MUCHAS PERSONAS SUFREN POR VIVIR EN SOLEDAD…
Te comparto alguna de mis vivencias.
Visito a una amiga con discapacidad, y cada noche hablo con ella por fijo, que vive en
soledad, no tiene familia, o si la tiene, no la visitan, la única hermana que
siempre vivió con ella murió durante la pandemia con coronavirus, su vida es triste, y sólo
llora, no ha salido del duelo, el apoyo emocional que puedo darle es escuchar
sus preocupaciones, su llanto de desafíos, del cual no ha podido salir aun y expresa tristemente sus sentimientos.
Me pongo a pensar que podemos
ser una fuente de consuelo para ella, brindándole una voz amiga y una presencia
tranquilizadora. Está en espera de una cirugía para que le coloquen una prótesis
en la rodilla. Cuánta gente hay en esta situación y qué hacemos por ellas. Creo que no mucho.
Lamentablemente no se deja ayudar está encerrada en su soledad.
Y es comprensible que mi amiga
se sienta atrapada en su soledad y en su duelo. Lo que mantengo con ella es la
comunicación.
Es posible que tome tiempo
para que ella se sienta cómoda aceptando ayuda, mantengo la oferta abierta para
que ella sepa que hay personas que se preocupan por ella y están dispuestas a
ayudarla en cualquier momento.
Lamentablemente, hay muchas
personas en todo el mundo que se encuentran en situaciones similares a la de mi
amiga, especialmente en tiempos de pandemia ha sido muy doloroso. Ese aislamiento fue muy difícil de sobrellevar, especialmente cuando no se
tiene un apoyo cercano.
Hay varias cosas que se pueden
hacer para ayudar a personas en estas situaciones. Sin embargo, es importante seguir ofreciéndole
el apoyo y mantener la comunicación con ella.
Ofrecí la ayuda para hacer las
tareas prácticas, como hacerle las compras, llevarla al médico o acompañarla en
actividades que le gusten, pero no acepta. Le mando mensajes de texto, la llamo
seguido para ver cómo está, buscando un poco su bienestar emocional.
Le hice conocer que hay
organizaciones y grupos comunitarios que se enfocan en brindar apoyo a personas
mayores o discapacitadas que se encuentran en situaciones de soledad y
aislamiento. Está pensando.
Si tienes un contacto con este
tipo de personas, no te rindas en tu esfuerzo por ayudar a tu amiga o tu amigo.
Continúa siendo un apoyo constante y una fuente de consuelo para ellos, y trata
de ser paciente y comprensivo (a) en todo momento. Se precisa mucha empatía y
solidaridad.
A veces, escuchar a alguien que no sea un
amigo cercano o familiar puede hacer una gran diferencia y motivar a la persona
a buscar ayuda profesional o a aceptar la ayuda práctica que se le ofrece.
Recordemos que la soledad no
es una condición permanente y existen muchas formas de buscar apoyo y conexión
con otros. Algunas personas encuentran consuelo en actividades como hacer
voluntariado, unirse a grupos de interés común, practicar deportes o hobbies,
asistir a eventos culturales o religiosos, o simplemente hacer contacto con sus
vecinos o compañeros de trabajo. En el caso de mi amiga si es un poco difícil,
pero, no hay que abandonarla. Puedes vos
hacer lo mismo.
“Que el Señor nos bendiga y la Virgen nos
proteja”
tu amiga
Mirtha
Villarroel Hurtado
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