LA ORACIÓN TIENE TRES CARACTERÍSTICAS: LA HUMILDAD, LA CONSTANCIA Y LA SÚPLICA CONFIADA.
DIOS SIEMPRE NOS ESCUCHA. “LLAMAD Y SE OS ABRIRÁ”,“PEDID Y RECIBIRÉIS” “BUSCAD Y HALLARÉIS”, .
La oración es un
acto de comunicación con lo divino o espiritual, y se considera una práctica
espiritual importante en nuestra religión católicas muchas religiones y
creencias. Las tres características de la oración, como loa humildad, la
constancia y la súplica confiada, son importantes para la práctica de la
oración. Te doy una explicación más detallada de cada una de ellas:
Humildad: La oración implica reconocer la propia limitación y la dependencia de
un ser superior, Dios. Reconocer que somos seres finitos y que necesitamos
ayuda, guía o apoyo omnipotente. La humildad en la oración se manifiesta en la
actitud de reverencia y sumisión ante lo celestial, reconociendo que no somos
los controladores absolutos de nuestras vidas, es Dios quien tiene el control de nuestra existencia.
Constancia: Es la oración que significa que no debemos orar solo en momentos de
necesidad extrema, sino que debemos mantener una relación continua con lo eterno.
La constancia implica orar regularmente, incluso en tiempos de prosperidad,
agradeciendo y expresando gratitud. La oración constante puede ayudar a
fortalecer la unión espiritual y a mantenernos enfocados en nuestros valores y
creencias a lo largo de la vida.
Súplica confiada: La súplica confiada se refiere a la confianza en que nuestras
peticiones serán escuchadas y consideradas por el Todopoderoso. Esto enlaza
tener fe en la respuesta a la oración, ya sea que obtengamos lo que pedimos de
la manera que esperamos o que recibamos la ayuda que necesitamos de alguna otra
manera que pueda ser más beneficiosa para nosotros. La súplica confiada está
basada en la bondad y la sabiduría de lo divino.
Dios siempre nos escucha y que "llamad y se os abrirá, pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, " refleja la creencia de que la oración es una forma efectiva de buscar guía, ayuda o consuelo celestial. Esta creencia es común en muchas religiones y representa la confianza en la respuesta amorosa de lo divino a nuestras peticiones y súplicas.
Llamad y se os abrirá: Este principio
nos alienta a dar el primer paso en la relación con Dios. Nos invita a
comunicarnos, a establecer un diálogo con ÉL a través de la oración. La idea
detrás de esto, es que cuando buscamos un vínculo con lo Supremo de manera
sincera, las puertas de lo espiritual se abren para nosotros. Esta llamada
puede ser un acto de humildad y reconocimiento de nuestra necesidad de guía y
apoyo divino.
Pedid y recibiréis: Esta declaración implica que cuando hacemos peticiones y súplicas con fe y confianza, estamos abiertos a recibir ayuda y bendiciones divinas. No se trata solo de pedir cosas materiales, sino también de pedir sabiduría, fuerza, consuelo, discernimiento o comprensión espiritual. La fe en que nuestras peticiones serán respondidas es un testimonio de nuestra relación con Dios y de la confianza en la benevolencia de nuestro Ser Supremo.
Buscad y hallaréis: Esta parte
enfatiza la importancia de la búsqueda activa y la exploración espiritual. No
se trata solo de hacer una solicitud y esperar pasivamente. En lugar de eso, se
nos anima a buscar, investigar y profundizar en nuestra vida. Al buscar con
sinceridad, se nos promete que encontraremos respuestas, guía y comprensión en
nuestro camino espiritual.
Dios siempre nos escucha, en su compasión está atento a nuestras palabras, pensamientos y necesidades. Trae consigo una sensación de consuelo y seguridad, ya que nos hace sentir que no estamos solos en nuestras luchas y alegrías, y que siempre hay alguien dispuesto a escucharnos.
¡Que
el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja!
Tu amiga
Mirtha
Villarroel de Rocha
No hay comentarios:
Publicar un comentario