“CUANDO EL ALMA ESTÁ CANSADA” …

Y el corazón del pueblo boliviano vive momentos de incertidumbre, división y angustia, la oración se convierte en refugio, esperanza y fortaleza. Ante la escalada de conflictos que atraviesa Bolivia, elevamos nuestras peticiones al Señor, pidiendo paz para nuestra patria, sabiduría para nuestras autoridades, protección para nuestro pueblo y unidad entre todos los bolivianos. Que Dios nos conceda serenidad en medio de la crisis y nos ayude a caminar juntos hacia la reconciliación y el bien común.

Señor amado, hoy elevamos nuestra oración por Bolivia…por este país convulsionado, herido por el odio, la división y la incomprensión.

Padre, mira a las familias que sufren por los bloqueos, a los enfermos que esperan una ambulancia que no puede pasar, a los hospitales que claman por oxígeno y medicamentos, a los niños y ancianos que sienten la falta del alimento diario.

Señor, ten misericordia de los departamentos golpeados y flagelados, donde muchas veces los intereses personales pesan más que el bienestar del pueblo.

Te pedimos por las vidas que se han perdido, por el dolor de las madres que lloran a sus hijos, por las personas obligadas a marchar, a dejar sus comunidades sin siquiera comprender por qué son arrastradas a conflictos que no les pertenecen.

Dios de amor, toca el corazón de quienes viven llenos de odio, de quienes no te conocen o no quieren escuchar tu voz.

Derrama tus dones de paz, sabiduría, humildad y compasión sobre cada boliviano.

Señor, oramos también por nuestras autoridades, por el presidente y su familia, por todos aquellos que hoy enfrentan amenazas, intolerancia e intransigencia, sólo por pensar diferente.

Pidamos al Señor por la Policía Boliviana y por las Fuerzas Armadas, para que, en estos momentos de crisis e incertidumbre que vive Bolivia, actúen con prudencia, vocación de servicio, respeto a la vida y compromiso con la paz social, protegiendo siempre al pueblo boliviano y contribuyendo a la unidad y reconciliación de nuestra patria.

No permitas, Padre, que la violencia siga poniendo en riesgo la integridad y la vida de nuestro pueblo.

Haz que Bolivia vuelva a mirarse como una sola familia, donde el diálogo sea más fuerte que la confrontación y donde el amor a la patria esté por encima de cualquier interés.

Hoy te pedimos paz para nuestra nación…

paz en las calles, paz en los hogares y paz en los corazones.

Porque sólo contigo, Señor, podremos sanar como país.

Por nuestra Iglesia Católica y por todos los sacerdotes y religiosas que oran en silencio por la paz, ante el escalamiento de conflictos y la crisis que atraviesa Bolivia.

Pidamos al Señor para que el Espíritu Santo, que recientemente hemos recibido, derrame abundantemente sus dones sobre cada uno de las bolivianas y bolivianos, y nos conceda sabiduría, fortaleza y discernimiento para afrontar esta difícil situación que vive nuestra patria, actuando siempre con fe, esperanza y espíritu de unidad.

“Si mi pueblo se humilla, ora, me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y sanaré su tierra.” 2 Libro de Crónicas, capítulo 7, versículo 14.

¡QUE EL SEÑOR NOS BENDIGA Y LA VIRGEN NOS PROTEJA!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha

Comentarios

Entradas populares de este blog