MES DE MARÍA. DÍA 14
DIA 14: Dejadme a María: el escapulario
El escapulario de Nuestra Señora del Monte Carmelo consiste en una pequeña
imagen de la Virgen del Carmen en dos pedacitos de tela lanosa unidos por cuerdecitas. El día 16 de
julio de 1251, se apareció la Virgen a San Simón Stock, superior General de las
Carmelitas, y prometió unas gracias y cuidados especiales para aquellos que
llevaran el escapulario del Carmen.
El que muera devotamente mientras lleva
esta vestidura, será salvado del fuego
del infierno. Es una protección contra todos los peligros y nuestra Señora
otorga gracias especiales, incluso la gracia de la perseverancia final
Santa María quiere que llevemos una imagen suya en el pecho. Y como llevar el
escapulario puesto significa que se le ama y que se quiere la compañía y
protección de María, la Virgen prometió a quienes viviesen y muriesen con el
escapulario, que Ella se encargaría, de conseguirles una ayuda particular para que, quienes no
estén en gracia, se arrepientan en los últimos momentos de su vida. Y además
prometió que Ella se encargaría de que saliese del purgatorio al
sábado siguiente a la muerte.
Este Escapulario es bendecido e impuesto por un
sacerdote con una oración de la Iglesia, Se lleva día y noche
como señal de verdadera consagración
a la Virgen María. .
Es lógico: si no le dejamos, ella no nos
dejará.
Cuentan que cuando fue elegido Papa León XI, mientras le revestían con los
hábitos papales, le quisieron quitar el escapulario que llevaba entre la ropa.
El Papa dijo a los que le ayudaban: "Dejadme
a María, para que María no me deje"
Madre
mía, llevaré siempre el escapulario. No te dejaré, y Tú no me dejes en ningún
momento. Te pido que me asistas
en la hora de mi muerte.
Continúa ahora hablándole un rato.
Adaptado del texto escrito por José Pedro Manglano
Castellary (Sacerdote)

Comentarios
Publicar un comentario