NOVENA A SAN JOSÉ DORMIDO

DÍA 4: La enfermedad, el sufrimiento y el miedo

Señal de la Cruz

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Hoy llegamos al cuarto día de nuestra Novena a San José Dormido. Presentamos ante el Señor nuestras enfermedades, sufrimientos, temores, cirugías, recuperación y preocupaciones que nunca faltan en una familia. Confiamos en que Dios nunca abandona a sus hijos y que, por intercesión de San José, podemos encontrar fortaleza, consuelo y esperanza en medio de las pruebas. Depositemos bajo su protección a nuestros enfermos, a quienes cuidan de ellos y a todos los que necesitan la paz de Dios.

Oración Inicial

San José Dormido, protector fiel de la Sagrada Familia, hoy acudimos a ti con confianza. Tú conociste las dificultades de la vida y aprendiste a descansar en la voluntad de Dios. Presenta ante el Señor nuestras necesidades y enséñanos a confiar plenamente en su amor y providencia. Amén.

Reflexión

La enfermedad y el sufrimiento el temor a saber un diagnóstico, a la misma cirugía son realidades que tocan la vida de muchas personas. En nuestras familias hay enfermos que luchan contra el cáncer, problemas cardíacos, diabetes, enfermedades crónicas o dolencias que limitan sus fuerzas. También existen heridas del alma: la tristeza, la ansiedad, el miedo y la incertidumbre ante el futuro.

En estos momentos es fácil preguntarnos: ¿Por qué me sucede esto? o ¿Hasta cuándo tendré que sufrir? Sin embargo, Dios nunca abandona a sus hijos. Aunque no siempre comprendamos sus planes, Él permanece a nuestro lado, sosteniéndonos en medio del dolor.

San José Dormido conoció la preocupación y la angustia. Vio las dificultades que rodeaban a María y al Niño Jesús, pero nunca dejó de confiar en Dios. Su ejemplo nos enseña que incluso en las noches más oscuras podemos descansar en las manos del Señor.

Hoy queremos poner bajo la protección de San José Dormido a todos los enfermos, a quienes esperan un diagnóstico, una cirugía, un tratamiento o una respuesta favorable. También pedimos por quienes cuidan con amor a un familiar enfermo, por los médicos y enfermeras y por quienes se sienten cansados, tristes o desanimados.

Jaculatoria

San José Dormido, protector en las pruebas. Ayúdanos a confiar siempre en Dios. Amén.

Cita Bíblica

"Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré."  Mateo 11, 28

Petición del Día

San José Dormido, intercede por todos los enfermos y por quienes sufren en el cuerpo o en el alma. Fortalece su fe, dales esperanza y ayúdalos a experimentar el consuelo y la paz que solo Dios puede dar. Te lo pedimos Señor

Oración Final

San José Dormido, mientras tú descansas confiando plenamente en Dios, recibe nuestras preocupaciones, nuestros temores y sufrimientos. Preséntalos al Señor y enséñanos a descansar en sus manos amorosas. Que nunca perdamos la esperanza y que podamos descubrir su presencia aun en medio de las pruebas. Amén.

Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre.

San José, protector de las familias y consuelo de los afligidos, ruega por nosotros.

Frase para concluir el día

“Cuando la enfermedad, el sufrimiento o el miedo llamen a tu puerta, no olvides que Dios sigue caminando a tu lado. Confía, espera y descansa en Él, como lo hizo San José.”

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

(Dios mediante seguiremos mañana)

 

Comentarios

Entradas populares de este blog