CUARESMA: TIEMPO DE ORACIÓN, CONVERSIÓN Y MISERICORDIA”

En esta Cuaresma, abramos el corazón y tratemos de empaparnos de empatía. Vivamos nuestra fe no sólo con palabras, sino con acciones, practicando las obras de misericordia: ayudando, escuchando, acompañando y tendiendo la mano a quien lo necesita.

Sigamos el camino que nos enseñó Jesucristo: amar al prójimo, perdonar y actuar con misericordia.

Que esta Cuaresma sea un tiempo para renovar el corazón y recordar que siempre podemos ser mejores, para vos, para mí y para todos. La Cuaresma es un tiempo especial de preparación espiritual hacia la Pascua. La Iglesia invita a vivirla con tres pilares: oración, ayuno y obras de misericordia. La oración debe hacerse con fe, pero siempre acompañada de acciones concretas de amor hacia los demás.

 Orar con fe en Cuaresma

Orar con fe significa hablar con Dios con confianza, humildad y perseverancia. No es sólo repetir palabras, sino abrir el corazón, pedir perdón, confesarse, comulgar agradecer y confiar en la voluntad de Dios.

La fe no se vive solo en la oración; también se demuestra con acciones. Por eso en Cuaresma se invita a practicar las obras de misericordia corporales y espirituales, que son gestos de amor hacia el prójimo.

Durante la Cuaresma se recomienda:

Dedicar más tiempo a la oración personal.

Leer y meditar la Palabra de Dios.

Participar en la Eucaristía y el Vía Crucis.

Hacer momentos de silencio y reflexión.

La oración fortalece el espíritu y nos ayuda a cambiar el corazón.

Sin dejar de realizar las Obras de Misericordia Mateo 6,6

“Pero tú, cuando reces, entra en tu pieza, cierra la puerta y reza a tu Padre que compartes tus secretos; y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará.” Mateo 6,6

¡Que el Señor Nos bendiga y la Virgen nos proteja!

Tu amiga

Mirtha Villarroel de Rocha  

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