QUERIDOS CENTINELAS DEL DIVINO NIÑO

Nuestro lema es Oración y Acción, y cada día vemos cómo el Divino Niño nos invita a vivirlo con alegría y compromiso.

La oración nos une como una gran familia espiritual; en el Rosario que rezamos con amor, encontramos fuerza para nuestro corazón y sostenemos con fe a los enfermos y necesitados que esperan de nosotros. Pero la oración no se queda solo en palabras: se convierte en acción, transformándose en pan, en medicina y en esperanza concreta.

Así lo vivimos en los gestos de solidaridad que compartimos, en un plato solidario y cariñoso, en las rifas que organizamos. además de mantenernos unidos en la oración y preparando con entusiasmo nuestra Cena Navideña o los canastones solidarios que cada año se hacen realidad gracias a los aportes mensuales, por ende, estos deben estar al día, no esperen notificaciones a último momento por favor, son muy necesarios, porque llevamos alegría a tantas familias que sienten en ellos el abrazo de Dios a través de nuestras manos fraternas.

Hoy somos un puñado de hermanas y hermanos los que cargamos esta misión, pero sabemos que cada uno que se suma multiplica nuestras fuerzas. No pedimos grandes sacrificios, sino pequeños gestos que se convierten en milagros: una decena rezada, una rifa apoyada, una mano en la olla solidaria.

Como también tenemos que mirar hacia el futuro inmediato como es la tramitación de la personería jurídica ya en curso gracias al apoyo de nuestro Centinela el Dr. Marcelo Pacheco que ha preparado la parte legal y no se está descuidando, para constituirnos muy pronto en FUNDACIÓN CENTINELAS DEL DIVINO NIÑO, es un paso histórico, pero también conlleva costos y gestiones que necesitan del respaldo de todos.

Es importante que cada integrante de este grupo sepa con claridad de dónde salen los recursos y cómo se administran, para que nadie se quede al margen ni piense que es tarea de unos pocos. La tarea es de todos, por eso, invitamos a que cada uno se involucre activamente, no sólo con su oración y apoyo moral, sino también con un compromiso real en lo económico y en la gestión, pregunte, qué se precisa, en qué se puede ayudar. Así, todos juntos seremos parte de este nuevo capítulo, seguros de que lo que hoy sembremos dará frutos abundantes mañana para gloria del Divino Niño y servicio de los más necesitados.

El Divino Niño nos recuerda que no es lo mucho lo que podemos dar, sino lo juntos, lo que transforma el mundo y nos hace diferentes. Que cada Centinela aporte lo que pueda y juntos seremos un signo de luz y esperanza.

Los invito con cariño, unámonos más al Rosario diario por Zoom, animémonos a la solidaridad cuando alguien nos pide ayuda, y dejemos que el Divino Niño siga obrando a través de nosotros.

 ¡La fe y unidad, hace de nuestra misión siempre fecunda!

Con gratitud al Divino Niño por la vida, por la salud y por la oportunidad de aún tener la Gracia de compartir con cada uno de los Centinelas.

Los quiero mucho

Mirtha Villarroel de Rocha

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