REPASEMOS EL CATECISMO CRISTIANO.
Los pecados capitales son una lista de vicios o comportamientos considerados moralmente destructivos según la tradición cristiana. Estos pecados capitales son:
Soberbia: Es el exceso de amor propio y la arrogancia
desmedida. Es considerado el pecado más grave, ya que se opone directamente a
la humildad.
Avaricia: Es el deseo excesivo de poseer riquezas
materiales y acumular bienes sin medida ni necesidad, mostrando falta de
generosidad.
Envidia: Es el resentimiento o tristeza ante el bien
ajeno, deseando tener lo que otros tienen y experimentando descontento por su
propia situación.
Ira: Es la explosión de cólera, violencia o furia,
perdiendo el control emocional y actuando de manera destructiva o agresiva.
Pereza: Es la negligencia, la falta de interés o el
desgano frente al trabajo, las responsabilidades y el esfuerzo necesario para
lograr metas.
Gula: Es el deseo insaciable de comida o bebida en
exceso, revelando falta de moderación y control en los placeres relacionados
con la alimentación.
Lujuria: Es el deseo sexual desordenado y la búsqueda
de placeres carnales sin restricciones ni respeto hacia el otro, mostrando
falta de castidad y moderación en este ámbito.
Estos pecados capitales se consideran raíces de otros
pecados y vicios, y suelen ser presentados como obstáculos en el camino hacia
una vida virtuosa y en armonía con los principios éticos y religiosos.
“Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja”
Tu amiga
Mirtha Villarroel de Rocha
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