DETRÁS DE LOS MUROS TAMBIÉN
HAY TALENTO, GRATITUD Y ESPERANZA (PRIMERA PARTE)
Hace unos días recibí un regalo que me emocionó
profundamente.
Se trata de una hermosa alcancía de madera,
cuidadosamente elaborada, por un joven privado de libertad. Tiene tallado mi
nombre y una inscripción de gratitud. Está finamente trabajada, barnizada, forrada
en felpa por dentro,
con dedicación y hecha con ese esmero que sólo ponen quienes saben que cada
detalle refleja el valor de sus manos.
Al recibirla me sentí halagada, pero sobre todo
agradecida. No por el objeto material en sí, sino por lo que representa.
Representa el reconocimiento sincero de una persona
que supo valorar lo poco que pude hacer por ella en una etapa de su vida.
Representa la gratitud que nace cuando alguien descubre que todavía existen
personas que creen en él, aun cuando el resto del mundo parece haberlo
olvidado.
Mientras observaba aquella alcancía, pensé en algo
que he aprendido a lo largo de los años: cuando sembramos una semilla de amor,
de servicio o de esperanza, nunca sabemos cuántos frutos dará ni cuánto tiempo
tardará en florecer.
Cita bíblica de los diez
leprosos según San Lucas 17, 11-19
El pasaje concluye con la enseñanza
sobre la gratitud, cuando sólo uno de los diez regresa a dar gracias a Jesús:
"¿No quedaron limpios los diez?
Los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha habido nadie, fuera de este extranjero,
que volviera para dar gloria a Dios?"
Y le dijo:
"Levántate y vete; tu fe te ha
salvado." (Lucas 17, 17-19)
Y justamente de esa experiencia nace algo
maravilloso.
Muy pronto la Fundación CENDINI Centinelas
del Divino Niño en Tarija, abrirá las puertas "Rincón
de Fe",
un espacio pensado para evangelizar, sembrar esperanza y generar recursos que
permitan sostener nuestras obras de misericordia.
Rincón de Fe no será simplemente un
lugar donde encontrar artículos religiosos. Será un espacio donde cada objeto
tenga una historia, un propósito y una misión.
Nuestro sueño es que, a través de distintos emprendimientos
solidarios, muchas personas puedan desarrollar sus capacidades, descubrir sus
talentos y encontrar una oportunidad para salir adelante con dignidad.
Entre los diversos artículos religiosos que
ofreceremos se encuentran las imágenes de San
José Dormido,
una devoción que tantas bendiciones ha llevado a numerosas familias.
Y fue entonces cuando surgió una idea.
Pensé que cada imagen debía ir acompañada de una
pequeña cajita donde las personas pudieran depositar las cartas, peticiones,
preocupaciones, agradecimientos y necesidades para presentarlas a San José
Dormido y en familia.
Recordé inmediatamente a este joven privado de
libertad y pensé:
"Él hará las cajitas." Pasaron dos semanas, hoy llegaron grandes, medianas y pequeñitas y supe que intervinieron tres jóvenes hasta verla terminada las cajitas .
Y no puedo describir la emoción que sentí al
abrirlas.
Están hermosamente elaboradas, con dedicación,
cariño y profesionalismo. Cada una lleva grabado un mensaje que resume toda la
espiritualidad de esta devoción:
"San José Dormido, tú sabes hacer posible lo que parece
imposible."
Al verlas terminadas, sólo pude agradecer a Dios.
Agradecerle por permitirme comprobar una vez más que
detrás de una persona privada de libertad hay talentos que merecen ser
descubiertos, capacidades que merecen desarrollarse y sueños que merecen una
nueva oportunidad.
Gracias, jóvenes privados de libertad, por la
maravilla de sus manos.
Gracias por enseñarnos que el trabajo dignifica.
Gracias por recordarnos que nadie debe ser reducido
a sus errores.
Y gracias a Dios por permitirnos generar
oportunidades que, aunque pequeñas, pueden devolver esperanza a muchas vidas.
Porque cuando ayudamos a alguien a trabajar con
dignidad, no sólo estamos colaborando con su sustento. También estamos ayudando
a reconstruir su autoestima, su confianza y su futuro.
Quizás esa sea una de las formas más hermosas de
practicar la caridad cristiana: tender la mano para que otro pueda levantarse
por sí mismo.
Que San José Dormido bendiga estas manos
trabajadoras, proteja a sus familias y haga posible aquello que hoy parece
imposible en sus vidas.
Porque para Dios nadie está perdido cuando existe
fe, trabajo y esperanza.
Al contemplar este gesto de gratitud de un joven
privado de libertad, recordé que los MISTERIOS GOZOSOS de hoy viernes, nos enseñan precisamente
eso: Dios actúa donde muchos no esperan encontrarlo.
Por eso, al contemplar estas hermosas cajitas
elaboradas por manos de jóvenes privados de libertad, no veo solamente un
trabajo artesanal. Veo talento, esfuerzo, dignidad y una oportunidad que Dios
pone en nuestro camino para hacer el bien.
Quizás el mayor milagro no sea la madera
transformada en una hermosa obra, sino un corazón que descubre que todavía
puede servir, crear, agradecer y volver a empezar.
¡QUE EL SEÑOR NOS BENDIGA Y LA VIRGEN NOS PROTEJA!
Tu amiga
Mirtha
Villarroel de Rocha
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