“ES DIFÍCIL GOBERNAR RECTAMENTE UNA NACIÓN SIN DIOS Y SIN LA BIBLIA…” Porque cuando se pierde a Dios, también se pierde el sentido de la justicia, del servicio y del bien común. Cuando una nación aparta a Dios de su horizonte y deja de beber de la sabiduría de la Biblia, pierde el norte moral que orienta las decisiones justas. Gobernar no es sólo administrar recursos o ejercer poder; es servir con conciencia y responsabilidad, es servir al bien común, es proteger la dignidad humana y promover la justicia. Cuando una nación se aleja de Dios y de la Palabra del Señor, se debilita el fundamento moral que sostiene la justicia, la verdad y el respeto por la vida. La Biblia no es un simple libro religioso: es una escuela de valores universales verdad, justicia, misericordia, respeto por la vida y solidaridad que han sostenido a los pueblos a lo largo de la historia. Cuando estos principios se ignoran, el poder corre el riesgo de convertirse en arbitrariedad, la ley en convenienc...
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LA VIDA EN MANOS DE DIOS Y CADA DÍA CUENTA. Este mensaje nace de una experiencia vivida desde lo más hondo del corazón hace días atrás. Mi esposo necesitaba una cirugía urgente que duró seis horas y, mientras él estaba en manos de los médicos, mis hijas y yo sólo pudimos hacer una cosa: ORAR. No todo estaba bajo control ni había seguridades humanas que aferraran el corazón, porque cualquier cirugía corre riesgos. Sin embargo, en medio de esa fragilidad, nació una confianza más honda puesta en Dios y el equipo de médicos, fue una súplica silenciosa que sólo brota cuando se ama de verdad a un ser querido. Y en esa vulnerabilidad por la que pasaba mi esposo, comprendí que el amor verdadero no es sólo permanecer cuando todo va bien, ni sentir compasión ante las circunstancias difíciles. El amor auténtico puede renacer, hacerse más consciente, más fuerte y más agradecido, cuando se entrega sin reservas y se confía en Dios. No nace del miedo ni de la lástima, sino de una decisión pr...