REFLEXIÓN EN TOQUE ESPIRITUAL

DIOS TAMBIÉN LLORA CONTIGO

Hay dolores que no sabemos explicar. A veces sonreímos delante de los demás, pero por dentro estamos sufriendo.

Quizá hoy estás pasando por una enfermedad, una pérdida, un problema familiar o una preocupación que nadie conoce.

Pero quiero recordarte algo: Dios también está contigo en tus lágrimas.

Cuando murió Lázaro, Jesús vio llorar a María y a quienes estaban con ella. Y, aunque sabía que iba a devolverle la vida, Jesús lloró.

“ Y Jesús  lloró.” Juan 11,35

Esto nos muestra que Dios no es indiferente a nuestro sufrimiento. Él conoce nuestro dolor y permanece a nuestro lado.

No tengas miedo de llorar delante de Dios. Cuando no encuentres palabras, tus lágrimas también pueden convertirse en oración.

Puedes decir simplemente:

“Señor, no puedo más. Quédate conmigo.”

Y confía: quizá Dios no quite inmediatamente aquello que te hace sufrir, pero puede darte la fuerza y la esperanza para seguir adelante.

 Oración:

“Señor, tú conoces mis heridas y mis lágrimas. Cuando me falten las fuerzas, sostenme. Cuando tenga miedo, dame confianza. Y cuando no comprenda lo que estoy viviendo, ayúdame a seguir creyendo. Quédate conmigo y dame tu paz. Amén.”

 “No estás llorando sola (o). Dios conoce cada lágrima de tu corazón.”  Él sabe lo que te duele, lo que callas y aquello que nadie más puede comprender. Aunque hoy no encuentres respuestas, confía: su amor permanece contigo y, poco a poco, volverá a darte fuerzas para seguir.”

Un mensaje para tu corazón

Si hoy estás llorando, no escondas tus lágrimas de Dios. Él conoce aquello que nadie más ve y escucha incluso las palabras que no puedes pronunciar.

Tal vez ahora no entiendas por qué estás pasando por esto, pero no significa que Dios te haya abandonado. A veces, en medio del dolor, su presencia es silenciosa, pero nunca ausente.

Descansa en esta certeza: Dios conoce cada lágrima de tu corazón y permanece a tu lado. No estás solo.

“Tú sabes cuántas veces tuve que huir, ¿no lo tienes anotado en tu libro? Recogiste mis lágrimas,    Salmo 56,9

¡DIOS TE BENDIGA Y LA VIRGEN MARÍA SIEMPRE TE ACOMPAÑE!

Hasta nuestro próximo Toque Espiritual.

Comentarios

Entradas populares de este blog