NO TENGAS MIEDO. PRIMERA PARTE.

Muchas personas viven hoy con una gran incógnita en el corazón: ¿qué será de mi futuro?

Nos preocupa la salud, la economía, el trabajo, la profesión de nuestros hijos, la incertidumbre del país, los problemas matrimoniales o aquello que todavía no ha sucedido, pero que imaginamos una y otra vez. Y casi sin darnos cuenta, terminamos sufriendo por adelantado.

Como seres humanos es normal sentir temor. El miedo forma parte de nuestra naturaleza. Lo que no debemos permitir es que el miedo se convierta en el dueño de nuestra vida y nos robe la paz.

Sin embargo, el Evangelio de este domingo 21 nos trae una invitación clara de Jesús: "No tengan miedo" (Mt 10, 26-33).

Es importante comprender que Jesús no nos promete una vida sin dificultades. Tampoco les prometió eso a sus apóstoles. Al contrario, les advirtió que encontrarían obstáculos, incomprensiones y momentos difíciles. Pero junto a esa advertencia les hizo una promesa aún más grande: Dios nunca los abandonará.

Muchas veces queremos conocer el mañana, pero Dios nos pide algo diferente: confiar en Él.

Nadie conoce el futuro, excepto Dios.

Por eso Jesús nos recuerda que, si el Padre cuida de los pájaros del cielo y conoce hasta el número de nuestros cabellos, cuánto más cuidará de cada uno de sus hijos.

Quizás hoy no tengas respuesta para todas tus preguntas. Tal vez estés atravesando una enfermedad, una dificultad económica, un problema familiar o una situación que parece no tener salida. Pero recuerda: el mismo Dios que te ayudó ayer seguirá acompañándote mañana.

La fe no consiste en saber lo que ocurrirá mañana, sino en confiar en Aquel que ya está esperando en el futuro.

Cuando el miedo toque tu puerta, responde con oración. Cuando la incertidumbre quiera inquietarte, responde con confianza. Y cuando no entiendas los planes de Dios, recuerda que Él ve el camino completo, mientras nosotros apenas vemos el siguiente paso.

Para reflexionar

¿Qué preocupación sobre el futuro necesito hoy poner en las manos de Dios?

Oración

Señor Jesús, muchas veces me preocupa el mañana y me inquieta aquello que no puedo controlar. Ayúdame a confiar más en Ti. Dame serenidad para vivir el presente, fortaleza para enfrentar las pruebas y fe para creer que Tú estás guiando mi vida. Que nunca permita que el miedo sea más grande que mi confianza en tu amor. Amén.

Frase del día

"El futuro es incierto para nosotros, pero está completamente en las manos de Dios."

¿Dónde pongo mi confianza cuando tengo miedo del futuro: en Dios o en aquello que me promete falsas seguridades?

¡QUE EL SEÑOR NOS BENDIGA Y LA VIRGEN NOS PROTEJA!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

 

Comentarios

Entradas populares de este blog