SERVIDORES DE LA LITURGIA DE LA PALABRA

Serie Formativa N.º 10

Errores que un lector de la Palabra debe evitar

Proclamar la Palabra de Dios es un ministerio de servicio, no una simple lectura. Evitar los errores más comunes como la falta de preparación, una mala pronunciación, leer con prisa o sin expresión, y descuidar la postura y el respeto al ambón, ayuda a que la Palabra llegue con claridad al corazón de la Asamblea.

 El buen lector no busca lucirse; busca que sea Dios quien hable a su pueblo

Actividad práctica: Identificar errores que un lector debe evitar

Objetivo: Reconocer las actitudes y errores más comunes para mejorar la proclamación de la Palabra de Dios.

Instrucciones: Lee la siguiente lista y marca cuáles son errores que un lector nunca debería cometer. Luego reflexiona sobre cómo corregirlos.

 Llegar a la iglesia sin haber preparado la lectura.

 Leer demasiado rápido para terminar cuanto antes.

 Hablar muy despacio hasta perder el sentido del texto.

 Pronunciar incorrectamente nombres o palabras por no haber practicado.

 Mantener siempre la vista fija en el libro sin mirar nunca a la asamblea.

 Mirar constantemente al techo, al piso o hacia los lados.

 Balancearse de un lado a otro mientras lee.

 Jugar con el cabello, la ropa, el rosario o cualquier objeto.

 Golpear el micrófono como decir ¿se escucha?, o acercarse demasiado a él.

 Alejarse excesivamente del micrófono, haciendo que no se escuche la lectura.

 Hablar con un tono monótono, sin pausas ni énfasis.

 Gritar creyendo que así se escuchará mejor.

 Inventar palabras o cambiar el texto bíblico.

 Omitir palabras, frases o versículos por descuido.

 Hacer comentarios personales antes o después de la lectura sin autorización.

 Reír, conversar o distraerse en el presbiterio.

 Vestir de manera poco adecuada para el servicio litúrgico.

 Salir apresuradamente del ambón al terminar la lectura.

 Mostrar nerviosismo excesivo moviendo las manos o los pies constantemente.

 Olvidar que el protagonista de la proclamación es la Palabra de Dios y no el lector.

Reflexión

Al finalizar esta actividad, pregúntate:

¿Cuáles de estos errores he cometido alguna vez?

¿Qué puedo hacer para corregirlos? ¿Qué virtud necesito cultivar para servir mejor como lector: preparación, humildad, serenidad o responsabilidad?

"El buen lector no busca llamar la atención sobre sí mismo; procura que toda la atención de la asamblea se dirija a la Palabra de Dios."

Fidelidad a la Palabra

Cita bíblica: "No añadan nada a lo que yo les mando, ni quiten nada; guarden los mandamientos del Señor, su Dios." (Deuteronomio 4,2)

¡Que el Señor nos bendiga y nos haga fieles a su Palabra!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

Nos encontraremos Dios mediante en otra serie de Toque Espiritual…Gracias por acompañar en este camino de fe.

 

 

 

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