EL ROSARIO: UNA ESCUELA DE CONTEMPLACIÓN Y UNA FUERZA PARA BOLIVIA

Queridas amigas y queridos amigos, este Rosario llega hasta sus hogares a través de los medios digitales. Los invitamos a no rezarlo solos si les es posible. Reúnan a su familia, aunque sean dos o tres personas, y dediquen unos minutos a Dios y a la Virgen María.

Si no pueden unirse a través de Zoom y formar parte de esta gran cadena de oración que nos une en la fe, aun estando a la distancia, elijan una hora apropiada durante el día y recen el Rosario en su hogar por Bolivia, por sus familias y por sus necesidades. 

"Una familia que reza unida permanece unida, y un pueblo que ora nunca pierde la esperanza."

Hoy más que nunca Bolivia necesita oración. Que cada hogar se convierta en un pequeño santuario donde la familia se reúna para pedir, agradecer y confiar en Dios por intercesión de la Santísima Virgen María. Hoy nos reunimos para rezar el Santo Rosario por nuestra querida Bolivia. Vivimos tiempos de incertidumbre, preocupación y dificultades que afectan a muchas familias. Por eso acudimos a nuestra Madre María, confiando en su poderosa intercesión.

Que cada Avemaría sea una súplica por la paz, la unidad, el trabajo, la salud y el bienestar de nuestro pueblo. Pongamos en las manos de la Virgen a nuestras autoridades, a las familias, a los enfermos, a los jóvenes y a todos aquellos que sufren.

Con fe y esperanza, iniciemos este Santo Rosario por Bolivia, seguros de que Dios escucha la oración de sus hijos.

Hoy es martes y nos toca rezar los MISTERIOS DOLOROSOS

Primer Misterio Doloroso

La oración de Jesús en el Huerto. (Lc 22,42)

 Pidamos la gracia de confiar en la voluntad de Dios en los momentos de angustia y prueba.

 

Segundo Misterio Doloroso

La flagelación del Señor (Juan 19, 1)

Oremos por quienes sufren enfermedades físicas, emocionales y espirituales.

 

Tercer Misterio Doloroso

La coronación de espinas (Mateo 27, 28)

Pidamos por quienes son humillados, perseguidos o víctimas de la injusticia.

 

Cuarto Misterio Doloroso

Jesús carga con la cruz camino al Calvario (Jn 19,17)

Oremos por las familias que llevan pesadas cruces y por quienes han perdido la esperanza.

 

Quinto Misterio Doloroso

La crucifixión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo (Lc 23,36)

Pidamos por la paz en Bolivia, por la reconciliación entre los bolivianos y por la conversión de nuestros corazones. unida, y un pueblo que ora nunca pierde la esperanza."


Muchas personas dicen: "El Rosario es muy largo", "me da sueño", "me distraigo", "no tengo tiempo". Y es verdad que, en ocasiones, el cansancio del día, las preocupaciones y las ocupaciones nos hacen difícil perseverar en la oración.

Cuando más cansados, preocupados o desanimados nos sentimos, más necesitamos acercarnos a Dios por medio de la oración. San Juan Pablo II enseñaba que el Rosario es una verdadera escuela de contemplación, donde aprendemos a mirar la vida con los ojos de María y a confiar en Dios aun en medio de las dificultades.

Hoy Bolivia atraviesa tiempos difíciles y muchas familias viven con incertidumbre y preocupación. Por eso, más que nunca necesitamos unirnos en oración. El Rosario no es una repetición de palabras, sino un encuentro con Jesús de la mano de María, que fortalece nuestra fe, renueva nuestra esperanza y nos ayuda a encontrar paz.

Aunque nos distraigamos o sintamos cansancio, sigamos rezando con perseverancia. Que la Virgen María acompañe a nuestra querida Bolivia y nos guíe por caminos de paz, diálogo, justicia y esperanza.

Si alguna vez te distraes, vuelve a comenzar. Si te da sueño, sigue rezando. Si sientes que no puedes terminarlo, ofrece, aunque sea una parte. Lo importante no es rezar perfectamente, sino rezar con amor y perseverancia.

Hoy más que nunca Bolivia necesita personas que oren. Necesita madres, padres, jóvenes, abuelos y niños que levanten sus ojos al cielo y pidan la ayuda de Dios. Quizá no podamos resolver todos los problemas del país, pero sí podemos hacer algo grande: unir nuestras voces en oración.

Que la Virgen María tome de la mano a nuestra querida Bolivia y nos enseñe a caminar por senderos de paz, diálogo, justicia y esperanza.

Quien reza el Rosario no pierde el tiempo; invierte su tiempo en lo eterno. "Bolivia necesita nuestras manos para trabajar, nuestra inteligencia para construir, pero también nuestras rodillas para orar."

Si mi pueblo, sobre el cual se invoca mi Nombre, se humilla, ora, me busca y se convierte de sus malos caminos, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra." 2 Crónicas 7, 14

¡Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

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