BOLIVIA, BAJO EL GRITO DE GUERRA DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL
¿QUIÉN COMO DIOS? ¡NADIE COMO DIOS!
Bolivia atraviesa un tiempo
decisivo, un punto de inflexión entre la oscuridad y la esperanza. Nuestro
pueblo, forjado en la fe y la lucha, clama por justicia, verdad y libertad. Hoy
más que nunca, necesitamos volver la mirada a Dios, fuente de toda autoridad, y
pedir la intercesión del Príncipe de la Milicia Celestial, San Miguel Arcángel,
para que proteja a nuestra nación y a la nueva autoridad que asume el mandato
del pueblo.
Que su espada espiritual
defienda los valores que nos sostienen como nación, que su luz disipe las
tinieblas del mal, y que su grito eterno ¿Quién como Dios?
resuene en el corazón de cada boliviano como emblema de fe, coraje y unidad.
Proclamación
Hoy proclamamos que
Bolivia pertenece a Dios.
Que ninguna fuerza del mal,
ideología o mentira podrá someter a un pueblo que camina en la verdad y en la
justicia.
Que el grito de San Miguel
Arcángel sea el estandarte de esta nueva etapa de nuestra historia.
¿QUIÉN COMO DIOS? NINGUNO. Porque solo Él es Señor de
los pueblos y de los destinos.
Invocamos a San Miguel
Arcángel, vencedor del dragón, guardián de los cielos, para que descienda con
su luz sobre nuestra patria Bolivia.
Que defienda nuestras
instituciones, nuestros hogares, nuestras familias y a cada boliviano de la
confusión, la división y el engaño.
Que su presencia celestial
rodee y fortalezca al nuevo Presidente de Bolivia, dándole sabiduría, fortaleza
y discernimiento para gobernar con verdad y justicia.
Que su espada divina corte
toda cadena de corrupción, opresión y mentira que intenta someter al espíritu
libre de nuestra nación.
ORACIÓN POR BOLIVIA Y SU NUEVA AUTORIDAD
San Miguel Arcángel, príncipe de la milicia
celestial,
defiende a Bolivia en esta batalla espiritual.
Sé escudo y guía del Presidente que hoy recibe el
mandato del pueblo;
líbralo de toda influencia del mal, de la tentación
del poder y de la corrupción.
Cúbrelo con tu luz, para que gobierne con justicia,
con la mirada puesta en el cielo y los pies firmes
sobre esta tierra bendita.
Que tu grito santo y de guerra ¿Quién como Dios? resuene en su mente y en su corazón cada día de su
mandato, recordándole que la verdadera autoridad nace del servicio y del amor
al prójimo. AMÉN.
Que el estandarte de San
Miguel Arcángel ondee junto a la bandera tricolor, nuestro escudo nacional como
símbolos de un pueblo que no se rinde ante la oscuridad.
Que Bolivia renazca bajo la
mirada de Dios, con la fuerza de sus hijos que oran, trabajan y aman su patria.
Y que, cada vez que las sombras
intenten volver, se escuche en el cielo y en la tierra el grito eterno de
victoria:
¿QUIÉN COMO DIOS?! ¡NADIE COMO
DIOS!.
¡BOLIVIA DE PIE, BAJO EL MANTO DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL!
“La justicia del hombre honrado allana su
camino, pero el malvado cae por su propia maldad. La justicia de los buenos los
libra, pero los traidores quedan presos en su ambición.” Proverbios 11, 5-6
¡QUE EL SEÑOR NOS BENDIGA Y
LA VIRGEN NOS PROTEJA!
Boliviana que ama a su Patria Bolivia
Mirtha Villarroel de Rocha
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