RECORDEMOS A NUESTRO ÁNGEL DE LA GUARDA, A NUESTRO ÁNGEL CUSTODIO.
Cuando de pequeños comenzábamos a hablar, nos
enseñaron a rezar al ÁNGEL DE LA GUARDA o al ÁNGEL CUSTODIO, para referirnos al
mismo ser celestial. Siempre recuerdo (como si fuera ayer) a mi madre y a mi abuelita,
que nos hacían hincar con las manecitas juntas, bien concentrados rezando al Ángel
de la Guarda. Ellas siempre decían, no
hay que olvidar de rezar a tu ÁNGEL CUSTODIO. ¿Recuerdas la oración? Es una de
las oraciones más conocidas.
“Ángel de mi Guarda, sé mi dulce compañía no
me desampares ni de noche ni de día, hasta que descanse en los brazos de Jesús, José y María”. Amén.
La enseñanza de esta oración es una tradición valiosa que se ha transmitido de generación en generación en muchas familias católicas y ha dejado una impresión duradera en la vida espiritual de las personas, muchas continúan rezando al ángel de la guarda a lo largo de su vida como una práctica de devoción y como una forma de mantener viva su fe en la protección divina.
Esta enseñanza es una tradición católica y una forma de inculcar sobre la protección y la guía divina en la vida cotidiana de las niñas y niños desde una edad temprana y ahora, lo enseñamos a los hijos y a los nietos. Y es un hermoso recordatorio de la presencia de un ser celestial que cuida y vela por nuestra seguridad espiritual y física.
Los ángeles custodios son seres espirituales que tienen
la tarea de proteger y guiar a las personas a lo largo de sus vidas. Cada
persona tiene asignado un ángel custodio desde el momento de su nacimiento para
velar por su seguridad y bienestar espiritual.
El Día de los Ángeles Custodios se celebra
en la Iglesia Católica el 2 de octubre de cada año. En esta fecha,
se rinde homenaje y se realiza una oración especial en honor a estos ángeles
que se consideran protectores individuales de las personas.
En la fe cristiana, se reconoce la existencia de
ángeles como seres espirituales creados por Dios. Los ángeles desempeñan un
papel significativo en la Biblia, y se mencionan en varias ocasiones como
mensajeros divinos y servidores de Dios. En el cristianismo, los ángeles se
consideran seres que actúan de acuerdo con la voluntad divina de Dios y
desempeñan diversas funciones, como mensajeros, protectores y guías.
Para los católicos el ángel de la guarda o ángel custodio,
desempeña varios papeles importantes en la vida de una persona. Estos roles
incluyen:
Protección: El ángel
custodio tiene la tarea de proteger a la persona de los peligros espirituales y
físicos. Se cree que interviene en situaciones peligrosas para evitar daños o
accidentes siempre que sea acorde con la voluntad divina.
Guía espiritual: El ángel
custodio está ahí para guiar a la persona en su vida espiritual. Ayuda a la
persona a tomar decisiones morales y espirituales adecuadas y a crecer en su
relación con Dios.
Inspiración y discernimiento: Se cree que el
ángel custodio puede inspirar pensamientos, ideas y sentimientos que son
coherentes con la voluntad de Dios. Ayuda a la persona en su camino espiritual
y en la toma de decisiones.
Acompañamiento: El ángel custodio
está siempre presente, acompañando a la persona a lo largo de su vida. Se dice
que nunca abandona a la persona y siempre está listo para ayudar y asistir.
Intercesión: El ángel
custodio puede interceder ante Dios en nombre de la persona, ofreciendo oraciones
y peticiones por su bienestar espiritual y físico.
Registro de acciones: Según la
tradición católica, el ángel custodio lleva un registro de las acciones y
decisiones de la persona a lo largo de su vida, lo que se considera importante
en el juicio final.
Pero hay que tener en cuenta que reconocer o rezar a
los ángeles custodios corresponde a la tradición católica y no es compartida
por todas las religiones cristianas ni por otras tradiciones religiosas. Cada
religión y corriente de pensamiento espiritual puede tener sus propias
creencias sobre la existencia y el papel de los ángeles, y estas creencias
pueden variar significativamente.
No olvidemos
retomar la Oración a nuestro Ángel de la Guarda o Ángel custodio.
¡Que
el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja!
Tu
amiga
Mirtha
Villarroel de Rocha
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