¿QUÉ PODEMOS HACER PARA SER FELIZ?…
DECIR ¡ME EQUIVOQUÉ! Y ESO ES TENER MADUREZ.
Reconocer nuestras equivocaciones y aprender de ellas,
es un signo de madurez y crecimiento personal. "La verdadera felicidad consiste en hacer el bien sin esperar nada
a cambio”. En cada acto de bondad, encontramos el camino hacia la plenitud
del corazón.
ES TENER LA OSADÍA PARA DECIR ¡PERDÓNAME!
"La verdadera esencia de la felicidad radica en
tener la valentía de decir “Perdóname!' cuando es necesario. En ese acto de humildad, encontramos la
liberación y el camino hacia la paz interior.
ES TENER SENSIBILIDAD PARA EXPRESAR "TE NECESITO"
La auténtica felicidad
se revela en la sensibilidad para expresar un “Te necesito” la
sinceridad de este momento, es expresar con humildad y apertura hacia el otro.
Es reconocer que la vida se enriquece cuando compartimos nuestras cargas y
alegrías, cuando la compañía se convierte en una lámpara en medio de la
oscuridad. Que estas palabras no solo reflejen la vulnerabilidad, sino también
la confianza en esa unión, en el apoyo mutuo que nos eleva. Y que la persona con
la cual compartes pueda decirte “Gracias”, por ser parte fundamental de mi
camino.
ES TENER CAPACIDAD PARA DECIR
"TE AMO"
"La auténtica felicidad se revela en la profunda
capacidad de pronunciar esas palabras mágicas: “Te amo” En estas
palabras, encontramos la fuerza de los lazos humanos y la plenitud del corazón.
En ellas, encontramos la fuerza de la familiaridad humana, la esencia misma de
la plenitud emocional. Que cada vez que digas “Te amo” sea un eco sincero de nuestros sentimientos, construyendo
puentes de amor y comprensión.
"La auténtica felicidad, queridas amigas y amigos,
son aplicables en la travesía de la vida, donde podemos descubrir que la
auténtica felicidad se manifiesta en la valentía de decir “Me equivoqué”, en la
humildad de pedir perdón al expresar “Perdóname”, en la sinceridad de pronunciar
“Te
necesito” y en la profunda capacidad de decir “Te amo”. En estas
palabras, hallamos la fuerza de la conexión humana, la plenitud emocional y el
tejido indestructible de las relaciones. Que nuestra existencia esté impregnada
de la honestidad que estas expresiones conllevan, construyendo puentes de
comprensión, amor y perdón.
“Que el Señor
nos bendiga y la Virgen nos proteja”
Tu amiga
Mirtha Villarroel de Rocha
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