción, para que nuestra fe no se quede en palabras, sino que
produzca frutos de amor, servicio y esperanza. Haznos discípulos comprometidos,
capaces de llevar tu presencia a quienes más nos necesitan. Amén.
¡Que el Señor nos
bendiga y la Virgen nos proteja!
Tu amiga
Mirtha Villarroel de Rocha
jueves, 11 de junio de 2026
¿POR QUÉ IR A MISA? "
Donde está Jesús en la Eucaristía, allí está el mayor tesoro que podemos encontrar en esta vida.
¿Por qué ir a Misa?
Hace poco conversaba con una amiga y muy poco la frecuenta, sobre la Santa
Misa.
¿Por qué no vas a
Misa? le pregunté.
Porque no
me gusta el tumulto, prefiero rezar en la casa, tengo mis santitos y además a veces no entiendo al padre, me respondió.
La conversación continuó.
¿Y dónde te sientas
cuando vas a Misa?
Atrás. No me gusta estar adelante.
Sonreí y
pensé que aquella respuesta decía mucho más de lo que parecía. A veces queremos
escuchar mejor, participar más o sentirnos más cerca de lo que ocurre en el
altar, pero nos quedamos lejos. No sólo físicamente, sino también
espiritualmente. Mi abuelita me enseñó desde los 6 años, que siempre yo me siente en el primer banco, para no distraerme con la gente que entra y le hice caso, ahora soy adulta mayor.
Mientras
hablábamos, la riqueza espiritual inmensa de la Santa Misa que ella se perdía y vino a mi memoria la hermosa canción "Pan partido para la vida del mundo, alimento
para el camino." Y le
canté sólo esta parte, bonita dijo. Y
comprendí una vez más que la razón principal para ir a Misa no es el sacerdote,
la música o la cantidad de personas que asisten. Vamos
porque allí nos espera Jesús.
Ir a Misa
los domingos no es sólo una costumbre; es una manera de santificar el Día del
Señor y responder al llamado de Dios. No porque Él necesite nuestra presencia,
sino porque nosotros necesitamos de su Palabra, de su gracia y del Pan de Vida
para fortalecer nuestra fe.
Los
frutos espirituales de la Misa acompañan nuestra vida y nos ayudan a caminar
con esperanza hacia la eternidad.
Por eso,
aunque a veces no entendamos todo, aunque haya mucha gente o nos sintamos
cansados, vale la pena acercarnos al Señor. Él sigue esperando pacientemente a
cada uno de sus hijos.
Quizás
aquella amiga me dejó una gran enseñanza: muchas
veces buscamos razones para quedarnos en casa, o en la puerta, cuando Jesús nos
está invitando a acercarnos un poco más.
No seguí preguntando, pero me quedó una reflexión
muy sencilla: que la iglesia no es
simplemente un edificio; es la casa de Dios. Allí Jesús permanece día y noche
esperando nuestra visita, nuestras alegrías, nuestras preocupaciones y nuestras
oraciones.
Por eso, al entrar
al templo, saludemos primero a Jesús Sacramentado; y al salir, no olvidemos
darle gracias. Él siempre nos espera y nunca deja de acompañarnos. Muchas veces entramos al templo distraídos,
saludamos a las personas, buscamos dónde sentarnos o conversamos con alguien,
pero olvidamos saludar al Dueño de casa. Cuando primero tendríamos que dirigir nuestra mirada y nuestro corazón a Jesús
Sacramentado, que nos espera silenciosamente en el sagrario. Y al terminar la Misa, antes de salir, también
es hermoso despedirnos del Señor y agradecerle por habernos recibido, escuchado
y alimentado con su Palabra y su presencia.
"Yo soy el pan vivo bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para
siempre" (Juan 6, 51)
La Santa
Misa es el regalo más grande que Dios dejó a su Iglesia. En ella escuchamos su
Palabra, presentamos nuestras alegrías y preocupaciones, y participamos del
sacrificio de Cristo por nuestra salvación. Ninguna oración tiene un valor
espiritual tan grande como la Eucaristía.
Muchas personas ofrecen la Santa Misa por sí mismas,
por su familia, por los enfermos, por la paz de su país o por sus seres
queridos difuntos. También existen quienes, pensando en su futuro espiritual,
solicitan que se celebren Misas por ellos incluso después de su muerte.
Y a propósito, un día les dije a mis tres hijos que, cuando el Señor me
llame a su presencia, cada uno entregue su ofrenda para la celebración de una
Misa Gregoriana por mi alma. Se trata de treinta Misas celebradas durante
treinta días consecutivos por un difunto. Esta antigua tradición recibe su
nombre de San Gregorio Magno, quien promovió esta práctica tras la muerte de un
monje llamado Justo. Es una hermosa expresión de fe en el poder de la
Eucaristía y en la misericordia de Dios.
A partir de este relato nació la piadosa costumbre de celebrar treinta
Misas sucesivas durante treinta días por un difunto, conocida desde entonces
como Misa Gregoriana. Te paso el dato.
Es una hermosa tradición de la Iglesia que expresa nuestra confianza en la
misericordia de Dios y en el poder de la Eucaristía"
"Me
dijo un sacerdote que la Santa Misa es una ayuda espiritual para vivos y
difuntos, porque nos une al sacrificio redentor de Cristo. No se trata de
acumular Misas, sino de confiar en la misericordia de Dios"
¡Nunca nos falte el deseo de encontrarnos con Jesús en la Eucaristía, Pan partido para la vida del mundo y alimento para nuestro camino!
¡Que el Señor nos
bendiga y la Virgen nos proteja!
Tu amiga
Mirtha
Villarroel de Rocha
miércoles, 10 de junio de 2026
LA ORACIÓN NO TIENE PRECIO, PERO SÍ, TIENE PODER
"Oración y Acción" no es sólo
pensar, es actuar. Es obedecer al Espíritu Santo cuando ilumina nuestro corazón
y comprender que nada se mueve sin su fuerza, su guía y su amor.
Con esa
convicción, preparamos un pequeño equipo de amplificación e invitamos a vecinas
y vecinos a rezar el Santo Rosario por Bolivia, por la difícil situación que
atraviesa nuestra patria y por todas las necesidades de nuestras familias.
Quizás no
fuimos muchos, pero sí estuvieron presentes aquellas personas a quienes Dios
tocó el corazón para responder a esta sencilla invitación. Reunidos en la
vereda de mi casa, rezamos el Santo Rosario, escuchamos música mariana y
compartimos un agradable cafecito brasileño en un ambiente de fraternidad y fe.
Muchas
veces esperamos que otros hagan algo por nuestra patria, por nuestras familias
o por nuestros problemas. Sin embargo, los cristianos tenemos un arma poderosa
que está al alcance de todos: LA ORACIÓN.
No es sólo
pensar. No es sólo preocuparnos. Es actuar desde la fe. Es obedecer al Espíritu
Santo cuando inspira nuestro corazón y nos impulsa a hacer algo por los demás.
Porque nada se mueve sin la gracia de Dios y nada es imposible para quien
confía en Él.
Estamos
convencidos de que nuestro rosario fue fecundo. Sentimos la presencia amorosa
de la Santísima Virgen María acompañándonos y presentando nuestras intenciones
ante su Hijo Jesús.
Por eso queremos invitar especialmente a
nuestros vecinos más cercanos y a todas las personas de buena voluntad a unirse
a este encuentro de fe. No se necesita experiencia ni preparación especial;
solo un corazón dispuesto a regalar treinta minutos a Dios y a su Madre
Santísima. Vengamos a poner en sus manos nuestras preocupaciones, nuestros
sueños, nuestras familias y el futuro de nuestra querida Bolivia. La oración no
tiene precio, pero tiene el poder de transformar corazones, fortalecer la
esperanza y unirnos como comunidad.
Bolivia necesita
oración. Las familias necesitan oración. Los enfermos necesitan oración.
Nosotros necesitamos oración.
La oración no cambia a Dios; la oración nos cambia a nosotros y abre caminos para que Dios actúe.
Después
de nuestro rezo del Santo Rosario, visitaron el RINCÓN DE FE de la Fundación CENDINI –
Centinelas del Divino Niño, un
espacio de evangelización donde compartimos imágenes, rosarios, oraciones y
diversos elementos de devoción. Quienes realizan un aporte solidario para
sostener nuestras obras pueden llevar consigo aquello que fortalezca su vida
espiritual, convirtiéndose en colaboradores de esta misión de Oración y Acción
También
queremos invitar a toda la comunidad a visitar el RINCÓN DE FE DE LA FUNDACIÓN
CENDINI – CENTINELAS DEL DIVINO NIÑO, un
pequeño espacio espiritual creado con mucho amor para fortalecer nuestra fe y
acercarnos más a Dios.
Aquí
podrán encontrar muchas imágenes religiosas entre ellas la imagen de San José
Dormido, incluye una cajita de intenciones, donde pondrás tu cartita para depositar en las manos de Dios nuestras
peticiones, preocupaciones y agradecimientos, siguiendo el ejemplo de confianza
y abandono de San José. Más el Rosario de San José en físico de ocho misterios, con siete cuentas en cada uno de
ellos
y su guía de oración, tenemos estampas,
oraciones y diversos artículos de devoción que nos ayudan a mantener viva la
presencia de Dios en nuestros hogares. Más que un lugar para adquirir objetos
religiosos, es un espacio de encuentro, reflexión y evangelización, donde cada
aporte solidario se transforma en ayuda para las obras de servicio que realiza
nuestra Fundación.
Las
puertas están abiertas para todos. Vengan a conocer este rincón de esperanza, a
elevar una oración, a compartir un momento de paz y a convertirse en parte de
esta hermosa misión de Oración y Acción.
Porque
cuando fortalecemos nuestra fe, también fortalecemos nuestra comunidad.
Los
esperamos en nuestro próximo Santo Rosario.
Fundación CENDINI – Centinelas del Divino Niño
Frase del día
La Virgen nos
espera. San José nos acompaña. Y el Señor sigue obrando maravillas allí donde
dos o más se reúnen para orar con fe.
¡Que el Señor nos
bendiga y la Virgen nos proteja!
Tu amiga
Mirtha
Villarroel de Rocha
martes, 9 de junio de 2026
EL ROSARIO: UNA ESCUELA DE CONTEMPLACIÓN Y UNA FUERZA PARA BOLIVIA
Queridas
amigas y queridos amigos, este Rosario llega hasta sus hogares a través de los
medios digitales. Los invitamos a no rezarlo solos si les es posible. Reúnan a
su familia, aunque sean dos o tres personas, y dediquen unos minutos a Dios y a
la Virgen María.
Si no pueden unirse a través de Zoom y formar parte de esta gran cadena de oración que nos une en la fe, aun estando a la distancia, elijan una hora apropiada durante el día y recen el Rosario en su hogar por Bolivia, por sus familias y por sus necesidades.
"Una familia que reza unida
permanece unida, y un pueblo que ora nunca pierde la esperanza."
Hoy más
que nunca Bolivia necesita oración. Que cada hogar se convierta en un pequeño
santuario donde la familia se reúna para pedir, agradecer y confiar en Dios por
intercesión de la Santísima Virgen María. Hoy nos reunimos para rezar el Santo
Rosario por nuestra querida Bolivia. Vivimos tiempos de incertidumbre,
preocupación y dificultades que afectan a muchas familias. Por eso acudimos a
nuestra Madre María, confiando en su poderosa intercesión.
Que cada
Avemaría sea una súplica por la paz, la unidad, el trabajo, la salud y el
bienestar de nuestro pueblo. Pongamos en las manos de la Virgen a nuestras
autoridades, a las familias, a los enfermos, a los jóvenes y a todos aquellos
que sufren.
Con fe y esperanza, iniciemos este Santo Rosario por
Bolivia, seguros de que Dios escucha la oración de sus hijos.
Hoy es
martes y nos toca rezar los MISTERIOS DOLOROSOS
Primer Misterio Doloroso
La oración de Jesús en el Huerto. (Lc 22,42)
Pidamos la gracia de confiar en la
voluntad de Dios en los momentos de angustia y prueba.
Segundo
Misterio Doloroso
La flagelación del Señor (Juan
19, 1)
Oremos por quienes sufren enfermedades físicas, emocionales
y espirituales.
Tercer
Misterio Doloroso
La coronación de espinas (Mateo
27, 28)
Pidamos
por quienes son humillados, perseguidos o víctimas de la injusticia.
Cuarto
Misterio Doloroso
Jesús carga con la cruz camino al
Calvario (Jn 19,17)
Oremos por las familias que llevan pesadas cruces y
por quienes han perdido la esperanza.
Quinto
Misterio Doloroso
La crucifixión y muerte de
Nuestro Señor Jesucristo (Lc 23,36)
Pidamos por la paz en Bolivia, por la reconciliación entre los bolivianos y por la conversión de nuestros corazones. unida, y un pueblo que ora nunca pierde la esperanza."
Muchas personas dicen: "El Rosario es muy largo", "me da sueño", "me distraigo", "no tengo tiempo". Y es verdad que, en ocasiones, el cansancio del día, las preocupaciones y las ocupaciones nos hacen difícil perseverar en la oración.
Cuando
más cansados, preocupados o desanimados nos sentimos, más necesitamos acercarnos
a Dios por medio de la oración. San Juan Pablo II enseñaba que el Rosario es
una verdadera escuela de contemplación, donde aprendemos a mirar la vida con
los ojos de María y a confiar en Dios aun en medio de las dificultades.
Hoy
Bolivia atraviesa tiempos difíciles y muchas familias viven con incertidumbre y
preocupación. Por eso, más que nunca necesitamos unirnos en oración. El Rosario
no es una repetición de palabras, sino un encuentro con Jesús de la mano de
María, que fortalece nuestra fe, renueva nuestra esperanza y nos ayuda a
encontrar paz.
Aunque
nos distraigamos o sintamos cansancio, sigamos rezando con perseverancia. Que
la Virgen María acompañe a nuestra querida Bolivia y nos guíe por caminos de
paz, diálogo, justicia y esperanza.
Si alguna
vez te distraes, vuelve a comenzar. Si te da sueño, sigue rezando. Si sientes
que no puedes terminarlo, ofrece, aunque sea una parte. Lo importante no es
rezar perfectamente, sino rezar con amor y perseverancia.
Hoy más
que nunca Bolivia necesita personas que oren. Necesita madres, padres, jóvenes,
abuelos y niños que levanten sus ojos al cielo y pidan la ayuda de Dios. Quizá
no podamos resolver todos los problemas del país, pero sí podemos hacer algo
grande: unir nuestras voces en oración.
Que la
Virgen María tome de la mano a nuestra querida Bolivia y nos enseñe a caminar
por senderos de paz, diálogo, justicia y esperanza.
Quien
reza el Rosario no pierde el tiempo; invierte su tiempo en lo eterno. "Bolivia necesita nuestras manos para trabajar,
nuestra inteligencia para construir, pero también nuestras rodillas para
orar."
Si mi
pueblo, sobre el cual se invoca mi Nombre, se humilla, ora, me busca y se
convierte de sus malos caminos, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré sus
pecados y sanaré su tierra." 2 Crónicas 7, 14
¡Que el Señor nos
bendiga y la Virgen nos proteja!
Tu amiga
Mirtha
Villarroel de Rocha
lunes, 8 de junio de 2026
COMO BOLIVIANA, TAMBIÉN QUIERO EXPRESAR MI OPINIÓN
No soy ajena
a los acontecimientos que ocurren hoy en nuestro país y como ciudadana, madre,
abuela y boliviana preocupada por el futuro de nuestra amada Bolivia, creo que todos
tenemos el derecho de reflexionar y expresar nuestra opinión cuando la nación atraviesa momentos difíciles.
¿Qué es una medida de excepción?
Es una
facultad extraordinaria que la Constitución permite aplicar en situaciones
graves que ponen en riesgo el orden, la seguridad o el normal funcionamiento
del país. Sin embargo, aun en estas circunstancias, deben respetarse los
derechos fundamentales de las personas.
¿Conviene o no una medida de excepción en Bolivia?
Considero que
una medida de excepción puede ser útil si su único propósito es garantizar el
abastecimiento de alimentos, combustible, medicamentos y proteger a la
población en momentos de grave crisis. Sin embargo, también implica riesgos,
pues puede aumentar la tensión social y restringir temporalmente algunas
libertades.
Por sí sola,
una medida de excepción no resolverá los problemas económicos, políticos y
sociales que vive Bolivia. La verdadera solución pasa por el diálogo sincero,
la responsabilidad de los actores políticos y la búsqueda de acuerdos que
permitan devolver la estabilidad al país.
Como ciudadana de a pie, veo que una medida de excepción puede tener tanto beneficios como desventajas.
Más allá de
las posiciones políticas, Bolivia necesita diálogo, serenidad y
responsabilidad. Una medida de excepción puede ayudar en una emergencia, pero
la solución duradera solo será posible mediante acuerdos, respeto y trabajo
conjunto por el bienestar de todos los bolivianos.
Beneficios
• Permitir el
libre tránsito de alimentos, combustible y medicamentos.
• Restablecer
el orden público y evitar hechos de violencia.
• Garantizar
el funcionamiento de hospitales, transporte y servicios esenciales.
• Evitar que
la crisis paralice completamente al país.
Desventajas
• Puede
restringir temporalmente algunas libertades y derechos.
• Existe el
riesgo de incrementar la tensión y la confrontación social.
• Puede ser
interpretada por algunos sectores como una medida de represión.
• No resuelve
por sí sola los problemas económicos, políticos y sociales que originaron la
crisis.
Bolivia necesita paz, unidad y soluciones que beneficien a todos los bolivianos.
Una medida de excepción: ¿podría
poner en riesgo el mandato presidencial?
Si la medida
se aplica dentro de los límites constitucionales, de manera temporal,
proporcional y con supervisión institucional, no pone en riesgo automáticamente
su mandato; incluso podría fortalecer la percepción de autoridad si contribuye
a restablecer el orden y proteger a la población.
Una reflexión ciudadana podría ser:
"La
medida de excepción no es buena ni mala por sí misma; todo depende de las
razones que la motivan, de la forma en que se aplica y del respeto a la
Constitución. Cuando se utiliza para proteger al pueblo y restablecer la paz,
puede ser una herramienta legítima. Cuando se usa para restringir libertades o
concentrar poder, puede generar graves consecuencias para la democracia y para
quien la decreta."
Una medida de
excepción puede ser una herramienta temporal para enfrentar una emergencia,
pero no debe reemplazar el diálogo, la concertación y la búsqueda de soluciones
de fondo. Bolivia necesita recuperar la paz, el respeto mutuo y la capacidad de
construir acuerdos pensando en el bien común.
Que Dios
ilumine a nuestras autoridades y a todos los bolivianos para encontrar caminos
de unidad y esperanza.
Tu amiga
Mirtha
Villarroel de Rocha
domingo, 7 de junio de 2026
NOVENA A SAN JOSÉ DORMIDO
DÍA 9: Confiar en Dios cuando todo parece imposible
Señal de la Cruz
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos
líbranos, Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén.
Bienvenidos
al noveno y último día de nuestra Novena a San José Dormido. Hoy queremos dar
gracias a Dios por habernos permitido recorrer juntos este camino de oración,
confianza y esperanza. Agradecemos a cada persona que, desde su hogar, su
trabajo, el hospital o cualquier lugar, se unió a esta novena presentando sus
necesidades, preocupaciones y agradecimientos al Señor por intercesión de San
José.
Quizás
algunas peticiones ya han sido escuchadas y otras aún esperan respuesta. Pero
esta novena nos ha recordado que Dios nunca abandona a sus hijos y que, aun
cuando todo parezca difícil o imposible, Él continúa obrando en silencio.
Hoy
ponemos nuevamente nuestras vidas, nuestras familias, nuestra querida Bolivia y
todas las intenciones depositadas durante estos nueve días bajo la protección
de San José Dormido, confiando plenamente en la voluntad y en el amor de Dios.
Oración Inicial
Bienvenidos
al noveno y último día de nuestra Novena a San José Dormido. Damos gracias a
Dios y a cada uno de ustedes por haber perseverado en este camino de oración.
Durante estos días hemos aprendido a confiar más en el Señor, a entregarle
nuestras preocupaciones y a descansar en su Providencia.
Quizás
algunas de nuestras peticiones aún no tienen respuesta, pero hoy recordamos que
Dios siempre escucha y actúa en el momento oportuno. San José nos enseña que la
fe verdadera consiste en confiar incluso cuando todo parece imposible.
Cita Bíblica
"Porque para
Dios nada hay imposible." Lucas 1, 37
Reflexión
Muchas
veces llegamos a situaciones que parecen no tener solución. Problemas
familiares, enfermedades, dificultades económicas, preocupaciones por los hijos
o incertidumbres sobre el futuro pueden hacernos perder la esperanza.
Sin
embargo, la historia de la salvación está llena de personas que confiaron cuando
todo parecía perdido. También San José enfrentó situaciones que humanamente
parecían imposibles, pero eligió creer en Dios y obedecer su voluntad.
Cuando
depositamos nuestras preocupaciones en las manos del Señor, descubrimos que Él
puede abrir caminos donde no los vemos y realizar maravillas donde creemos que
ya no existe solución. La confianza no elimina las dificultades, pero nos
permite atravesarlas con paz y esperanza.
Peticiones
Respondemos: San José Dormido, ruega por nosotros.
Por la
Iglesia, el Papa, los obispos, sacerdotes y religiosos.
Por
nuestra querida Bolivia, para que reine la paz, la unidad y la justicia.
Por
nuestras familias, para que permanezcan unidas en el amor de Dios.
Por los
enfermos, los ancianos y quienes sufren soledad o abandono.
Por
quienes buscan trabajo y atraviesan dificultades económicas.
Por todas
las intenciones escritas y depositadas durante esta novena.
Por
quienes participaron de esta novena y por sus seres queridos.
Oración a San José Dormido
San José
Dormido, hoy concluimos esta novena confiando plenamente en tu poderosa
intercesión. Tú que descansabas en Dios mientras Él obraba maravillas, recibe
nuestras preocupaciones, sueños, proyectos y necesidades.
Presenta
al Señor cada una de nuestras peticiones, especialmente aquellas que parecen
imposibles de alcanzar. Enséñanos a confiar, a esperar y a permanecer firmes en
la fe, aun en medio de las pruebas.
Protege a
nuestras familias, acompaña a nuestra patria Bolivia y ayúdanos a vivir siempre
bajo la voluntad de Dios. Amén.
Jaculatoria
San
José Dormido, custodio fiel de Jesús y María, enséñanos a confiar plenamente en
Dios.
Frase del Día
"Cuando ponemos nuestras
preocupaciones en las manos de Dios, el corazón descansa y la esperanza
renace."
Oración Final
Señor, gracias
por estos nueve días de encuentro contigo. Gracias por escuchar nuestras
súplicas y sostenernos en cada momento de nuestra vida. Que la devoción a San
José Dormido continúe fortaleciendo nuestra fe y nuestra confianza en tu
Providencia.
Te
pedimos que bendigas a cada persona que participó en esta novena, a sus
familias y a todos aquellos por quienes hemos orado. Que nunca nos falte la
esperanza y que aprendamos a abandonarnos siempre en tus manos. Por Jesucristo
nuestro Señor. Amén.
Despedida
Agradecemos
de corazón a todos quienes nos acompañaron durante esta Novena a San José
Dormido. Que esta experiencia de oración no termine hoy, sino que continúe
dando frutos de fe, paz y confianza en nuestros hogares.
San José Dormido,
ruega por nosotros. Amén.
"Si desea
continuar esta devoción en familia, puede encontrar material de apoyo de San
José Dormido en el Rincón de Fe de la Fundación CENDINI – Centinelas del Divino
Niño.” Tarija-Bolivia
Tu amiga
Mirtha Villarroel de Rocha
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