REFLEXIÓN EN TOQUE ESPIRITUAL

DIOS TE MUESTRA EL CAMINO, PERO CAMINARLO ES TU DECISIÓN

Hay momentos en nuestra vida en los que nos encontramos frente a una decisión y no sabemos qué hacer. Miramos hacia adelante y sentimos incertidumbre. Preguntamos: “Señor, ¿qué quieres de mí? ¿Hacia dónde debo ir?”

Y muchas veces esperamos que Dios nos dé una respuesta clara e inmediata.

Pero Dios no siempre nos muestra todo el camino de una sola vez. A veces solamente ilumina el próximo paso.

Dios puede hablarte en la oración, en una palabra, de la Biblia, en el consejo de una persona, en una situación que se presenta inesperadamente o incluso en una puerta que se cierra.

Hay puertas que se cierran y nos duelen, pero después comprendemos que Dios estaba protegiéndonos. Hay caminos que no entendemos al principio, pero con el tiempo descubrimos que nos llevaron exactamente donde necesitábamos estar.

Dios te muestra, pero tú debes decidir

Dios respeta profundamente nuestra libertad. Él puede llamarnos, orientarnos, advertirnos y mostrarnos el camino, pero la decisión de caminarlo está en nuestras manos.

 Puedes saber qué es lo correcto y aun así tener miedo de hacerlo.

Puedes sentir que Dios te está llamando a perdonar, pero tu corazón todavía está herido.

Puedes saber que necesitas comenzar de nuevo, pero el pasado todavía te ata.

Puedes sentir que debes dejar una relación que te hace daño, pero tienes miedo de lo que vendrá después.

Y es precisamente allí donde aparece la fe.

La fe no significa no tener miedo. La fe significa avanzar a pesar del miedo, confiando en que Dios va delante de nosotros.

No necesitas conocer todo el camino

Muchas veces queremos que Dios nos muestre el comienzo, el final y todo lo que sucederá en medio.

Queremos seguridad absoluta.

Pero Dios nos invita a confiar.

Cuando un niño camina de la mano de su padre, no necesita saber hacia dónde conduce cada calle. Le basta saber que está tomado de una mano que lo protege.

Así también nosotros podemos caminar con Dios.

Quizás hoy no entiendas por qué estás viviendo determinada situación. Quizás no comprendas por qué una puerta se cerró, por qué una persona se alejó o por qué tus planes no resultaron como esperabas.

No abandones la fe solamente porque todavía no comprendes el propósito.

Hay cosas que solamente entenderemos después.

A veces el camino de Dios no es el camino más fácil

También debemos recordar algo importante: seguir a Dios no significa que no tendremos dificultades.

Jesús nunca prometió una vida sin problemas. Prometió estar con nosotros.

Cita bíblica: “Confía en el Señor de todo corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia. En todas tus empresas tenle presente, y el dirigirá todos tus pasos.” Proverbios 3, 5-6

ORACIÓN:

Señor, muéstrame el camino que debo seguir y dame valentía para caminarlo. Cuando tenga dudas o miedo, aumenta mi fe y ayúdame a confiar en que Tú vas delante de mí. Amén.

Habrá momentos de cansancio, lágrimas, pérdidas, decepciones y pruebas. Pero incluso en esos momentos podemos decir:

“Señor, no entiendo este camino, pero confío en Ti.”

¡DIOS TE BENDIGA Y LA VIRGEN MARÍA SIEMPRE TE ACOMPAÑE!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

Hasta nuestro próximo Toque Espiritual.

 

 

 

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