Mensaje de ánimo y esperanza para mi hermano querido GABRIELITO
He
leído lo que escribiste y quiero hablarte desde el corazón. No como juez, no
como crítica, sino como alguien que te ama profundamente.
La
vida no es una carta de despedida. No es un punto final. Es un camino que a
veces pasa por desiertos, sí… pero los desiertos no son el destino, son etapas.
Todos
atravesamos momentos de presión, de dudas, de enfermedades cargas económicas,
emocionales y espirituales. Pero no podemos permitir que la tristeza nos robe
la esperanza. La tristeza prolongada nubla la mirada y nos hace pensar que todo
está perdido… y no es verdad Hno, la vida es hermosa a pesar de los desiertos, ¿crees
que para mí fue fácil soportar cáncer por dos veces y una cirugía a corazón abierto?
Pero ahí estaba Dios dándome fortaleza y floreciendo aún más mi fe mantenida
hasta hoy dia.
La
Palabra de Dios siempre nos recuerda que después del desierto viene la tierra
prometida. No tomes decisiones movido por el cansancio o la presión de una
familia, sin consideración, sin humanismo, que se refleja en un vacío
espiritual de tu compañera. Las decisiones importantes se toman en paz, no en la
tormenta, porque aún puedes remar mar adentro.
Tú
eres un hombre valioso, inteligente, capaz. Has salido adelante antes y puedes
hacerlo nuevamente. No estás solo. Tu familia no es tu carga; es tu raíz. Y las
raíces no se arrancan por un torbellino pasajero.
No te
dejes vencer por pensamientos oscuros. No te dejes seducir por la idea de que
todo está roto. Cuando algo duele, se sana; cuando algo pesa, se reorganiza; pero no se
abandona lo que Dios ha sembrado.
La
vida es hermosa, incluso cuando cuesta. Y tú tienes todavía mucho por vivir,
por construir y por reconciliar. Busca un sacerdote confiesa tu actual relación
de matrimonio civil y ve tu situación espiritual, porque Dios nos pide sólo
fidelidad.
Te amo
hermano, te dejo este grito de guerra de San Miguel Arcángel “QUIÉN COMO DIOS, NADIE COMO DIOS”
Un
abracito de paz
Mirtha
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