20 DE JULIO ¡25 AÑOS CAMINANDO CON EL DIVINO NIÑO!

Hoy celebramos con gozo y gratitud el aniversario número 25 de la fundación de nuestro querido grupo Centinelas del Divino Niño, nacido un día como hoy, en el año 2000, por inspiración y fe compartida entre mi hermana Angélica y yo. Desde entonces, nuestra misión ha sido silenciosa, pero profundamente activa, tejiendo esperanza con hilos de oración y acción solidaria.

Durante este cuarto de siglo, hemos sostenido nuestras obras con la fuerza de la fe y la generosidad de cada centinela. Unidos bajo un mismo lema: Oración y Acción, bajo la guía de nuestro querido Padre Juan Vega Baldiviezo, quien nos acompañó durante veinte años, pero nuestro Padre Celestial que lo amó tanto, hoy en su día lo recoge a su lado, para hacer descansar la fragilidad de su cuerpo, pero su espíritu permanecerá fiel al Divino Niño que hoy lo ha acogido para la Gloria eterna.

 Nuestra labor ha sido una entrega constante a los más vulnerables: los niños en situación de calle, los enfermos de cáncer, las familias sin sustento, a quienes hemos acompañado no solo con alimentos o vestimenta, sino con herramientas para emprender, para salir adelante con dignidad.

Cada uno de ustedes, centinelas, ha sido parte esencial de este camino. Sin su entrega humilde, sin sus aportes, sin su tiempo, nada de esto hubiera sido posible. Juntos hemos aprendido que la caridad no es solo dar, sino darse, y que cuando oramos unidos, el cielo responde con obras concretas.

Ayer, con alegría y esperanza, fue posesionada la nueva Mesa Directiva, que asumirá el rumbo de nuestro grupo y de la Fundación Centinelas del Divino Niño (CENDINI), para seguir sirviendo con amor, con organización y visión.

Hoy, en este día tan especial, elevamos nuestra súplica:

 

¡Bendícenos, Divino Niño Jesús!

 

Toma nuestras manos para seguir dando,

Toca nuestros corazones para seguir orando,

Y guía nuestros pasos para seguir sirviendo

al hermano que sufre y espera un gesto de amor.

 

¡Feliz 25 ¡Aniversario, Centinelas!

Sigamos vigilantes, orantes y actuantes.

Porque ser Centinela es un compromiso de vida.

Es Servir con amor.

Orar con fe

Y actuar con esperanza.

 

Con cariño y respeto

 

Mirtha Villarroel de Rocha 

 

Comentarios

Entradas populares de este blog