Lidiar con la angustia…
Es un nuevo
día y para todos está lleno de esperanzas. Es normal sentirse angustiado cuando
se enfrenta a situaciones difíciles, como una enfermedad, dolencias de la vejez, estado depresivo y desazones, falta
de trabajo, violencia en la familia etc. Sin embargo, sabemos que la
angustia no es permanente y que hay formas de manejar.
Una de las
mejores formas de lidiar con la angustia es buscar apoyo de otras personas, ya
sea a través de amigos, familiares, grupos de apoyo, grupos de oración, o
profesionales de la salud mental. A
veces, hablar con alguien puede ayudar a que las emociones obtengan un matiz
diferente sobre la situación.
Las angustias pueden ser difíciles de superar, pero hay algunas estrategias de auto ayuda que pueden ayudarte de manera efectiva.
A continuación, te presento algunas
sugerencias:
Identifica la fuente de la angustia: Es
importante entender la razón detrás de tus angustias para poder abordarlas
adecuadamente. Pregúntate a ti mismo(a) qué está causando tus preocupaciones y
cómo puedes solucionarlas.
Practica la respiración profunda: La
respiración profunda puede ayudarte a reducir la ansiedad. Siéntate en un lugar
tranquilo, respira profundamente y concéntrate en tu respiración. Inhalando por
la nariz, contando hasta cuatro, retén la respiración durante unos segundos y
luego exhala lentamente por la boca contando hasta ocho.
Busca distracciones positivas: Puede ser
útil buscar actividades que disfrutes, como leer, ver una película, salir a
caminar o hacer ejercicio. Estas actividades pueden ayudarte a distraerte de
tus preocupaciones y reducir la ansiedad.
Habla con alguien: A veces,
compartir tus angustias con alguien de confianza puede ayudarte a aliviar el
estrés. Puedes hablar con un amigo (a), un miembro de tu familia o un
profesional de la salud mental.
Cuida tu cuerpo: Trata de
dormir lo suficiente, comer bien y hacer ejercicio regularmente. Estas
prácticas pueden ayudarte a reducir el estrés y mejorar tu estado de ánimo.
Trata de concentrarte en la oración. Puede ser
difícil concentrarse en algo que no sean los propios pensamientos y emociones,
pero la práctica regular puede ayudar a desarrollar la capacidad de enfocar la
mente y reducir la intensidad de los pensamientos negativos. Si quieres, puedes
elegir una oración que tenga un significado especial para ti o que te
proporcione consuelo y paz. Siéntate en un lugar tranquilo, cierra los ojos y
repite la oración en tu mente, tratando de concentrarte en las palabras y el
significado detrás de ellas. Cuando tu mente divague, simplemente reconoce tus
pensamientos y vuelve a enfocar tu atención en la oración.
Recuerda que
superar las angustias puede ser un proceso, un camino para recorrer, pero con
práctica y perseverancia puedes encontrar maneras efectivas de cómo sobrellevarlas.
Un buen día para todos.
¡Que el Señor nos bendiga y la Virgen
nos proteja!
Tu amiga
Mirtha Villarroel Hurtado
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